Hace ya dos años que la popularidad de uno de los hijos menores de Karlos Arguiñano (73 años) se está incrementado exponencialmente. Desde que Joseba (36) se incorporó en 2019 como colaborador al programa culinario que conduce su padre los espectadores escuchan atentos sus consejos sobre panadería y pastelería, las especialidades en las que se ha formado a conciencia.

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Y se puede decir que Joseba tiene la suficiente autoridad para hablar sobre estos manjares gastronómicos, pues en 2014, siguiendo los pasos emprendedores de su padre, se embarcó en su propio negocio, una pastelería y panadería llamada JA Arguiñano. "Pan, chocolate y más", ese es el lema de este proyecto que, siete años después cuenta con cuatro sucursales. Este extremo es, sin duda, una señal inequívoca de la buena acogida que este proyecto, cuyo objetivo es endulzar el día a a día de zarautzarras y visitantes.

Han sido todos ellos los que han dedicado una ovación cerrada a la iniciativa gastronómica del pastelero. Así se puede observar en la página de reseñas de Google, donde JA Arguiñano cuenta con una valoración de 4,7 sobre 5. Esto no es nada habitual, ya que para los consumidores descontentos es más fácil verter su rabia en este entorno digital, donde se pueden esconder tras el anonimato de un emoticono.

Joseba Arguiñano en una imagen de Instagram de JA Arguiñano. Redes sociales

Pero está claro que esa no es la situación de los clientes que entran por la puerta de la pastelería de Joseba, quienes salen satisfechos con el producto y servicio brindados: "Desayuno completo. ¡Rico, rico, rico! El croissant de cereales es especialmente bueno. Hay un flujo de entrada de gente importante, se nota que es bueno. El pan gallego es de lo mejor. Hemos visto a Karlos Arguiñano pasear por delante. La anécdota del desayuno", comenta Pedro, tras dejar cinco estrellas como valoración en esta página de recomendaciones.

Otro comensal destaca el interiorismo del local sito en Kale Nagusia, el primero de todos: "Situada en la villa de Zarautz nos encontramos con un local moderno, romántico con aires de la Belle Epoque". Y según otro internauta, tampoco se queda atrás la atención recibida por el personal dentro del local: "Unas tartas excelentes. Yo he probado la de queso y es espectacular. Tienda céntrica y buen trato por parte de sus dependientes. Totalmente recomendable".

VItrina de JA Arguiñano. Redes sociales

Además de estas reseñas, el local también cuenta con el beneplácito de una de las voces más escuchadas en la blogesfera gastronómica. Susana Pérez, de Webos Fritos, visitó el local del pastelero casi cuando acababa de abrir sus puertas: "Los pain au chocolat que se tomaron mis hijas estaban con la masa perfecta, en su punto justo de horneado y fermentación. No debería decir que me sorprendió muy gratamente, pero la verdad es que sí, me sorprendió muy positivamente", explica la bloguera.

La elaboración diaria en el obrador y su amplia y cuidada oferta son las señas de idenatidad de JA. Entre bombones de diseño, bollería y pasteles y tarta, destacan los 15 tipos diferentes de pan de masa madre, uno de los productos más alabados por sus consumidores. Este logro merece ser aplaudido con especial énfasis teniendo en cuenta que la localidad se encuentra a pocos kilómetros de la frontera con Francia, uno de los países con más tradición en este producto. 

A la calidad de la materia prima y el buen hacer de las manos que los cocinan se le suma la gran promoción que Joseba se afana en brindar a su negocio a través de sus perfil de Instagram y el del propio negocio. A través de esta vía, el cocinero comparte el atractivo aspecto de los productos, su proceso de elaboración e, incluso, alguna receta.

Aparte de cocinar, este joven chef dedica su tiempo libre al deporte, el surf y el skate son sus preferidos. Y por encima de todo está el amor a la familia que ha creado, formada por su pareja, Natali, y sus dos hijos Manex y Kaia.

Joseba es uno de los siete hijos menores de Karlos Arguiñano. Delante de él, por orden, nacieron Eneko, Zigor, Karlos, Martín, tras él, llegaron las chicas de la familia: Amaia y María. Todos ellos han heredado la afición del chef beasaindarra por la cocina, pero solo algunos han escogido este camino como medio de vida. 

Un profesional muy formado

Todo este éxito no es solamente fruto del impulso televisivo que está teniendo en la actualidad por la colaboración en el espacio televisivo de su padre. Joseba se ha esforzado por instruirse en su profesión independientemente de que proceda de una familia de grandes cocineros. 

Comenzó cursando sus estudios gastronómicos en la escuela Alaia - Karlos Arguiñano y realizó sus prácticas en el prestigioso restaurante Akelarre, de Pedro Subijana (72), en San Sebastian. También pasó por la conocida pastelería Escribà, regentada por el pastelero Christian Escribà en Barcelona y tras esto quiso seguir especializando en repostería y para ello se matriculó en la escuela de repostería profesional francesa Thierry Bamas.

[Más información: Así son los siete hijos de Karlos Arguiñano: la unión familiar que sostiene su imperio culinario]