Del complicado panorama político resultante de las elecciones del 10 de noviembre, hay un vencedor inequívoco: Vox, que ha conseguido 52 diputados en el Congreso. Y, al igual que la formación de Santiago Abascal (43 años) ha protagonizado un crecimiento abrumador en los últimos escasos meses, así lo ha hecho la mujer que lo ha acompañado en todo este camino: su esposa Lidia Bedman, con la que mantiene una relación desde hace cuatro años.

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Esta alicantina, que se gana la vida como influencer, ha sabido rentabilizar la popularidad de su marido y la mejor prueba son sus redes sociales. Si en junio de este año, al poco de realizarse las segundas elecciones, atesoraba 140.000 seguidores; estas últimas elecciones la cifra se ha multiplicado hasta los 164.000 seguidores (dos mil de ellos solo en un día). 

Desde que se hizo pública su relación, Lidia ha intentado de mantener su perfil alejado de la ideología de su marido. Más allá de alguna fotografía de la pareja, con una estética cuidada hasta el extremo, la influencia de Vox en sus redes sociales es casi imperceptible.

Una estrategia inteligente, según Arantxa, directora de la agencia Influgency. La experta ha explicado a JALEOS que el éxito de esta alicantina ha sido no mezclar las tendencias políticas de su marido con su trabajo. En el sector de las influencers, las marcas buscan personalidades con las que puedan llegar a un público amplio, por lo que prefieren contratar a personas que no tengan un perfil político determinado y muy marcado. 

Una opinión que comparte Santiago Molinedo, de la Consultoría de Marketing Personality Media. "Como marca debes mostrarte de la manera más limpia posible de cara al consumidor, sin generar ruido ni vinculándose a mensajes que puedan generar distorsión en la comunicación. Ya es difícil comunicar, como para buscar un punto conflictivo que tener que sofocar a posteriori".

Molinedo puntualiza que no es cuestión de que se la relacione con Vox, sino que es algo que afecta la política en general. "En cuanto un personaje público entre en contacto con este entorno o se pronuncia a favor o en contra de alguien de forma clara, inmediatamente su imagen polariza… o lo que es lo mismo, empeora al comenzar a generar 'enemigos'".

Es un arma de doble filo: al mismo tiempo que esa popularidad colateral (por ser la esposa de Santiago Abascal) le granjea nuevos seguidores, puede ser la causante de que algunas marcas no quieran trabajar con ella. 

Las marcas, por el hecho de saber que es ella la mujer de Abascal le hacen llegar muchas ofertas y es ella la que declina la colaboración. "Existen firmas y productos vinculados a un tipo de ideología que pagarían lo que fuera por tener a Lidia como embajadora", ha explicado Arantxa.

Molinedo, sin embargo, ha aseverado que sus seguidores "suben a medida que la popularidad de su entorno sube, pero esta popularidad 'política' de inmediato polariza y no suele ser un foco en el que las marcas se encuentren cómodas". 

Su última publicación es un ejemplo de hasta qué punto su relación con Santiago Abascal es un punto de atracción para sus seguidores. Mientras que sus publicación tienen una media de instagram engagement (el grado de implicación, interés e interacción que tus seguidores tienen con tus fotografías) es del 2,1 por ciento; la última publicación en la que ha felicitado a Abascal por su victoria en las elecciones del 10 de noviembre ha subido esta cifra el 10 por ciento, según datos de la plataforma GamGage. 

El interés de esta instantánea radica en que Lidia Bedman muestra una pequeña parcela de su relación con Abascal y, además, es una de las pocas ocasiones en las que se posiciona políticamente. "Enhorabuena mi amor #EspañaSiempre #VivaEspaña #sinmiedoanadanianadie #equipo", ha escrito junto a la fotografía. 

Por lo tanto, objetivamente, por los seguidores que tiene podría pedir por compartir una foto unos 750 euros, según datos aportados por la plataforma internacional Influencer Marketing Hub, mientras que un vídeo o una publicación en su blog, con 5 fotos y palabras SEO, ascendería esta cifra a más de 1.450 euros.

Unas cifras orientativas ya que, según explican los expertos, siempre que se tiene el valor añadido de ser un personaje conocido (como es su caso siendo la esposa de Abascal), permite negociar con las empresas para conseguir unos ingresos superiores. 

Una relación anterior

Antes de conocer a Lidia Bedman, Santiago Abascal tuvo una relación anterior, de la que nacieron sus dos hijos mayores, de 15 y 13 años. Niños con los que Lidia tiene una muy buena relación, llegando a asegurar que son los mejores hermanos de los dos hijos en común que tiene con el líder de Vox.

La historia de amor entre Santiago y su primera mujer, con la que contrajo matrimonio en 2002, no pudo ser y terminaron divorciándose en 2010. Una mujer desconocida con la que tiene un trato "excepcional", según el propio líder de Vox.

Bedman, su gran apoyo

Tras tres años de relación y dos hijos en común, Santiago y Lidia pasaron por el altar en junio de 2018. La pareja escogió una iglesia en Alicante para la celebración de la misa, con una fiesta posterior en una finca cercana. Actos que ella relató con todo detalle en sus redes sociales como buena influencer.

Lidia escogió para la misa un vestido blanco nupcial de José María Peiró que dejaba la espalda al aire, con un escote en pico y mangas con un fino bordado. Ideal para las altas temperaturas que asolaban en ese momento Alicante (aunque ese día la boda estuvo pasada por agua). "El día de mi boda estaba tan emocionada. Me sentía la más bonita", escribió en una publicación sobre este día. En cuanto a la celebración, optó por otro traje blanco, también de José María Peiró y con un diseño similar: tela que fluía, con la falda de tiro alto que se unía a blusón con encaje.

Él también compartió una fotografía en la que aparecen sentados frente al altar de la iglesia alicantina con una parte de la Carta de San Pablo a los Corintios: "El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás".

[Más información: Lidia Bedman, la mujer que celebra junto a Santiago Abascal el éxito de Vox]