El mundo de la prensa del corazón y todos sus seguidores no pudieron por menos que quedarse en shock este miércoles cuando conocieron la noticia de la separación entre Enrique Ponce (49 años) y Paloma Cuevas (48), uno de los matrimonios más sólidos del panorama nacional. Tras 28 años de amor -24 de ellos como marido y mujer-, el torero y la sociliaté han decidido poner fin a su aparente historia de cuento de hadas.

Noticias relacionadas

Un longevo romance que vivió sus primeras sombras hace dos años, momento en que se inició una crisis sentimental que finalmente la pareja no ha podido superar y los ha llevar tomar caminos opuestos, según la revista Semana. Otra publicación, la revista ¡HOLA!, va más allá y afirma que ambos han tomado la decisión de separarse "de común acuerdo" y "pensando en lo mejor para su familia". Por el momento no se han iniciado trámites de divorcio.

La periodista Beatriz Cortázar ha afirmado que existe una tercera persona. En concreto, una mujer española, de 20 años, amante de los toros, aspirante a modelo, experta en redes sociales, no conocida por el gran público y cuyas iniciales son A.S. Enrique Ponce se habría vuelto "loco de amor" por ella. 

Su historia de amor

Enrique Ponce y Paloma Cuevas se conocieron en un viaje a Colombia hace 28 años. El padre de ella, el ganadero Victoriano Valencia, siempre tuvo el profundo deseo de que su hija contrajera matrimonio con un torero y en un principio posó sus ojos sobre José Ortega Cano (66) -algo que finalmente solo quedó en intención-.

Enrique y Paloma se dieron el 'sí, quiero' en octubre de 1996 en la catedral de Valencia. El matrimonio esperó hasta 12 años para traer al mundo a su primera hija. El 27 de abril de 2008 nació su primogénita, Paloma. El 9 de enero de 2012, Cuevas dio a luz a su segunda hija, Bianca, en la Clínica Ruber Internacional.

Empresas 

Y aunque Ponce y Cuevas hayan decidido separarse físicamente, el matrimonio continuará unido en sus negocios. Según ha podido cotejar JALEOS, más allá de las empresas individuales de cada uno -no presentan sus cuentas en el Registro-, el diestro y la socialité tienen tres compañías en común.

La primera es Cetrina Sociedad Limitada, empresa a través de la que se gestiona la producción de un aceite de oliva virgen extra. En ella Paloma aparece como apoderada. Sus cuentas de 2018 son bastante boyantes: 335.000 euros de ingresos y más de cinco millones de activo.

Además, ambos aparecen juntos en otra, CPM Building SLU, también muy sobresaliente: 212,772 euros de beneficios y un activo de 4.341.411 euros. Esta empresa es, a su vez, administradora de otra, Sucesores de Benito Zoido SL, que tiene un activo de más de nueve millones de euros y unos ingresos de 167.093 euros.

Todas las empresas en las que constan tienen sus cuentas muy saneadas. Estas dos últimas compañías son las que gestionan los locales comerciales que el matrimonio tiene en propiedad tanto en Úbeda y Villacarillo (Jaén) como en Fuengirola y Torremolinos (Málaga).

Propiedades

Además de los locales, la pareja posee dos grandes fincas. La primera de ellas, la conocida como Cetrina, está ubicada en Navas de San Juan, en Jaén. Este impresionante terreno sobre el cual se construyó una espectacular casa al más puro estilo rústico ha sido escenario de bautizos y comuniones de las dos hijas del matrimonio, Paloma y Bianca. También ha sido fotografiado y llevado hasta los medios de comunicación en un sinfín de ocasiones. 

La casa de esta finca, construida por los arquitectos Díaz y Sanjuán, tiene bastante del sello personal del matador. El pórtico principal es una adaptación de la puerta grande de la Maestranza y sobre el portón preside el sello de la Ganadería de Enrique Ponce. Así lo desvelan los diseñadores en su página web: 

Finca Cetrina en Jaén.

"Situada en la Finca Cetrina, de 904 hectáreas y vinculada a la explotación agrícola y ganadera (toros de lidia), esta casa viene a completar las dotaciones de esta finca, enclavada en el término municipal de las Navas de San Juan, en la provincia de Jaén. La vivienda está adosada a una edificación existente, con la que se conecta, y en la que se dispone una capilla y diversas dependencias desarrolladas en torno a un patio andaluz. [...] Como anécdota cabe señalar que, siguiendo los deseos de su propietario, el diseño del acceso principal de la vivienda es una adaptación de la puerta grande de la Plaza de la Maestranza de Sevilla, a la que se le incorpora, arriba del portón, un escudo en piedra con el sello de la Ganadería de Enrique Ponce".

Hasta donde se sabía, Paloma y Enrique junto a sus pequeñas vivían entre Jaén y Madrid. Es precisamente en la capital de España donde cuentan con otra impresionante vivienda. En concreto, el matrimonio, ahora separado, residía en la elitista urbanización La Finca, hogar de personas de altísimo poder adquisitivo y el núcleo de viviendas con más seguridad de Europa. La casa tiene 600 metros cuadrados y está construida sobre un terreno de 3.500, regalo del padre de Paloma. 

[Más información: Enrique Ponce y Paloma Cuevas se divorcian tras 24 años de matrimonio]