Marbella da el pistoletazo de salida del verano. Ya llegaron los príncipes y princesas, como Hubertus de Hohenlohe (60 años), que arranca este fin de semana sus noches de Marbella Club, en homenaje a su padre Alfonso el aristócrata por antonomasia de la Costa del Sol. Fiestas como 'Al Andalus', 'La Dolce Vita', 'Studio 54', '80's Fever' o la famosa 'Legendary Party', con Julián Porras, Gunilla (69), y Luis Ortiz, se irán intercalando todo el verano.

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Hubertus de Hohenlohe, Gunilla von Bismarck y Luis Ortiz. EL ESPAÑOL

Hubertus Hohenlohe, anfitrión de honor significa a JALEOS que: "Este verano viene cargado de sorpresas y la casa de mi padre se va a convertir en la casa de todos. Marbella ya está hasta arriba y vamos a cargarla de diversión". La prueba definitiva de que el verano toca techo en la Costa del Sol está en la llegada de la familia saudita. Y el goteo saudí ya ha empezado. Los jeques y jequesas han recalado en Puerto Banús con los espectaculares yates de megalujo 'Shaf London' y el 'Lady Haya'. Esta ultima embarcación atracada en el muelle de honor con bandera de las Islas Caimán.

Se trata de un impresionante buque de 64 metros de eslora, que perteneció al fallecido rey Fahd tan querido en Marbella y actualmente propiedad de sus herederos. Este yate es de los más fotografiados en el recinto portuario. Puede albergar hasta 20 invitados, cuenta con un 'beach club' en la popa de 100 metros cuadrados, así como con un helipuerto; seis suites de lujo para los huéspedes y un portón abatible que se convierte en una terraza sobre el mar. Los empresarios de la ciudad celebran que arribe el séquito saudí que últimamente había escaseado desde que el monarca ubicara su residencia veraniega en Tánger.

Yate Lady Haya. EL ESPAÑOL

Los falsos príncipes

En Marbella, los lugares de ocio más emblemáticos -beach clubs y chiringuitos- ya han abierto sus puertas a los príncipes de sangre real y también a los que no la tienen, pero viven de las rentas de ostentar un apellido noble que no es el suyo. Véase el caso de Antonio Pleguezuelos, un play boy de la ciudad que según la Diputación de la Grandeza de España y Títulos del Reino: "constituye un fraude de ley inadmisible". Pero a pesar del escándalo y de reiterarle que se quite el título, él no se retracta de nada y apareció comiendo canapés en el Beach de Puente Romano, tortilla en mano y ostentando el título de Príncipe de Marbella.

Antonio Pleguezuelos. EL ESPAÑOL

El que dice ser íntimo de la fallecida princesa Soraya sigue manteniendo que es un príncipe. Cuando este medio le pregunta: "¿Por qué usted ostenta el título Príncipe de Marbella?" Él contesta: "El título de Príncipe de Marbella como una dignidad principesca del reino de España, con carácter vitalicio, me fue aprobado por el Ministerio del Interior de España, el día 3 de Julio de 2015 y aceptado en documento notarial el día 28 de julio de 2015. Su aceptación se realizó con la noble intención de limpiar la imagen de Marbella, el honor de sus habitantes, y por la Casa Real Española, ya que los medios de comunicación intitularon al señor Monzer Al Kassar, (de origen sirio), con el título de 'Príncipe de Marbella', (unos de los traficantes de armas más importantes del mundo), creando de esta forma, una confusión a nivel mundial referentes a los títulos". Lo cierto es que a este señor no se le conoce oficio y solo se le ve paseando por las fiestas de Marbella que son gratis.

Una Borbón que no es Borbón

Pero el caso de Antonio Pleguezuelos, no es la del único impostor en Marbella. También están las 'Borbones impostoras'. Como es el caso de una austriaca llamada Isabelle Eugénie Karanitsch, que asiste a los eventos como familiar de la casa real con el nombre de Isabel de Borbón. El único mérito de esta señora fue un frugal matrimonio de dos años con Francisco de Paula Enrique de Borbón y Escasany, V duque de Sevilla y Grande de España, del que sigue paseando sus apellidos muy a pesar de los hijos del noble, Olivia y Francisco. Pero el matrimonio en Viena el 19 de octubre de 1991, en el que Isabelle Eugénie Karanitsch se convertía en duquesa de Sevilla y aparecía en ¡HOLA!, le ha sido muy rentable en la costa. Aunque la auténtica duquesa de Sevilla, es María de los Ángeles de Vargas-Zúñiga, actual esposa del aristócrata, esta austriaca lleva viviendo del cuento muchos años en Marbella poniéndose el falso 'Borbón' por delante.

Isabelle Eugénie Karanitsch. EL ESPAÑOL

Su último evento con caballos en una de las playas esteponeras, ya no tendrá cabida en el mismo recinto dadas las desavenencias de la 'falsa princesa' y la dirección hotelera según ha sabido este periódico. Lo mismo le ocurrió en las playas de Tarifa donde tampoco quieren saber nada de sus eventos. La auténtica Borbón, hija de Paco de Borbón y esposa de Julián Porras, Olivia (45) acudió al gran 'open' de la temporada acompañada de su marido. Starlite abrió el jueves sus puertas con una fiesta galáctica que nadie quiso perderse

Sandra García-Sanjuán, fundadora del festival Starlite, que desde hace siete años lleva la iniciativa señala a JALEOS que "volvemos con toda la ilusión de mundo para llena de glamour la Costa del Sol. Este año se alargan los días del festival y hemos incluido en el cartel música urbana y reggaetonera, que no son estilos que hayamos tenido anteriormente, pero que están funcionando muy bien y están impregnando mucho en los jóvenes. Por eso hemos apostado por Maluma, Nicky Jam, Don Omar e, incluso, Don Patricio".

Al lado y muy cerca de la cantera de Nagüeles, en festival Marenostrum Castle Park de Fuengirola, Rod Stewart a sus 74 años, se metió el miércoles en el bolsillo a casi diez mil personas que en peregrinación acudieron a lo que se convirtió en un meritorio homenaje a su carrera. El cantante tuvo palabras para su Marbella Club, el emblemático hotel creado por el príncipe Alfonso Hohenlohe, en el que se aloja siempre que viene a Marbella. Con una multitud que añoraba otro tiempo el divo se explayo a conciencia con sus himnos Maggie May, Do ya think I'm sexy?, I don't wanna talk about it o Sailing. Y por una noche, Rod Stewart fue otra vez el lujo más lujoso para Costa del Sol, aunque esta vez sin descapotables, ni rubias recauchutadas. 

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