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Paz Padilla (56 años) no solo es una de las figuras más queridas del panorama televisivo español, sino también un ejemplo de cómo la constancia y el trabajo pueden convertirse en un motor para la independencia económica.

Durante la presentación de su nueva película Cuerpos Locos, el pasado mes de octubre de 2025, la actriz y presentadora se sinceró con EL ESPAÑOL sobre su manera de gestionar sus inversiones y su visión de la vida laboral.

"No sé el dinero que tengo, entre lo que hay en el banco, en ladrillos, en negocios… Pero es que he sido muy trabajadora y buscavidas", reconoció Padilla, mostrando su característico humor y naturalidad.

Paz Padilla en un acto público. Gtres

La presentadora, que siempre ha defendido la importancia de mantenerse activa, confesó que su filosofía se resume en una frase que le ha acompañado durante toda su vida: "Como decía Felipe González, 'parado no'. Aunque sea sirviendo copas".

Estas declaraciones reflejan no solo su sentido del humor, sino también su enfoque práctico ante la vida y las finanzas. Paz Padilla ha diversificado sus ingresos a lo largo de los años, combinando su carrera en televisión con negocios propios, inversiones inmobiliarias y otros proyectos personales.

Su relación con el dinero no se centra únicamente en la acumulación, sino en mantener una actividad constante y productiva que le permita seguir aprendiendo y creciendo.

La actriz remarcó que disfruta de cada proyecto que emprende, independientemente de la escala: "Me encanta trabajar en mi bar, en mis tiendas, en la fábrica… Yo lo que sea pero parada, no".

Paz Padilla en el photocall de los Billboard Nº1 en Starlite Christmas Madrid. Gtres

Estas palabras muestran un compromiso profundo con la independencia y la autosuficiencia, valores que la han acompañado desde sus primeros trabajos en el mundo del espectáculo hasta convertirse en una empresaria polifacética.

Paz Padilla también transmitió un mensaje inspirador sobre la actitud frente a los obstáculos: la clave, según ella, está en la constancia y en la capacidad de reinventarse. Sus inversiones no son un fin en sí mismas, sino parte de un estilo de vida activo y creativo, en el que la pasión por el trabajo se mezcla con la prudencia económica.

En tiempos en los que muchos buscan la seguridad financiera mediante la acumulación pasiva, la actriz propone un camino distinto: mantenerse activa, aprovechar las oportunidades y disfrutar del proceso.

Así lo ha demostrado a lo largo de su carrera, construyendo una trayectoria que combina entretenimiento, negocios y un ejemplo de independencia económica que pocas figuras públicas españolas pueden igualar.