El cine se convirtió en gran protagonista este martes 31 de marzo en El Hormiguero. El talk show de Antena 3 escogió como ‘invitados’ a José Coronado (62 años) y Belén Rueda (55) para hablar, entre otras cosas, de cómo están llevando la crisis del coronavirus y, además, qué proyectos profesionales tienen entre manos.

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Antes de ello, la habitual tertulia pasó por cómo será el futuro tras el coronavirus. Nadie más apropiado que Yibing Cao para hablar de la situación que se está viviendo en China: "Mi madre dice que la gente ya va saliendo a la calle, pero ahora se mantiene una distancia de seguridad; las mascarillas ya no están tan presentes. A mí todo esto me viene muy bien porque no viene todo el mundo a besarme", bromeó la colaboradora. En relación a la recuperación económica comentó que el Gobierno está animando a la gente a "ir a los restaurantes".

1+1 son 7

Tras esta conversación, la primera en aparecer en la pantalla de la videollamada fue Belén Rueda. “Me he tenido que encerrar en la habitación porque la familia está cenando. Somos siete en casa, el 16 de marzo fue mi cumpleaños y lo celebramos aquí. Y hace cuatro días fue el cumple de otra de las niñas que está aquí”, explicó.

Uno de los pasatiempos de la actriz y el resto de miembros de su casa está en la cocina. “Hacemos comidas temáticas, una especie de MasterChef casero, ya que nos damos puntos entre nosotros. Me sale un tiramisú espectacular y el otro día hice un carpaccio de gambas que quedó en segundo lugar. Cuando voy a comprar, lo hago sola y me miran mal, porque el carro va llenísimo y sobre todo que salimos cada mucho tiempo”.

Además, también confesó que dedican parte del día a jugar al Catán, “es muy parecido al Monopoly o al Risk, pero con materias primas”. En ese momento, Marron (40) firmó una de las grandes meteduras de pata de la noche: “Belén, tenías que jugar al juego de la oca, para recordar”. Con un punto de desconcierto, la actriz respondió que “el juego de la oca no lo presentaba yo”.

Entre los contratiempos que ha supuesto el confinamiento para Belén Rueda está la interrupción de un rodaje en el que, curiosamente, también está José Coronado.”Lo vivo como todos los que tienen un trabajo que les gusta. Hablo con la directora y hemos pensado que en septiembre lo retomaremos. A mí me encanta mi trabajo, pero los que están trabajando ahora lo están haciendo en condiciones extremas, y así como que no”, lamentó.

Sobre su día a día, explicó que “los informativos nos dan un poco de bajón. Luego, cada uno de los que estamos aquí nos vamos buscando un poco la vida. Por ejemplo, tengo una hija que también es actriz y se está haciendo sus castings aquí y los envía por Internet. En otros proyectos tenemos incertidumbre, como el Festival de Teatro de Mérida”.

Encantado de la vida

Por su parte, José Coronado reconoció estar llevando estupendamente esta cuarententa. Ese buen humor se notó desde el arranque: “Estoy disfrutando aquí con vosotros y riéndome mucho con la canción que habéis hecho a Jorge Salvador (quien estrenaba sección)”. Pablo Motos (54) matizó que esa sintonía se la inventó Leonardo Dantés en su etapa en Crónicas Marcianas. “Te veo haciendo bolos por las playas”, bromeó el actor, quien reconoció que es “muy sencillo en el vestir, así que soy feliz con este confinamiento”.

Sobre cómo se enteró del estado de alarma, recuerda que “volví el viernes 13, el día antes del estado de alarma, llegué a Barcelona para rodar y cuando me levanté y me dijeron que se cancelaba sine die. Volví en tren e íbamos solo dos personas. Fue impactante”.

Para él, una de las consecuencias que tendrá la etapa post-coronavirus es que “tenemos que aprender a caminar de nuevo, con nuevas normas. Va a cambiar la vida totalmente. Hay una confusión de sentimientos, por un lado hay una solidaridad manifiesta que se ve, pero por otro la gente se está volviendo recelosa del prójimo. Somos un país besucón y ahora, durante un tiempo, habrá que olvidarse de ello”.

Mientras siga el confinamiento, lo que tiene claro Coronado es que no puede descuidar su figura: “Me cuido como todo bicho viviente, sobre todo por la profesión que tengo”.

A pesar de ello, la razón de su alegría se debe a que “mi estado ideal es estar en casa viendo series, por eso es el confinamiento soñado para mí. Lo llevo bien porque estoy acostumbrado porque vivo solitariamente. Estaba empezando a ver otra vez True detective, es una serie a recomendar. No me gustó la segunda temporada, pero es de lo bueno que tiene este confinamiento que cogemos las cosas más ganas”.

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