Igor Yebra junto a Anne Igartiburu el día de su boda.

Igor Yebra junto a Anne Igartiburu el día de su boda. Gtres

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El bailarín Igor Yebra, exmarido de Anne Igartiburu, revela en su autobiografía que padece esclerosis múltiple desde 2015

Tras años teniéndolo en privado por miedo a apartarse de los escenarios, Yebra lo ha contado en la obra ¿Por qué somos tan estúpidos y no estamos ya bailando?

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El bailarín y figura de la danza Igor Yebra (52 años) ha decidido dar un paso al frente para compartir el capítulo más reservado de su vida: desde 2015 padece esclerosis múltiple. Lo ha hecho público en su autobiografía titulada ¿Por qué somos tan estúpidos y no estamos ya bailando?

El artista vasco, y exmarido de Anne Igartiburu (57), rompe casi una década de silencio sobre su estado de salud a través de su libro, editado por Bao Bilbao.

La obra, que verá la luz el próximo 28 de octubre de forma oficial, repasa las luces y sombras de una trayectoria marcada por el éxito en los principales teatros del mundo, pero también por la convivencia secreta con una dolencia neurodegenerativa.

"Siempre he sido muy reservado, mucho, y creo que uno de los motivos por los que me he abierto con este libro ha sido porque no quería ni podía sostener más esta enfermedad en secreto", confiesa la estrella de la danza en una sincera entrevista concedida a El País.

El proceso médico de Yebra arrancó dos años antes de confirmarse la noticia. En 2013 comenzó a notar las primeras molestias físicas, localizadas en su pierna izquierda.

En aquel momento, movido por el temor a que un dictamen médico adverso lo apartara definitivamente del ballet profesional, prefirió no profundizar en el origen de sus dolencias.

El especialista le pautó una medicación básica para sobrellevar las molestias, con la que el bailarín prefirió conformarse sin indagar más.

Sin embargo, Yebra no conoció el nombre de su dolencia de forma oficial hasta dos años después, cuando "se le escapó a una doctora" en una consulta rutinaria.

A partir de 2021, la progresión de la enfermedad se hizo más evidente, obligándole a cambiar de tratamiento por uno con efectos secundarios visibles.

Igor Yebra, en una imagen extraída de su Instagram.

Igor Yebra, en una imagen extraída de su Instagram. Redes Sociales

A pesar de las limitaciones físicas que la afección ha ido imponiendo en su anatomía, Yebra afronta el día a día con el sentido de la escena que ha marcado su trayectoria profesional. Actualmente, su pierna izquierda continúa siendo la articulación más afectada, complicando su movilidad habitual.

"Pero lo disimulo con un poco de espectáculo y ni se nota", asegura con humor. El bailarín, que se retiró del circuito de actuación en directo hace una década, subraya la versatilidad con la que se manifiesta esta dolencia en cada paciente.

"Es una enfermedad que afecta de diferentes maneras. Si estoy sentado, trabajando en el ordenador y muy concentrado con algo, consigo dejar de pensar en ella unos segundos".

Concentrado en su presente profesional como coreógrafo, director y docente, la publicación de sus memorias le ha pillado trabajando en Montevideo (Uruguay), donde organiza un concurso para impulsar la danza clásica entre las nuevas generaciones.

Su horizonte personal pasa hoy por el pragmatismo: "Desafortunadamente, mi pensamiento está centrado en no deteriorarme. Solo deseo aprovechar la vida y dejarme de tonterías".

La revelación de su enfermedad ha vuelto a poner bajo el foco mediático la figura de Igor Yebra, inevitablemente ligada en la memoria colectiva del papel couché a su mediático matrimonio con la presentadora de televisión Anne Igartiburu.

La pareja contrajo matrimonio el 10 de septiembre de 2004 en la emblemática ermita de San Juan de Gaztelugatxe, en Bermeo (Vizcaya), tras casi tres años de relación. Aquel enlace, recordado como uno de los eventos sociales de la época en el País Vasco, dejó estampas inolvidables.

Yebra llegó al templo del brazo de su madre y madrina, aguardando en el altar durante 45 minutos a la novia. Igartiburu completó a pie los 231 escalones que conducen a la cima del peñón luciendo un diseño de encaje en blanco roto firmado por la creadora Lidia Delgado.

"Ha resultado todo muy bien y estoy muy contenta y, a la vez, muy tranquila. El momento más emotivo ha sido cuando, al llegar a la ermita, vi a mi familia y a mis amigos", declaró sonriente la comunicadora antes de poner rumbo al restaurante Eneperi.

Aunque la pareja emprendió caminos separados tiempo después, el respeto mutuo ha perdurado en una etapa donde el artista busca inspirar a otros a través de la superación personal.

Parte de su trayectoria

Igor Yebra nació en Bilbao y recibió su formación en la Escuela de Víctor Ullate en Madrid de la mano de Karemia Moreno, ampliada posteriormente con Ángela Santos y Pino Alosa, entre otros.

Debutó como profesional en el Ballet de Víctor Ullate, siendo el único bailarín aún en activo del estreno de la compañía en el Teatro Arriaga, fechado el 28 de abril de 1988.

Cuando emprendió su carrera en solitario, entró a formar parte del Australian Ballet (1997-1999), primera de las muchas compañías internacionales de los cinco continentes con las que ha colaborado a lo largo de su trayectoria.

En 2004, ya era primer bailarín no ruso en protagonizar en Moscú Iván el Terrible.

"Consciente de la importancia de una enseñanza de calidad, Igor fundó su propia escuela de danza en Bilbao en 2006, y dos años después recibió el encargo de poner en funcionamiento la Escuela Municipal de Amurrio", reza en su página web.