En estos tiempos de incertidumbre el humor y el amor son la mejor receta para sobrellevar el confinamiento de la mejor manera posible. Por desgracia, para Dani Rovira, es, tal y como ha mencionado en sus redes sociales, la receta que le acompañará durante un largo periodo de tiempo para superar el cáncer que padece.

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"Tiene buen pronóstico y los doctores me transmiten muy buenas sensaciones", ha explicado en su Instagram. Siempre optimista y con ganas de crear un ambiente agradable entre la gente, ha pedido a sus seguidores cuidarse "los unos de los otros. Sumando solidaridad, humor, humanidad...".

El actor malagueño de 39 años lleva a sus espaldas un amplio abanico de actuaciones. Desde el cine a los monólogos; de presentador a actor de teatro. De una forma u otra, y pese a ciertas polémicas que hoy quedan en un segundo plano, todo el mundo se ha volcado con él en redes sociales. Todo por hacerle sentir mejor en un momento tan complicado y devolverle los años de monólogos y comedias. Y es que desde que empezara su carrera en el mundo de la interpretación, el actor ha protagonizado momentos icónicos para la cultura televisiva española.

"Mitad manifa, mitad frontón"

La película Ocho apellidos vascos fue todo un pelotazo para el cine español. Uniendo las tan aparentemente antagónicas culturas, la vasca y la andaluza, el filme presenta una historia de amor en la que Rafa (Dani Rovira) es un sevillano que trata de impresionar a Amaia (Clara Lago).

Para ello debe contentar a su padre, por lo que decide hacerse pasar por un vasco de pura cepa. Con un desastroso pero cómico acento vasco y palestina al cuello presenta en el bar uno de los mejores momentos junto a Koldo (Karra Elejalde) al lema de "mitad manifa, mitad frontón".

"Lo sabe hasta mi tía, queremos la amnistía"

Si no era en el frontón tenía que ser en una manifestación. Rafa se encuentra en un aprieto debido a que los manifestantes exigen que realice los cánticos de protesta en euskera. "¿Pero a quién le estamos pidiendo la independencia? Si se lo decimos en euskera no se enteran". Tras estas palabras, el actor malagueño empuña el megáfono y se viene arriba. Lo demás es todo un espectáculo: "¡Lo sabe hasta mi tía, queremos la amnistía!".

En los Goya

No todo iban a ser escenas de Ocho apellidos vascos. El largometraje impulsó considerablemente su carrera y en 2015 fue elegido para presentar la 29 edición de los Premios Goya.

Aquel fue uno de los momentos más importantes de su carrera, donde con gracia y carisma supo guiar perfectamente la gala. Arrancó con un mensaje social, destacando cómo las producciones españolas habían favorecido al PIB español y creado miles de puestos de trabajo. "Perdonad el chiste pero es que lo tengo que soltar. Si no, no haberme contratado", dijo a lo largo de la noche. 

Las playas de Málaga

"Cuanto más aplaudís menos hablo", explicaba Dani Rovira entre risas. Sin duda sus incontables monólogos han sido uno de los puntos fuertes del actor malagueño. En este en concreto, emitido en El Club de la Comedia, explica que España es muy grande y tiene playas maravillosas, pero asegura que las mejores son las de Málaga y que tiene razones para ello.

Primeras citas

El Club de la Comedia supo exprimir toda la valía del actor. En este otro momento memorable en el currículo de Dani Rovira cuenta las consecuencias de un momento incómodo y cómo esa situación se agrava más cuando uno está sólo con alguien en un espacio muy cerrado. "No fluyen todas las cosas que a mí me gustaría que fluyeran pero fluyen cosas", comienza relatando cómo intentó ligar con una joven.