Michael Moore dicta sentencia cada vez que habla. Se ha autoproclamado voz de la conciencia del hombre occidental, y desde sus documentales le tira de las orejas. Moore siempre está ahí para dar una reprimenda, pero sus ganas de pontificar a veces van en contra de sus propios actos. Es lo que ha ocurrido ahora con Harvey Weinstein, el productor acusado por decenas de mujeres de acoso y abusos sexuales, que produjo el documental por el que el director ganó el Oscar y la Palma de Oro en Cannes, Fahrenheit 9/11.

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El realizador ha tardado en pronunciarse al respecto, y muchos le criticaron por ello y le acusaron de guardar silencio por haber trabajado con él. El problema de Michael Moore es que su relación con Weinstein no es una cosa del pasado, sino del presente y del futuro, ya que es la empresa del magnate de Hollywood la que ha comprado los derechos de su nueva obra Fahrenheit 11/9, que nace como continuación natural de aquel premiado trabajo.

El productor cinematográfico Harvey Weinstein. Andrew Kelly Reuters

Si en aquella ocasión era una obra sobre la gestión del presidente Bush en plena crisis post 11S, esta vez se centrará en la elección de Donald Trump. La entrada de la empresa asegura al filme más visibilidad que sus últimos trabajos. A pesar de todas las denuncias, este nuevo título sigue vinculado a Weinstein. Mientras que muchas películas han sido canceladas o han abandonado a los productores -como el debut en la dirección de Channing Tatum que ha decidido no seguir por los abusos del productor-, otros directores han permanecido a su lado. Es el caso de Oliver Stone y del propio Michael Moore. Según informa Los Angeles Times ambos siguen vinculados a la compañía.

Eso no ha impedido que el director haga un comunicado criticando al depredador sexual. En un post de Facebook titulado “Usemos este momento para conseguir un mundo sin Harvey Weinsteins”, da consejos para evitar que esta situación se repita. No hace mención a que tienen una película en común, y de hecho saca pecho por ser el único que se atrevió a demandarle, aunque fue por un motivo económico.

Harvey Weinstein sabía que no debía comportarse de manera inapropiada con las mujeres en mi presencia

En su carta, Moore explica que “cualquiera que tenga un parpadeo de conciencia o un poco de decencia se encuentra, como yo, con las mujeres que han tenido el coraje de decir la verdad sobre Harvey Weinstein”. “He intervenido en más de una ocasión y he despedido a hombres que acosan sexualmente a las mujeres. Harvey Weinstein sabía que no debía comportarse de manera inapropiada con las mujeres en mi presencia. Supongo que los sociópatas exitosos como él, que se salen con la suya durante años, son muy, muy cuidadosos, de no permitir que el tipo de hombres que los hubiera parado en seco pueda vislumbrar quiénes son en realidad. No vivo en el mundo de Hollywood de Weinstein y hago documentales, por lo que no puedo hablar de la cultura que él creó y parecía prosperar”, explica lavándose las manos y criticando a medias los hechos.

Más tarde, califica esos actos como repugnantes y reprobables, aunque nunca le dijo que no se comportara así, sólo que no lo hiciera en su presencia. Nada de ello ha impedido que el negocio siga su curso, al menos de momento. Tampoco en su cuenta de Twitter se manifestado de forma contundente contra Weinstein. Sólo ha tuiteado su propio post y un texto de la actriz Britt Marling en todo este tiempo, de hecho el periódico británico The Guardian intentó contactar con él para un reportaje al respecto y no obtuvo respuesta.

No vivo en el mundo de Hollywood de Weinstein y hago documentales, por lo que no puedo hablar de la cultura que él creó y parecía prosperar

Quien si habló durante el Festival de Cannes fue el productor. Con el contrato recién firmado, mostró su orgullo por llevar en su cartera la nueva película de Michael Moore. “No hay nada más importante que hacer ahora, que llevar esta película a una audiencia masiva”, dijo en un comunicado. "Cuando tuvimos la oportunidad de trabajar con él en Fahrenheit 9/11, fuimos tan persistentes que finalmente tuvimos que separarnos de Disney y perdimos a nuestra querida Miramax, que lleva el nombre de nuestros padres, porque creíamos tan firmemente en El mensaje. La película rompió todos los récords, y tenemos la intención de hacerlo nuevamente. Esta película tendrá uno de los planes de distribución más innovadores de todos los tiempos. Ahora más que nunca, el apetito de Michael por la verdad es crucial. Estamos muy contentos de ser un parte de esta revolución ", añadía su carta que mostraba que la relación entre ellos era mucho más cordial que lo que Moore ha contado ahora.