Sofía Cristo (36 años), hija de Bárbara Rey (70) y del fallecido Ángel Cristo, es uno de los ejemplo de persona que reveló que había sufrido adicción y como consiguió superarlo. Sabedora de lo mal que lo pasó, además de ser Dj, está muy implicada en ayudar a otras personas que quieren o están en tratamiento para desengancharse.

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Por parte, el Dj Kiko Rivera (36), hijo de Isabel Pantoja (63) y de Paquirri, también confesaba sus adicciones y cómo se trató. Ambos Dj, se comprometieron con el 'sí se puede salir'. Durante este confinamiento y sabiendo lo duro que es para las personas en tratamiento como para las que sufren de adicción, Sofía Cristo y la mujer de Kiko Rivera, Irene Rosales (28) se unían para hacer un directo para hablar de las adicciones y de la coadicción, es decir, cómo lo viven las personas y familiares que viven contigo en casa, los estados emocionales a los que te lleva, y los daños colaterales que pasan. Ambas han coincidido en que hay millones de personas que sufren esta situación.

Sofía Cristo realizó un directo con Irene Rosales.

Para una pareja no es tarea fácil: "Sufren ansiedad, tristeza, depresión además de pasar a ser el cuidador, la madre o el padre, porque dejas de ser hasta una pareja", explicaba Sofía Cristo. Irene, por su parte, detallaba lo que sentía con Kiko: "Te deja frito, te taladra la cabeza. Yo por la noche me despertaba siete u ocho veces, cuando estaba en un bolo y le escribía diciéndole que me mandara un audio... Y decía: ¡¿Qué estoy haciendo?! Creo que hace ya dos o tres años, ya no lo recuerdo, que duermo como nadie...".

En este encuentro Rosales revelaba: "Yo cuando conocí a Kiko estuvimos un año de amistad y no me dio tiempo a creérmelo". Sin embargo, cuando todo avanzó comenzó a darse cuenta por los cambios de humor y de temperamento. "Veía mentiras tontas y él seguía hasta el fondo con su mentira", comentaba Irene y es que según Sofía Cristo los síntomas del adicto son mentir, manipular y robar.

"Kiko Rivera nunca llegó a robar dinero para consumir, porque él era una persona que tenía dinero siempre, pero sí que ha sido un derrochador" revelaba la colaboradora de Viva la vida. Incluso deseó que le tocara la lotería, algo que Irene no quería porque sabía que aquello podría conllevar su ruptura: "No quería porque esto sería nuestra ruptura. Para mí, la mejor lotería es la salud y luego se arrastra. A Kiko le atacaba mucho la gota. Me decía que era por la lluvia y yo decía 'sí, por la lluvia'".

"Me prometió mil veces dejar las drogas, pero yo no le creía. Él no lo veía porque no quería dejarlo y así se evadía". "Él me decía que no, pero mi propósito era que no lo hiciera tan continuo, que se espaciara aunque fuera con una bronca entre nosotros, pero si valía para que no consumiera hasta dentro de un mes y medio, eso que se lleva su cuerpo y el de los dos". Y así confesaba Irene que los momentos en los que ha tenido más discusiones con él ha sido cuando más problemas familiares tenía.

Irene siempre sabía perfectamente que consumía: "Cuando consumía era todo feliz, maravilloso y a mí no me la daba con queso y le decía 'mañana hablamos'. Pero siempre ha tenido algo claro que, aunque se hubiese divorciado de Kiko Rivera, le hubiese seguido ayudando a dejarlo: "Yo soy de las personas que estás en las buenas y en las malas si quieres a una persona. Eso no quiere decir que no pongas límites o que tengas que aguantar a un maltratador, eso fuera. Pero con una adicción tienes que apostar por todo. Kiko confía en mí y ha confiado en ciertos amigos", comentaba la nuera de Isabel Pantoja.

Kiko e Irene han superado las adicciones de él.

"Le he vigilado el móvil, buscando conversaciones y yo pensaba: '¿me merece la pena?' Y estaba algo más tranquila cuando decidió dejarlo. Vi que era un refugio pero que había que cambiar porque había niñas de por medio. Cuando me dijo que quería dejarlo le muestré toda mi confianza absoluta". Uno de los consejos de Irene es: "Mi consejo -que es lo que yo he hecho- es luchar, luchar, luchar y apostar por su recuperación".

"Yo he evolucionado en las broncas que tuve con él cuando tenían que ver con este tema. Las broncas eran monumentales. Le decía ¡Vete!, pero acabábamos gritando y veía que era peor porque iba a irse y volver a consumir. Entonces, empecé a hablarle desde el cariño , con amor".

Rosales recuerda que Kiko le comentaba que no sabía lo que él estaba pasando: "¡Joder no sabes lo que estoy pasando!", e Irene le intentaba hacer entender que sufrían ambos desde distintas posturas.

"Si alguna vez me falla voy a estar ahí. Y es muy bueno que te tenga confianza porque si no te lo cuenta es porque puede seguir querer haciéndolo", reflexionaba la andaluza. "Kiko ha tenido que ir al psicólogo y al psiquiatra para que vieran", ayudaba Irene a los que estaban en el directo.

"Una de las cosas que no quería hacer era contarlo. Yo le dije que se lo contara a su familia y él no quería, para nada, porque pensaba que no le iban a entender y le comenté que sí que lo iban a entender. Lo primero que hizo fue llamar a su madre para contárselo y quedaron luego en verse en persona y hablarlo".

Irene Rosales ha lanzado un mensaje de esperanza: "Os animo a todos, que si se quiere, se puede, y si formáis un equipo, mejor. Nosotros hemos dado un pasito y nos queda un largo recorrido, y Kiko, que es una persona famosa con muchas presiones ha podido, tú también".

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