El juicio de filiación que libran Miguel Bosé (64 años) y Nacho Palau continúa dando de qué hablar en los platós de televisión y en diversos medios. Ambos se veían las caras el pasado 19 de octubre para dirimir el futuro de sus cuatro hijos, Diego (9), Tadeo (9), Ivo (8) y Telmo (8), nacidos por gestación subrogada. Los vástagos llegaron al mundo cuando el célebre cantante y quien fuera su pareja durante 26 años, el escultor Palau, eran una familia unida. Ellos, en pareja, orquestaron un proyecto vital.

Noticias relacionadas

Sin embargo, en 2018 se dinamitó la relación y, con esa unión familiar rota, llegó la discordia y lo contencioso, con los menores como protagonistas. Hasta ahí, nada nuevo en la información. Sin embargo, hay nuevos y sorprendentes datos que tienen que ver con la ruptura sentimental. Tal y como se desliza a JALEOS, la ruptura definitiva entre ambos tuvo lugar en Panamá, y no en México, como muchos apuntaron erróneamente. Los dos decidieron tomar caminos separados en aquel 2018 y se explica a este medio que, efectivamente, Palau vivió "unos meses" de alquiler en un apartamento, como avanza María Eugenia Yagüe en LOC.  

Miguel y Nacho en una imagen de 2011. Gtres

Tras el 'día D' se sucedieron días complicados para la expareja que, al dolor de la ruptura, se sumaba el esfuerzo por que los cuatro pequeños no notaran nada. Nacho se sintió esas semanas y meses profundamente "solo", sin ver a sus dos hijos biológicos, Ivo y Telmo, que se quedaron en la casa conyugal junto a Bosé. El escultor de Chelva lo pasó "francamente mal", en un país que no era el suyo, y lejos de los pequeños, a los que solo podía ver "cuando Miguel salía de la casa para cantar o trabajar", se informa. Solo en esos momentos Palau podía reencontrarse con sus hijos"Con los cuatro, que hay que recordar que entonces, antes de la ruptura, tanto Nacho como Miguel no hacían distinciones entre los hijos, los cuatro eran de los dos", apostilla una persona que bien conocía entonces a la expareja. Se explica a este periódico que tras unas cuantas semanas Nacho decidió, con todo el dolor, viajar a España y, desde Chelva, rodeado de los suyos y bien asesorado, emprender las acciones que hoy se libran en los juzgados. Se insiste en que aquella ruptura, su modus operandi, en Panamá "fue determinante" entonces, y lo es ahora. 

Y es que Miguel Bosé habría puesto sobre la mesa en el juicio la opción de hacerse cargo del cuidado, la educación y manutención de los cuatro pequeños siempre y cuando estos se trasladen a vivir a México junto a él. Incluso, que no tendría inconveniente en correr con los gastos de una segunda residencia en México para Nacho Palau. Bosé, en una casa con los niños; Nacho, en otra. Pero lejos de España. A este extremo se opone de pleno Palau, como recogió hace unos días este medio. 

Nacho entiende, y así se ha expuesto, que es más factible, a todos los efectos, que sea Miguel Bosé quien se traslade a vivir a Madrid. Y se aclara que Palau no quiere nada regalado, no se trata de eso: solo de mirar por los pequeños, por su comodidad. Además, "nada le ata a México". La ciudad que decida el juez es la medida más delicada en esta batalla, ya que Nacho "rechaza" de pleno mudarse a México. No se lo puede permitir, y su casa y arraigo siempre estuvo en Valencia. Y Miguel, hasta donde se conoce, no desea afincarse en España.

De hecho, hace ya bastantes años que su residencia se escribe fuera, entre Panamá -su lugar de nacimiento- y la Ciudad de México. A este medio se explicaba hace unos días que precisamente la casa que dispone Bosé en la zona madrileña de Somosaguas se ha expuesto como una posible opción por la parte demandante, la de Nacho. De momento, una postura frente a la otra. 

El abogado de Nacho Palau, José Gabriel Ortolá, aclaró ante los medios de comunicación el pasado 19 de octubre, día del juicio, que este procedimiento judicial tiene como principal objetivo la reclamación de la doble filiación. Añadía que no es cierto que su cliente esté reclamando una pensión compensatoria a su expareja y que su única intención es que los cuatro niños tengan los mismos derechos. Además, se solicita que tanto Nacho Palau como Miguel Bosé sean considerados legalmente padres de los cuatro niños, con las obligaciones y derechos que esto implica.

La postura de Lucía Bosé

Hace unos días, se confirmaba a este medio que "Lucía Bosé siempre se llevó bien con Nacho y velaba por los intereses de los hijos, de todos". La mamma Lucía regañaba a Miguel por no estar más encima de los menores que estaban en España. De hecho, Lucía "iba a ir a declarar a favor de Nacho". En esa línea, este medio ha averiguado que otra persona está 'de su lado', y mantiene contacto y sigue a Nacho Palau en redes sociales, y da 'me gusta' a sus publicaciones: Tuana Llorente, la mujer que cuidó hasta el final de Lucía Bosé. Además, Paola Dominguín (59) siempre ha defendido su buena relación con Palau, y el bienestar de los pequeños.

"Los niños son niños, y con Nacho tengo una buena relación, son muchos años y no hay ningún problema. Hablamos y nos vemos cuando nos apetece o cuando tenemos algo que contarnos", afirmó Paola hace un tiempo. "Son dos padres y dos hijos de cada uno, se separa la pareja y se separan los hijos. Miguel es un padrazo y perder a dos hijos… Fue algo que os sorprendió a los que no lo sabíais", dijo la exmodelo, y añadió: "Pero a mí eso no me cambia los valores que tengo de cada uno de ellos". 

[Más información: Nacho Palau y el desconocido apoyo de los Bosé en su guerra contra Miguel]