¿Qué es valorar? Esa es la eterna pregunta que se hace Enrique del Pozo (64 años), quien ve con tristeza que a los artistas no se les considere como es debido en nuestro país. Pero tampoco a médicos, abogados, escritores… "Nunca he buscado que me valorasen, he buscado ser feliz y arriesgar por programas por los que nadie daba un duro, como Esta noche cruzamos el Mississippi. He buscado triunfar en mi vida privada porque hay artistas que piensan que si no estás frente a la cámara estás muerto", asegura a JALEOS el cantante, actor, director y tertuliano.

Siempre ha sido tremendamente espabilado. Quizás, aquella primera cena con tan solo 16 años con el genio Fellini, donde conoció brevemente a la que sería su madrina artística, Raffaella Carrà. Ella fue la catalizadora de todo lo que vendría después. Se reinventó. Publicó 15 discos en solitario, tertuliano en Crónicas Marcianas, empresario de juguetes y cuentos gays a favor de la inclusión, y como director de los documentales El muro rosa (también junto a Julián Lara) y The Man Behind the Woman. En la conversación con este periódico desvela, en exclusiva, un hecho escalofriante que vivió hace unos años.

Enrique del Pozo en una imagen reciente. Redes Sociales

Por favor, confirme esta información, ¿es cierto que le llegaron a secuestrar?

Sí, ¿cómo te has enterado?. Salía de un estreno en el teatro Sistina de Roma al que habían acudido muchas estrellas, como Virna Lisi, y como iba muy elegante con un esmoquin paseando por la calle debieron pensar que estaba forrado. Me pusieron una pistola en la cabeza y, en vez de robarme, me metieron en el maletero de un coche. Entré en estado de pánico, me meé encima por el miedo, me faltaba el aire… Me desnudaron en medio del campo donde me dieron varios puñetazos que casi me rompen la nariz, y llegué a un pueblecito a varios kilómetros con los pies destrozados por la arenilla del camino. Todo aquello me produjo un estado de claustrofobia que impidió que cogiera aviones durante cuatro años. Por culpa de este incidente perdí la oportunidad de rodar una película en Nueva York con Robert de Niro (77) que conseguí gracias a la cierta amistad que tengo con Willem Dafoe (66) y Tomas Arana (66). Roma es maravillosa y me duele decirlo, pero es una ciudad peligrosa.

¿Qué proyectos tiene entre manos?

Estoy en medio del proceso de un tercer documental sobre mujeres maduras. Hay algo de televisión y en febrero del año que vine rodaré Ulises con Claudia Cardinale (83), Jeremy Irons (72), Tomas Arana y Montse Alcoverro (61), la mala malísima de Acacias 38.

Los documentales le han dado mucha satisfacción

Estoy muy agradecido a mi equipo y al público. Con El muro rosa refresqué la memoria histórica del colectivo LGTBI desde el Franquismo. Hubo gente del PSOE que no quiso que se estrenara en Madrid porque decían que era el de Crónicas Marcianas. Pero me voy a morder la lengua porque algunos de los que me criticaban mira cómo han acabado, choriceando. Menos mal que me apoyaron Pedro Zerolo, Carla Antonelli (62)… Nos dieron premios en las universidades de Michigan y de Roma, también conseguimos galardones en los festivales de Florencia y Turín y estrenamos en el Instituto Cervantes de Nápoles. Y el segundo documental es sobre la vida de mi amigo Manel Dalgó, el mejor transformista de Europa, para el que conseguimos entrevistar a la princesa Estefanía de Mónaco (56), a Dame Shirley Bassey (84)…

Enrique del Pozo junto a Estefanía y Alberto de Mónaco en una imagen facilitada a EL ESPAÑOL.

¿Cómo describiría su experiencia en Viva la vida?

Tenía muchas dudas, no sentía el proyecto. Y ahora me arrepiento de no haber ido meses antes. El trato con Raúl Prieto (director) es sensacional, todo un descubrimiento que me ha valorado con cariño como tertuliano y por eso he hablado de mi vida privada en el programa. Lo hice por agradecimiento. Y Emma García (48) ha sido otra sorpresa porque es generosa. Está muy implicada, sabe muy bien cómo parar a los tertulianos… Junto a Sonsoles Ónega (43) es la mejor presentadora de Telecinco.

Uno de los temas recurrentes es el culebrón de Antonio David y Rocío Carrasco

Lo de Antonio David (45) no es que me corroa, es que estoy orgásmico. De momento está recogiendo parte de lo que ha sembrado y todavía tenemos mucho más que dar. Ha sido cruel, oportunista, difamador, mentiroso y ha hecho mucho daño. Todo lo que pueda hacer por machacarle, lo haré.

¿Venganza?

No. Se trata de poner las cosas en su sitio. Antonio David se permitió decir ciertas cosas, difamó en aquella revista (no quiere ni pronunciar el nombre) e hirió a la persona que más he querido en mi vida, a mi madre. Algunos de sus cómplices nos pusieron esparadrapos para no hablar y los que nos negamos fuimos despedidos o amenazados.

Del Pozo junto a su nueva pareja sentimental, Rubén Sánchez. EL ESPAÑOL

¿Qué opina de Olga Moreno, la última ganadora de Supervivientes?

Le auguro un gran futuro como actriz porque desde Bette Davis hasta Aurora Bautista no he visto tanto drama. Debe tener amnesia porque mientras decía que Antonio David era un gran marido y un padre maravilloso, él estaba haciendo daño a familias. Pero eso no le importaba porque como traía los cheques que luego servían para que pudiera vivir de puta madre…

¿Es cierto que hay polémica con la herencia de Raffaella Carrà?

En vida era una persona muy inteligente que protegió su vida privada como nadie. Todo está muy bien atado porque dejó cosas para la beneficencia, para sus sobrinos a los que adoraba como si fueran sus hijos… La polémica la han creado los periodistas porque es lo que vende, así que no saquen de donde no hay.

Hace mucho tiempo que no se sabe nada de su íntima amiga Úrsula Andress, ¿qué tal se encuentra?

Está muy bien, aunque desde hace años padece osteoporosis. Inteligentemente decidió retirarse del cine como hizo Sara Montiel porque no le gustaba el tipo de películas que se rodaban y prefirió seguir mimando el mito creado a partir de la película de James Bond. Vive a las afueras de Roma, en Zaragolo, que es como La Moraleja en Madrid. Allí también vivió Anita Ekberg, musa de Fellini en La dolce vita. Siempre ha dicho que no ha sido una buena actriz, y eso la honra, nunca se ha llamado a sí misma mito y ya estaba harta de levantarse a las cinco de la madrugada para rodar. Ahora es una privilegiada porque le pagan por vestirse y maquillarse para ir a un evento o un festival de cine.

¿Dimitri le ha hecho abuela?

Creo que no. Su hijo es de desmayarte. ¡Qué belleza!. Claro, solo hay que mirar los genes porque su padre, Harry Hamlin, también estaba de muy buen ver.

Quien ha pegado un bajón es Sofía Loren...

Sí, y bastante grande. A duras penas puede caminar. De golpe le ha venido la edad, como a todos. Son pocos los elegidos que están bien, como Jane Fonda (83) o Joan Collins (88). Además, está muy sensible y se pone a llorar enseguida. Estuve un día en el rodaje de La vita davanti, que ha dirigido su hijo Edoardo Ponti, y noté que se le va la vida y que está muy ilusionada con los nietos. Ellos son su energía. Es consciente de que le queda poco para seguir disfrutando de ellos.

"No me gustan las formas de Miguel Bosé"

Otro gran mito es Gina Lollobrigida, su gran rival. ¿Su salud es tan mala como dicen?

Es mejor de lo que se piensa. Fue la primera que salió de un pueblecito y sin ayuda de nadie se convirtió en un mito mundial. Tremendamente bella y ha trabajado con los más grandes. Pero es una mujer más arisca que Sofía, que es más tierna y cariñosa. Al menos, no se olvida de dónde viene. En una ocasión Gina habló mal de ella cuando dijo que hizo su carrera sola y que no necesitó de un productor que la hiciera famosa. Cuando a Sofía le preguntaron por ello contestó que lo sentía muchísimo, pero que tenía por norma no hablar mal de personas mayores. Gina ha odiado a la Loren porque la eclipsó. Es multimillonaria, pero si tiene que abrir el monedero para pagar un café es más fácil que venga la virgen de Fátima (risas).

Y barriendo para nuestro país, ¿cómo vive el negacionismo de Miguel Bosé ante la Covid? ¿Lo ha hablado con él?

Hace mucho tiempo que no le veo. Le admiro como artista porque es uno de los más grandes, pero no me gustan sus formas. No estoy en absoluto de acuerdo, hay muchos muertos en el camino, muchísimos profesionales serios de la medicina que saben de qué va esta historia y lo que está pasando se merece un respeto. Es muy inteligente, pero Miguel se ha perdido el respeto a sí mismo.

[Más información: Enrique del Pozo, de nuevo en España tras triunfar en el cine italiano: el motivo de su regreso y su nueva ilusión]

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