Dicen que nadie es profeta en su tierra, pero parece que Pepe Rodríguez (51 años) está dispuesto a ser la excepción que confirma esa regla. El popular chef de Illescas sigue triunfando con su restaurante El Bohío, aunque a nivel mediático destaca por ser jurado de MasterChef en sus diferentes variantes.

Este martes no le vimos entre fogones, sino como invitado a otra mesa en la que no había mantel ni cubiertos, la de El Hormiguero de Pablo Motos (54). La informalidad del talk show hizo que Rodríguez llevara una indumentaria menos seria que el traje habitual, lo que dio pie a varios comentarios en las redes sociales comparando el atuendo del chef con un pijama:

 Motos inició valorando que el hecho de que Rodríguez estuviera en el plató demostraba que es “una buena persona”. “He sentido lo mismo que un jugador del Real Madrid saliendo por el túnel de vestuarios”, destacó el cocinero, aunque rápidamente el presentador de El Hormiguero volvió a su comentario inicial. Tenía una explicación: “La última vez que viniste te la jugué. Serviste la cena a Estopa a 60 metros y tú tienes vértigo”. Tras ver el vídeo oportuno para recordar esa experiencia, el toledano destacó que “lo hice encantado, pero qué necesidad había. Qué cabrito, quién se sienta a comer con los pies colgando. Esto es lo que llaman alta cocina”.

https://twitter.com/El_Hormiguero/status/1234948333619367938

Al margen de bromas como esa, Pablo Motos dio la enhorabuena a su invitado porque su restaurante entre los establecimientos más valorados en el ranking del portal El Tenedor. “Lo más bonito es la que gente te valore”, se congratuló Rodríguez, antes de describir en qué consiste ahora su rol en El Bohío: “Por suerte o por desgracia me toca pensar, me tiene en vilo. Menos mal que no soy el número 1 porque así no tengo la presión que tenía Paco de Lucía que era un genio, pero la presión me la pongo yo y si un cliente me dice que algo no le ha gustado, me da el disgusto del día. Se supone que todo tiene que salir perfecto; la perfección no es de este mundo, pero la buscamos”.

Estrés y anécdotas

Pepe Rodríguez ha contado en 'El Hormiguero' muchas de sus anécdotas. Atresmedia

Sobre cómo gestiona una noche de trabajo con el restaurante lleno, Pepe Rodríguez argumenta que “lo primero es tener un equipo. Solo canto comandas, dirigir el tráfico. Hay un orden, cada uno tiene su parcela. Más o menos tenemos unos tiempos establecidos, catalogamos las mesas en cuanto entran. En mi restaurante hay un menú de seis platos, otro de nueve y otro de 18”.

En ese momento, Motos metió una pequeña puya, al comentar que “a mí me sacan un plato tibio y no vuelvo”. El cocinero salió rápidamente al quite: “¿Por qué sabes que ese plato tiene que ir caliente? Depende de lo que sea. Eso sí, soy un maniático de que la cerveza esté fría y el vino a su temperatura, soy más maniático del vino que de los platos. La comida tiene que estar en su temperatura exacta, hay cosas que están entre el caliente y el tibio, esto es de 1º de EGB”.

Lo que sí está asegurado para los clientes de El Bohío es el saludo final del chef. “Esa es otra. Al final es tu público y vienen a verte. Han pagado por ello, y eso es la bomba. Tienes que hacer el chascarrillo. Algunos sí que me critican, y lo agradezco. Sabes cuándo te dan su opinión y cuándo saben, pero esos son contados”.

Esa parte de la velada da para muchas anécdotas. Presentador e invitado contaron un par de ellas: “Una mujer te vio y lloró”, adelantó Motos, teoría que fue confirmada por el propio cocinero. “Sí, yo pensé que era al ver la cuenta. Pero no fue por eso, fue por verme. Y estaba su marido delante”. Pero, sin duda, la más graciosa fue cuando un novio le pidió al propio Pepe Rodríguez que diera a su novia el anillo de la pedida de mano: “Soy el tío más vergonzoso del mundo entero. Me llamó unos días antes para pedirme que diera el anillo a su novia, o sea, lo que no he hecho con mi mujer lo tengo que hacer con esa mujer. Fui con el postre y no sabes lo que fue aquello. La gente lo hace con todo el cariño del mundo, pero lo pasas fatal”.

No tuvo que entregar un anillo, pero otra visita que recuerda el chef está relacionada con la Casa Real: “El rey emérito ha estado varias veces, incluso su padre, Juan de Borbón. Cuando llevaba tres meses en el restaurante, vinieron la Infanta Doña Pilar y Don Juan de Borbón. Se tomó una copita de ginebra de entrada y una tortilla francesa, de entrada”.

La modestia de Pepe Rodríguez quedó patente cuando Pablo Motos le preguntó sobre el primer plato con el que tuvo éxito: “No sé. Cuando hablamos de creatividad, me da mucha pereza los cocineros que se ponen intensitos con eso, que vengo de ver cocinar a mi madre y a mi abuela. Desmitifico esto, aunque ya que me aprietas, nos dieron el plato del año a una versión de la ropa vieja. Me siento muy cómodo versionando platos de mi abuela”.

Después llegaron el resto de secciones, entre las que destacaron la entrevista de Petancas y Barrancas, donde Pepe Rodríguez aseguró que lo más raro que ha visto en un cliente para escaquearse a la hora de pagar la cuenta es echar un tornillo en un plato para quejarse al respecto.

[Más información: Cristina Pedroche la lía en ‘El Hormiguero’ con sus pantalones transparentes]

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