Verdeliss (34 años) cerró un 2019 lleno de dificultades y cuando parecía que el inicio de 2020 se presumía más optimista siguieron llegando complicaciones a su vida. El estado de alarma que decretó el Gobierno el pasado 13 de marzo ha llevado a todos los españoles a quedar confinados en casa, y en esta situación la influencer se está enfrentando a tres circunstancias insostenibles: su negocio está 'frenado', su familia no ha podido entrar aún en su nueva casa por lo que los nueve miembros se agolpan en 90 metros cuadrados, y sus pequeños no pueden ir al colegio. Además de estos problemas, la navarra ha visto cómo se ha convertido en el centro de las críticas estos días por una decisión comercial que ha tomado.

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Estefanía Unzu -verdadero nombre de la youtuber- está siendo testigo de las consecuencias de la expansión del coronavirus y de las drásticas medidas que han puesto en marcha las autoridades sanitarias para proteger a la ciudadanía. Como empresaria y fundadora de la tienda Green Cornerss ve cómo sus ventas están cayendo y frenando en seco debido al cierre de los comercios, a la inactividad de los clientes y proveedores y a las restricciones de distribuidores, siguiendo las pautas sanitarias.

Captura del Story de Verdeliss mandando un mensaje de procupación.

"Son tiempos muy difíciles y de incertidumbre para empresas del sector y chiquititas como la nuestra", comunicaba este jueves Verdeliss en un Story de su perfil de Instagram. Su negocio de ropa para niños y adultos, complementos y juguetes fue una idea que creó junto a su marido, familiares y amigos con sus ahorros, en una apuesta de inversión muy arriesgada pero que le ha dado grandes alegrías en menos de dos años que lleva en marcha.

Sin embargo, Estefanía ha buscado el modo de superar este bache económico y se ha aliado a las redes sociales para sacar alguna ganancia en estos momentos de confinamiento. Como influencer que es, y con más de 1,2 millones de seguidores que avalan su poder de persuasión, Verdeliss sigue activa en sus perfiles virtuales para hacer promoción de varios productos y servicios, un gesto que no está siendo del agrado de muchos y que ha sido muy criticado por su objetivo de recaudación en mitad de una situación excepcional para España.

La de Pamplona ha aprovechado el colapso de hospitales y centros sanitarios para publicitar una aplicación móvil de telemedicina llamada Omnidoctor que pone en contacto a pacientes con expertos y médicos. 

A pesar de que dar voz a esta idea puede ser resolutiva para muchas personas que en estos momentos noten síntomas de coronavirus y quieran realizar consultas con profesionales, además, de manera gratuita, el problema está en lo que no cuenta Verdeliss. No es la primera vez que promociona esta app, y cuando hace unos meses la dio a conocer en sus redes, dejó entrever que era un acuerdo comercial aunque ella misma lo utilizaba de manera asidua y lo recomendaba. De hecho, comentó que la asistencia psicológica que ofrecen le ayudó a superar su crisis matrimonial y familiar.

No obstante, nadie ha pasado por alto el hecho de que esté cobrando por su labor de influencia y recomendaciones. Otro ejemplo es su contenido publicitario sobre un producto de farmacia, Talquistina. La marca está poniéndose en contacto con varios influencers que poseen tatuajes como Verdeliss o Laura Matamoros (27) para que promocionen su crema.

Además, estos rostros famosos de las redes han 'encubierto' la promoción con un discurso sobre su Historia detrás del tatuaje -que es el reto que lleva a cabo la marca- y un sorteo de 2.000 euros para quién comparta y gane el concurso.

Todas estas acciones con las que Estefanía busca un objetivo recaudatorio o de mayor repercusión de su imagen -que se traducirá después en más caché para sus próximos contratos-, han sido gestos muy criticados por sus seguidores en tiempos en los que lo importante es quedarse en casa y solo pensar en la salud de todos.

Precisamente pensando en los que más lo necesitan en estos momentos tan complicados y tras recibir críticas por sacar tajada a su faceta más influencer, la joven ya tenía pensado aportar su granito de arena ante la crisis sanitaria. De esta forma, desde su marca Green Cornerss hicieron público este fin de semana el siguiente comunicado:

Cerramos @greencornerss temporalmente para centrarnos en ayudar.

Green Cornerss en colaboración con Mamis & Minis y Ninona Handmade pone a disposición de los sanitarios y trabajadores que estén en primera línea todos sus recursos: textil, proveedores, logística, centro de distribución, recursos humanos, capacidad de comunicar, etc.

Hemos movilizado todo nuestro entorno para fabricar mascarillas de tela con el fin de abastecer al personal expuesto sin protección y/o evitar la reutilización de mascarillas desechables con el incrementado riesgo de contagio. No están homologadas, no se trata de mascarillas auto-filtrantes, pero pueden ofrecer una medida de protección (además de permitir ser desinfectadas y lavadas para varios usos).

Arrancamos con una producción de 1.000 mascarillas que entregaremos al Hospital de Mataró y a más centros de trabajo que lo soliciten. Seguiremos produciendo para atender solicitudes de más personal vulnerable como repartidores, fábricas, almacenes, policías, bomberos... Cerraremos temporalmente nuestra actividad con el fin de centrar todos nuestros esfuerzos en esta misión bautizada #MascarillasAlRescate.

La 'pesadilla' de su confinamiento

No todos los quebraderos de cabeza de Verdeliss han sido su falta de ingresos o la difícil situación que atraviesa su empresa durante la cuarentena. La navarra vive 24 horas junto a sus siete hijos y sobrellevar su rutina de forma escrupulosa así como poder atender a todos ellos y ejercer de madre y profesora está siendo una tarea insostenible.

Foto de familia durante su confinamiento.

"Estoy ahogadísima. Adaptar estas nuevas rutinas sin anestesia previa, nos está costando horrores. De 7 hijos, 6 están escolarizados y no imagináis la locura de mails del colegio con diferentes tareas descargables, os juro que cortocircuitamos. Centrarse y organizarse es un show. Cada uno en diferente etapa de aprendizaje, necesitados de nuestra atención. Se nos va toda la mañana en el papel de profes alternativos de homeschooling y gran parte de la tarde en completar esta formación con 'extraescolares' de APPS educativas", ha confesado la navarra en su perfil público.

[Más información: El polémico método médico con el que Verdeliss ha superado su crisis personal y emocional]