Tras ser puesto en libertad, el bailarín y coreógrafo Rafael Amargo (45 años) calificó de "espectáculo innecesario" los dos días que estuvo detenido por su presunta implicación en una organización dedicada al tráfico de drogas e ironizó que "Pablo Escobar había uno".

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El titular del Juzgado de Instrucción número 17 de Madrid acordó la noche de este jueves la puesta en libertad de Rafael Amargo, de su mujer, un amigo íntimo y el productor de la obra YermaEduardo Santos, que fueron detenidos la noche del pasado martes por integrar supuestamente una red de tráfico de sustancias ilegales. Así lo informaron fuentes jurídicas.

Rafael Amargo salió de los calabozos de Plaza Castilla pasada las 23:00, exultante ante los medios de comunicación, dando palmas y un abrazo a su abogado, Cándido Conde-Pumpido. "Si que se me ve muy animado y tengo que estar mañana en el estreno de mi obra", comentó en referencia al estreno de Yerma, previsto para este jueves y que finalmente se producirá este viernes.

Rafael Amargo, junto a su abogado, Cándido Conde-Pumpido Gtres

El bailarín declaró que "no hay nada" en su casa y que si llega a "organizar una campaña de marketing tan grande para su obra de teatro" no le sale mejor. No obstante, consideró que es de "poca vergüenza y poca humanidad" lo que le ha sucedido dos días antes de un estreno. Por ello, advirtió que no se va a "quedar quieto", ya que "Pablo Escobar había uno". Según comentó, las acusaciones de pertenecer a una organización criminal le servirán para idear un proyecto televisivo.

"Lo que hacen es dañar al artista, pero me va a servir para escribir. En mi casa no había nada, había mucha alegría. Es un lugar donde han pasado muchos artistas", añadió el bailarín.

Sobre los dos días detenido, aseguró que estuvo "tirado en el suelo" de un "calabozo comido de mierda" e hizo un llamamiento a las administraciones para poner reparo a esta situación. "La gente de los calabozos se ha portado nefastamente", expresó el bailarín, quien sí resaltó la buena labor de los policías.

Para Rafael Amargo lo que se generó los dos días de su detención fue un "furor", ya que no se ha encontrado un "alijo". En sus palabras se creó un "espectáculo innecesario" que si le hubiera tocado a una persona "menos fuerte se lo cargan".

El artista, visiblemente emocionado, dio las gracias a todas las personas que lo han apoyado y dedicó unas palabras a su pareja, Luciana Bongianino, quien también fue detenida por la Policía Nacional. "Me gusta la fiesta y me gusta celebrar", dijo el bailarín antes de hacer la siguiente confesión sobre su mujer: "Hace un año nos casamos y no lo sabía nadie".

Las declaraciones de Rafael Amargo finalizaron con sus planes para el estreno de Yerma este viernes. "Voy a echar unos cojones como no he echado nunca y voy a romper las tablas", sentenció el bailarín, que había sido trasladado a los juzgados de Plaza Castilla la mañana de este jueves. El artista salió poco después de las 11:30 de la comisaría del distrito de Centro esposado, encapuchado, cabizbajo y con una actitud muy distinta a la que mantuvo cuando fue puesto en libertad.

Rafael Amargo cuando iba a ser trasladado a los juzgados de Plaza Castilla. Gtres

Medidas cautelares

La magistrada llevó la contraria a la Fiscalía, que había pedido prisión sin fianza al bailaor y los otros detenidos por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal y tráfico de drogas que "causan grave daño a la salud, con la circunstancia agravante de notoria importancia", según pudo saber EL ESPAÑOL.

Los cuatro quedaron en libertad con medidas cautelares. Se les ha impuesto la retirada del pasaporte, la prohibición de salir del territorio nacional y la obligación de acudir los días 1 y 15 de cada mes al juzgado.

[Más información: La jueza contradice al fiscal y deja en libertad con medidas cautelares a Rafael Amargo]