El 8 de agosto de 2018 se emitió, como lo hacía cada semana, un nuevo capítulo de Callejeros Viajeros -rebautizado más tarde como Viajeros Cuatro- y en esa ocasión visitaban una de las ciudades más admiradas del planeta: Nueva York. Pero la reportera y el cámara del programa no iban a recorrer los rincones de la Gran Manzana solos, lo harían de la mano de varios rostros españoles muy conocidos. Así lo anunciaba la propia cadena: "El programa trotamundos de Cuatro se ha desplazado en esta ocasión hasta Nueva York. Allí, ha tenido unos guías turísticos de lujo: el pintor Domingo Zapata, la modelo Rocío Crusset y el bailaor Rafael Amargo (45 años) entre otros nos muestran la capital más conocida del mundo".

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Dos años después, en pleno diciembre de 2020, aquel vídeo toma una nueva dimensión ya que el bailarín ha sido noticia estos días tras ser detenido el pasado martes por presunta pertenencia a banda criminal vinculada a la venta de droga. Y ya en ese capítulo inocente en el que narraba su estancia en la ciudad estadounidense también reveló una anécdota con la Policía que le supuso un susto inesperado.

Los periodistas de Viajeros Cuatro se citaron con Rafael Amargo en el puente de Brooklyn, allí, ante los turistas, demostró su talento para el baile, tocó las palmas como solo su arte flamenco le permite y derrochó fuerza sobre uno de los monumentos más emblemáticos de Nueva York. Después de unos minutos de baile, el granadino paseó con la reportera y le contó cómo llegó a la urbe de la Estatua de la Libertad y le desveló que estaba dando clases en una pequeña academia.

Pero la verdadera aventura comenzaba al día siguiente. El programa quedó con el pintor Domingo Zapata y tras conocer su historia recogieron en un coche a Amargo porque ambos artistas se conocían muy bien. "Un domingo con Domingo", bromeaba el bailarín mientras la reportera le gritaba "¡llegas tarde, Rafael!".

Rafael Amargo contando al cámara de 'Callejeros Viajeros' su anécdota con la Policía.

Tras saludar a su amigo y de camino a Los Hamptons -la lujosa zona ubicada en el sector este de Long Island en el estado de Nueva York repleta de mansiones-, el bailaor contaba cómo había conocido a Domingo y cuál es su recuerdo más peculiar junto a él.

"Domingo es muy generoso y estábamos un día aquí en Nueva York y de repente un día me dice 'Ven, ven, acompáñame'. Al rato escucho 'pi pi pi' la Policía, digo 'madre mía, adónde vamos'. Y me dice 'rápido, coge la brocha'. Y como yo no me atrevo a dibujar a su lado porque respeto muchísimo su arte, escribí una poesía de un gran autor que nos gusta mucho a los dos que es Manuel Molina: Me dormí pa' no pensar y soñé precisamente con lo que quería olvidar".

El mural pintado en Nueva York por Domingo Zapata en el que se lee el poema que pintó con brocha Amargo.

El bailarín estaba cumpliendo un sueño al poder vivir en la Gran Manzana, ya que es un gran admirador de Federico García Lorca y de hecho, le dio vida en los escenarios en 2002 con la obra Poeta en Nueva York y en este 2020 en el espectáculo de Yerma, del mismo autor.

Amargo ha triunfado durante más de una década a lo largo y ancho del mundo, desde Asia hasta América, gracias al talento de sus pies y al ritmo que lleva implantado en las venas. Sin embargo, actualmente acapara más titulares por su vida privada y sus escándalos que por su arte sobre las tablas.

[Más información: Primeras palabras de Rafael Amargo en libertad: "Pablo Escobar había uno"]