Jorge Cadaval (59 años)  se estrena la próxima semana como presentador de El paisano, un programa de Rtve en el que el humorista dará a conocer algunos de los rincones más bellos del país y con el que consolida un hito más en su dilatada carrera. Este humorista de aspecto anglosajón y desparpajo de Triana ha demostrado de sobra junto a su hermano César Cadaval (55) sus aptitudes ante la cámara. Su peculiar sentido del humor y de representar la divertida singularidad de España los han convertido en un tándem ganador, tal y como demuestran los éxitos que cosechan en audiencias y las cuentas de sus empresas que gestionan su trabajo y a las que JALEOS ha tenido acceso. 

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En concreto, Jorge y César administran sus "artes escénicas" a través de dos compañías: Estarciera S.L. y Funela 08 S.L. La primera, y la más antigua de todo el entramado empresarial que han constituido Los Morancos, la fundaron en 1991 para "todo lo relacionado con el mundo del espectáculo", tal y como figura en el propio acto de constitución presente en el Registro Mercantil. 

Jorge Cadaval presentará el programa 'El paisano' en La 1. Instagram: @jorgecadaval

Es a través de esta compañía por donde el dúo humorístico obtiene la mayor parte de sus ingresos, y es que solo en 2018 facturaron con esta sociedad más de 1.7 millones de euros. 

Estos ingresos (superiores que los del ejercicio anterior) no impidieron, sin embargo, que la compañía terminara ese mismo año con unas pérdidas de más de 180.000 euros. ¿La razón? Tuvieron que hacer frente a unos altos gastos de explotación y otros tantos costes en personal. 

Lo bueno es que estas pérdidas han sido un caso particular en los buenos datos que ha registrado la empresa a lo largo de los años. Además, para poder hacer frente a estos datos negativos la compañía cuenta con un patrimonio (lo que tiene la empresa una vez se le han restado las deudas) de más de 1,3 millones de euros. 

La segunda empresa que gestiona su trabajo en las artes escénicas es Funela 08 S.L., donde ambos figuran como administradores y que fundaron en 2008 para la administración de su trabajo en el mundo del espectáculo.

Aunque esta se ocupa del mismo objeto que Estarciera S.L., no comparten las cifras. Solo en 2018, último año del que se tienen datos en el Registro Mercantil, la empresa registró 348.000 euros de ingresos (una cantidad inferior a la del ejercicio anterior) con un beneficio cercano a los 60.000 euros. 

Estas no son las únicas compañías en las que figuran los hermanos Cadaval. En el año 2011 decidieron probar suerte en el mundo del juego constituyendo la empresa Recreativos del tardón sociedad limitada, sector que en los últimos años está teniendo un gran éxito entre la sociedad española. 

La compañía, que tiene como domicilio social la casa que César Cadaval puso a la venta hace un mes, poco a poco ha conseguido ir ganando terreno y aumentando sus cuentas: en 2018 ingresó más de 220.000 euros y obtuvo un beneficio de más de 70.000 euros. 

Criado en el humor

Jorge y César Cadaval se criaron en la década de los 70 en el barrio de Triana de Sevilla, en el seno de una familia humilde donde el humor era una parte más de sus vidas. Tal y como han contado los propios hermanos en varias ocasiones, sus padres y sus otros cuatro hermanos eran graciosos por naturaleza y los chistes y las bromas eran la tónica habitual en casa. Tanto es así que en una entrevista con El País llegaron a asegurar: "Quizá los menos graciosos de mi casa fuéramos nosotros". 

Jorge Cadaval (en la izquierda) junto a algunos de sus hermanos. Instagram: @jorgecadaval

A pesar de todo ello, los hermanos Cadaval no tenían planeado dedicarse de forma profesional al mundo del humor. Lo suyo fue una casualidad del destino. César fue el primero en introducirse sobre las tablas, realizando algunas actuaciones en festivales benéficos y otros saraos de barrio junto a su amigo de instituto, Curro Ruz. 

Tenían arte, y en 1979 un local de la ciudad llamado Panecitos no dudó en contratarlos para que ofrecieron un espectáculo en el bar. Jorge se enteró y fue a ver la actuación de su hermano, en una visita que sería el preludio a un brillante dúo cómico.

"Me dijeron que mi hermano César estaba allí trabajando y fui a verlo", explicó Jorge durante una visita al programa En la tuya o en la mía. "Él hacía una parodia del papa Clemente, y yo fui. Yo siempre hacía de americano y me quedé con el dueño del pub. Entonces él me dijo: '¿Tú serías capaz de interrumpir a tu hermano y a Curro?'". A cambio, si lo hacía bien, le pagaría 500 pesetas (una pequeña fortuna para un joven de la época). 

Esta primera actuación fue un éxito y poco a poco se fueron haciendo un nombre en este sector. Los hermanos Cadaval decidieron apostarlo todo por el mundo del humor, formaron un dúo al que llamaron Los Morancos y siendo todavía unos adolescentes se dedicaron a recorrer todos los pueblos de Andalucía con su peculiar espectáculo. 

Éxito en la televisión

Todavía siendo muy jóvenes, pero con un estilo cómico muy peculiar, consiguieron que en los años 80 a mediados de los años ochenta lograron colarse en las parrillas de la televisión. Aparecieron por primera vez en la pequeña pantalla el 17 de febrero de 1984 en el programa Un, dos, tres... que estaba dedicado a las revistas del corazón, y actuaron como secundarios en un sketch protagonizado por Analía Gadé y Forges. 

Hubo que esperar varios meses más para que tuvieran una mayor presencia en la gala de Nochevieja de TVE, Viva 85, donde hicieron una parodia de flamenco en inglés que les supuso el salto definitivo a la fama. 

Después aparecieron en varios programas de televisión como Un, dos tres Pero... ¿esto qué es?; hasta que en 1993 consiguieron firmar un contrato con la cadena pública para realizar algunos programas y especiales. Desde entonces se han convertido en personajes habituales de la televisión española, con parodias como la abuela de los Omaíta o el obrero gandul Paco, entre otros. 

En todo este tiempo han compaginado su trabajo en la televisión con una exitosa trayectoria sobre las tabas, con obras de teatro como Antónimos (2017) o x40+ (2019) para conmemorar el 40 aniversario de Los Morancos. 

Felizmente casado

Poco sabía ese joven que se hacía pasar por estadounidense que del otro lado del Atlántico le vendría el amor: Ken Appledorn, que llegó a Triana (Sevilla) para aprender castellano. 

La pareja se conoció en 2001 en un bar que se llama Isbilia. "Yo empecé a hablar con él porque así yo practicaba mi inglés", explicó el propio Jorge durante su visita al programa de Bertín Osborne (65), "y un día, una amiga suya, Laura, me dijo que él estaba enamorado de mí y yo no tenía ni idea".

Jorge y Ken se conocieron en 2001 en un bar de Sevilla.

Ken entonces tuvo que regresar a su país para continuar sus estudios: "Volví a Estados Unidos a terminar la carrera y tuvimos una relación a distancia durante cinco o seis años. Terminé la carrera y empecé a trabajar en una agencia de publicidad. Mi padre tuvo cáncer y cuando falleció decidí volver a España y apostar por la relación", explicó en una entrevista con Diez Minutos. Juntos han formado un tándem exitoso tanto fuera como dentro de la pantalla (Appledorn colabora en muchas ocasiones con Los Morancos en sus sketchs).

La pareja contrajo matrimonio 2007 en Sevilla, en una romántica ceremonia donde estuvieron arropados por su familia y sus amigos más cercanos. Años después, en 2016, renovaron sus votos en una discreta boda en Nueva York con la que quisieron celebrar sus 15 años de amor. El matrimonio no tiene hijos, aunque en más de una ocasión han confesado que se han planteado la opción de ampliar la familia y adoptar a un niño. 

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