Marisa Martín Blázquez (57 años) ha querido dar a conocer un dato hasta ahora desconocido de su vida personal. La colaboradora de El programa de Ana Rosa y Viva la vida ha compartido una publicación en su Instagram donde revela que padece una enfermedad neuromuscular autoinmune y crónica.

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"Hoy he decido contaros algo mío y muy íntimo. Hay mucha gente que en mis redes sociales, y sin conocimiento de causa, hace sorna y burla acerca de algo que se ve en mi cara. Me dicen que deje de operarme, que qué me he hecho en la cara. Incluso, si googleas mi nombre, una de las primeras cosas que encuentras es 'Marisa M-B, ojo'. El motivo de haceros partícipes de lo que os voy a contar es porque alguien, través de Instagram, ha contactado conmigo. Es una persona que padece Miastenia gravis (MG). Me sigue, por mi profesión, desde hace años y ha observado en mi cara signos que ha reconocido", confiesa la periodista públicamente.

Marisa Martín Blázquez, en 'El programa de Ana Rosa'. RRSS

Marisa asegura que lo que refleja su rostro son los "síntomas de cómo se manifiesta la Miastenia Gravis, enfermedad que me diagnosticaron cuando tenía 23 años y con la que convivo llevándonos ambas relativamente bien. Nos respetamos e intentamos no fastidiarnos. A veces, viene a atacarme, y me provoca grandes crisis que venzo con paciencia y haciéndole poco caso. Es cuando más se refleja en mi rostro y cuando más, 'las buenas personas' me atacan por el tema físico", detalla.

La comunicadora ha querido dejar claro en qué consiste su enfermedad: "La Miastenia Gravis es una enfermedad neuromuscular autoinmune y crónica, caracterizada por grados variables de debilidad de los músculos esqueléticos (los voluntarios) del cuerpo. La denominación proviene del latín y el griego, y significa literalmente 'debilidad muscular grave'. Empieza con un cuadro insidioso de pérdida de fuerzas, que se recuperan con el descanso pero que reaparece al reiniciar el ejercicio. Suele iniciarse en los músculos perioculares".

Las consecuencias de este trastorno no solo se aprecian en su físico, sino también en su estado de ánimo, pues los síntomas son "cansancio agudo, falta de fuerza muscular, la caída de uno o ambos párpados, visión nublada o doble (diplopía) a consecuencia de la debilidad de los músculos que controlan los movimientos oculares. Marcha inestable o irregular, debilidad en los brazos, las manos, los dedos, las piernas y el cuello. Dificultad para subir escaleras. Cambio en la expresión facial, dificultad para sonreír y gesticular, entre otros".

A pesar de todo lo que conlleva para su salud y pese a las críticas, la periodista no pide que la compadezcan por nada: "No quiero que os parezca nada especial, no necesito que lo lamentéis. Estoy bien y he aprendido a convivir con mi enfermedad. Simplemente quiero hacer llegar un mensaje: en ocasiones criticamos (me incluyo) sin saber, hacemos juicios de valor erróneos y podemos hacer daño. No hablo por mí que, afortunadamente, he sabido pasar de ello y centrarme en lo importante: cuidarme para no empeorar y seguir con mi tratamiento y revisiones".

Marisa Martín Blázquez ha mostrado valentía y sinceridad ante sus seguidores y ha sido muy contundente con su verdad: "Si veis en mi cara y cuerpo esa asimetría y no la perfección, sabed que no es por eso que algunos, creyendo saber todo, critican erróneamente. Soy imperfecta y enferma crónica y me quiero así".

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