26 de septiembre de 2012. 10 de octubre de 2013. 2 de octubre de 2014. 26 de septiembre de 2015. 29 de septiembre de 2016. Son las fechas de las últimas finales ACB de la Liga Catalana de baloncesto. Una competición dominada por el FC Barcelona desde su nacimiento en 1980 (20 títulos, los últimos ocho de forma consecutiva) y que este año se retrasa. El día en el que el equipo azulgrana y el Andorra jugarán por ser campeones catalanes no puede ser más significativo: domingo 26 de noviembre (12:30 horas), con un partido de la selección española fijado también entonces.

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No se trata de un duelo internacional cualquiera. Afecta a la clasificación para el Mundial de 2019, el rival es la actual campeona de Europa, Eslovenia, y se juega en territorio nacional (Burgos suena como sede). Las polémicas ventanas de la FIBA (esta será la primera, entre el 20 y el 28 de noviembre) en contraposición con el mayor evento de la Liga Catalana, que tendrá lugar en Reus (sus finales de LEB y Liga Femenina 1 y 2 fueron el pasado 24 de septiembre. No así la de la EBA, programada para el 4 de febrero de 2018).

La pregunta es evidente: ¿por qué se traslada a noviembre, y justo a ese día en concreto, un partido más amistoso que oficioso, sobre todo conociendo de antemano la intromisión con un encuentro de España?

“Los tres equipos ACB participantes en esta competición (FC Barcelona, Joventut de Badalona [semifinalista] y BC Andorra) acordaron esta fecha puesto que durante el actual mes de septiembre les surgieron compromisos de última hora como participación en competiciones europeas (previas [Champions de la FIBA para el Joventut]), o ya tenían cerrados con anterioridad diferentes torneos o amistosos”, informan desde la Federación Catalana de Baloncesto, organizadora de su respectiva liga, al ser cuestionados al respecto.

Por otro lado, fuentes de la Federación Española (FEB) consideran que no hay ninguna polémica con este tema. Primero, se envió una carta avisando de la coincidencia del evento autonómico con las ventanas FIBA. Después, la Federación Catalana respondió a la misiva admitiendo que se estaba al tanto del asunto (el presidente del baloncesto catalán, Joan Fa, estuvo en la Asamblea General de la FEB en la que se aprobó el calendario para este curso), pero también que no había más fechas disponibles para su evento.

Joan Fa, presidente de la Federación Catalana de Baloncesto.

La comunicación entre ambos organismos, que mantienen una relación “correcta”, dejó patente algo fundamental: la Federación Catalana aclaró que hay constancia de que los jugadores de Barça y Andorra convocados por sus respectivas selecciones no estarán en la final de la Liga Catalana. Es decir, no habrá ningún tipo de impedimento para que los internacionales se ausenten de su club. Aunque las plantillas de los equipos finalistas sufran bajas, quizá de peso.

¿Qué dicen los clubes? Al haber dificultades para encontrar una fecha óptima para esa final de la Liga Catalana tanto con el Joventut de Badalona como con el Andorra, el Barcelona se amoldó a jugar el 26 de noviembre. Eso sí, el equipo azulgrana no habría tenido ningún inconveniente en disputar la competición a finales de septiembre o principios de octubre, como viene siendo habitual.

Tampoco habrá pegas por el hecho de compartir día de partido con la selección española: el Barça siempre estará al lado de los jugadores y respetará su decisión. Aun así, sólo Pierre Oriola, presente en el equipo que conquistó el bronce en el pasado Eurobasket, contaría con ciertas opciones de ser convocado con España. Y, de momento, es baja indefinida por un esguince de tobillo.

En cuanto al resto de posibles seleccionados españoles azulgranas, Víctor Claver estará saliendo de una lesión en noviembre y Pau Ribas acaba de recuperarse de dos, ambas de gravedad. Además, Juan Carlos Navarro ya no vestirá más la camiseta nacional y Marc García parece demasiado joven como para ser tenido en cuenta aún.

En el Andorra prevalece la misma idea de adaptarse a las circunstancias: “Iremos a jugar con los que estemos”. Se admite que no había fechas “ni para atrás” y que la que se ha elegido es rara. Parece que una de las razones fundamentales para que se decidiese jugar la final de la Liga Catalana más tarde de lo normal fue que el Joventut, “con un verano muy cargado con eliminatorias”, llegase al duelo por el título: “O esto o no se hacía”.

Aunque el club del Principado disputa la Eurocup (segunda competición europea), esta no contempla partidos entre el 20 y el 28 de noviembre. Por tanto, también se dejará ir con sus selecciones, ya que no quedará otra, a los internacionales correspondientes (“Tenemos 12 nacionalidades en el equipo, el hecho de que juegue España nos afecta relativamente. En un uno por ciento”). Será el caso de Jaime Fernández, que acudirá a la llamada de Sergio Scariolo si es convocado, como dejó claro a EL ESPAÑOL durante la presentación de la ACB.

En ese mismo evento, el base madrileño admitió a este periódico que desconocía la coincidencia de la final de la Liga Catalana con el España-Eslovenia de noviembre. Un capricho del calendario que “no tiene nada que ver con ninguna intención de contraprogramara la selección, como apuntan en su club. Se espera que la próxima temporada, “si el verano que viene es más libre”, el partido vuelva a jugarse cuando ha correspondido tradicionalmente.

Koponen y Jelinek en un partido contra el Andorra del curso pasado. Fernando Galindo EFE