Parece que fue hace un mundo, pero aún no ha pasado un año desde que Albert Rivera (40 años) decidiera dejar el partido que fundó, Ciudadanos, y la política en general. Desde entonces, sus apariciones en los medios han sido más bien escasas, casi siempre relacionadas con su noviazgo con la artista Malú (38) y la hija que tienen en común.

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Por estas y otras muchas razones la visita de Rivera este martes a El Hormiguero era especial. Con un atuendo un poco más informal de lo habitual, con camiseta y americana, lo primero que hizo fue regalarle a Pablo Motos (55) su último libro, Un ciudadano libre, con una dedicatoria especial.

Tras los prolegómenos, Rivera aseguró que no estaba nervioso. "Llevo ya muchos tiros, he estado en muchos platós, por ejemplo en este, pero la verdad es que llevo un tiempo alejado de la política y la primera entrevista la quería hacer con vosotros", afirmó. La primera pregunta tuvo que ver con el momento exacto en el que decidió dejar la política. Aquí, el exlíder de Ciudadanos fue muy claro. “Lo primero, es que me pasó una cosa muy extraña. La campaña fue muy dura y escribiendo el libro busqué el origen de la dimisión y encontré notas escritas en el móvil del mes de septiembre. Esa decisión la tomé el sábado antes de las elecciones. Hablé con José Manuel Villegas, le dije que si nos quedábamos por debajo de 20 escaños, yo me voy. Él me dijo que esperara. Las encuestas eran malas y los resultados, también. Había soñado el día que me tenía que ir de la política, siempre he mirado a la gente que se ha aferrado a la política y siguen, lo veo ridículo. Me pegué un batacazo electoral”, aseguró.

Albert Rivera, en su llegada a 'El Hormiguero'. Antena 3

Ante estas explicaciones, Pablo Motos quiso comprobar el espíritu de autocrítica de Albert Rivera, si había detectado qué hizo mal el que era su partido. “Cuando hay un accidente hay muchas causas. He detectado dos o tres. Parte de nuestro electorado se quedó en casa. Sabía lo que Sánchez quería, pactar con Podemos y los nacionalistas, y por eso no quería pactar con él. Como estrategia le ha salido muy bien, es presidente y yo estoy en el sector privado. No supe transmitir que era él quien tenía esa estrategia. He sido creo que un buen candidato, hemos tenido éxitos, pero también creo que pequé de pardillo, España estaba polarizada, Sánchez alimentaba a Vox y viceversa, a Franco le exhumaron en vivo y en directo. Saqué una bandera blanca en medio de una guerra. También hubo cosas ajenas. No me iba a quedar en el escaño atornillado”.

Pero incluso después de una decisión tan complicada como esa, la vida sigue. Así, Albert Rivera reconoce que “el discurso, esos 13 o 14 minutos, que he tardado mucho en volver a verlo, fue liberador. Pensaba que iba a romperme y luego he visto el vídeo, tenía una sonrisa triste de haber llegado hasta ese punto, pero se puede dimitir. Cuando no salen bien las cosas, uno coge las cosas y se va”.

Personaje

Antes de marcharse al corte publicitario de rigor, Motos supo crear incertidumbre entre la audiencia, adelantando que le iba a preguntar a su invitado sobre el nivel de acoso que ha tenido por parte de la prensa rosa desde que se conoce su relación con Malú. Dicho y hecho. Nada más volver de la publicidad, Rivera abordó la cuestión. "En primer lugar, uno no elige de quien se enamora, yo he elegido bien. Alguien me puede decir por qué no podemos ir a la playa, por qué voy a llevar a mi hija a revisión y tenga a cinco paparazzi y me tenga que quedar en casa. Como jurista, tengo que decir que la intimidad es un derecho de todos los españoles y hay que cambiar la ley. A mi suegra la persigue la prensa. A mi madre igual. Nunca hemos vendido nuestra vida, solo pido que respeten nuestra intimidad y lo quiero reivindicar con toda libertad pero también con franqueza”.

En este sentido, contó una anécdota muy curiosa. “Hay una situación que podría haber sido muy dolorosa y puede llegar a generar un conflicto en una pareja o una familia, pero yoestaba reunido con mi suegra y mis padres. En ese momento me llega un mensaje de WhatsApp diciéndome que lo sentía, a Malú también. Miramos en internet y vimos que ponía que habíamos roto, mientras estábamos celebrando con nuestras familias. Nosotros nos reímos, pero imagínate que hay una relación que no esté bien y acabe llevando a un conflicto. Hemos demostrado que somos una roca, aquí estamos, algunos decían que no era serio, ahora tenemos una familia. Tampoco le quiero dar más protagonismo a eso”, zanjó.

Mirando al entorno europeo y recordando la relación entre Sarkozy (65) y Carla Bruni (52), Rivera lamentó que, “evidentemente no estamos acostumbrados a que determinados personajes públicos sean pareja. Sinceramente no quiero dar más importancia, quiero ser un español más. Tuvimos mucha cautela porque sabíamos que cuando saliera a la luz sería noticia, que lo entiendo, lo demás no”.

Llegados a ese punto, Pablo Motos le preguntó si creía que esa relación con Malú la habían usado como arma arrojadiza contra él. “Contra mí se ha usado todo. Desde que saqué 57 escaños hasta que me fui llegué a un punto en el que no podía desmentir todo, mi madre lo pasaba mal. Creo que eso fue un desgaste brutal, no fue la causa de mi dimisión. Eso hace que uno se replantee la vida, con 40 años me hacía ilusión cambiar España, pero tener una carta de libertad que es tu trabajo es mucho. Hay gente que ha estado, está y estará en política”, valoró.

Ahora que su vida en política es historia, la pregunta sobre si duerme mejor no se hizo esperar. “Soy bastante afortunado porque he dormido bien siempre”, destacó. Pablo Motos, entre risas, inquirió sobre si su hija pequeña le despertaba por las noches. Aquí Rivera sacó su lado de padrazo. “Lucía es una santa. No quiero ofender a ningún padre pero duerme 8 horas, duerme más que tú, Pablo. Con eso soy afortunado. Luego la felicidad inmensa, estoy disfrutando mucho de Lucía. Con la política te pierdes muchas cosas, ahora me doy cuenta, estoy sirviendo a los más importantes, que son mi familia”.

Para rematar este asunto, Pablo Motos preguntó a su invitado sobre si se había atrevido a cantar una nana, teniendo en cuenta que su pareja es cantante. Sin perder el sentido del humor, Rivera reconoció que como mucho toca las palmas. "Pude ver cómo componía Malú una canción a Lucía, fue el regalo más bonito que le podía hacer ya antes de nacer”.

Vuelta a la política

Tras ese largo paréntesis, Motos regresó de nuevo a la vertiente más política para ver si sacaba algún titular a Albert Rivera. El que fuera líder de Ciudadanos insistió en que “Sánchez quería pactar con Podemos y los nacionalistas, no es una opinión, es lo que hay ahora. A mí me lo dijo personalmente. El 'Con Rivera no' de la noche electoral fue muy claro. Yo con 57 escaños cumplí mi palabra, quería un Gobierno de cambio”.

La entrevista había llegado a tal punto de complicidad que Motos se atrevió a hablar a su invitado sobre si había tenido ambición de ser presidente del Gobierno. “A mí en este país me flipa que la ambición sea algo malo. Me presentaba para ganar a Sánchez, no para tocarle las palmas. Me ofrecieron la vicepresidencia del Gobierno y no quise porque no me veía defendiendo la Gürtel o el caso Bárcenas, pero tampoco a Bildu. Quería transformar el país y entiendo que para ello había que liderarlo”.

Sobre si había recibido presiones para pactar con Sánchez a toda costa, Rivera recordó que “vimos informes de bancos, de patronales y de gente que, a pesar de lo que yo había dicho en campaña, había que hacer un pacto con el PSOE. Hubo presiones, pero fueron públicas. Invito a la gente a que, en lugar de presionar, haga un partido político”.

Dejando a un lado el pasado, el presente de Ciudadanos y la estrategia de Inés Arrimadas (39) pasó a ser el centro de atención, pero durante poco tiempo. “Nunca acepté tutelas de nadie y no lo voy a hacer ahora con Inés ni con nadie de mi equipo. Con ella tengo una relación muy buena, pero no voy a hacer ningún pronunciamiento público sobre qué tiene que hacer, para ser libre hay que respetar la libertad de los demás”, zanjó.

Además de valorar que su relación con Mariano Rajoy (65) es mejor actualmente que cuando estaba en política, Rivera reconoció que “el dinero en política, si eres honrado, te da para vivir bien, pero no para hacerte rico”. Para finalizar, y por si alguien tenía alguna duda, su hoja de ruta no pasa por regresar a la política. “Ahora estoy disfrutando del sector privado, estoy muy a gusto ahí. La política actual de España no me gusta ni me atrae, me apetece más emprender. Y creo que no hay que volver, las etapas se cierran. Cuando acabé el libro me quedé muy a gusto”. 

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