Yana Olina (30 años) era una persona anónima hasta hace solo unos meses. Sin embargo, el nombre de la bailarina ya tiene un largo recorrido en los medios debido a su relación con David Bustamante (36) a quien conoció en programa de TVE Bailando con las estrellas. Desde hace cuatro meses la rusa y el cántabro se han vuelto inseparables, desde horas infinitas de ensayos hasta tranquilos paseos a solas por la noche madrileña confirman su complicidad. Pero Yana ya camina sola. Este jueves será la celebrity invitada en la inauguración de Casa Corona en Barcelona, lo que demuestra que su imagen sin la presencia de Bustamante, ha logrado ya un lugar en el mundo del photocall.

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Con motivo de la apertura de este centro, la bailarina va a estar presente como rostro reconocido que genere atención pública y mediática. El nombre de Yana Olina y sobre todo su imagen ya permanece en la mente de algunos españoles tras proclamarse con la victoria en Bailando con las estrellas y aparecer en las portadas de la prensa rosa de la mano de Bustamante. Ella parece que se ha dado cuenta de su buena posición actual y por eso ha firmado su primer contrato para un photocall, algo que se traduce en mayor caché y exposición mediática. Aunque por un precio nada positivo.

Yana, con su habitual sonrisa.

El adiós al anonimato queda patente en varios aspectos que rodean a Yana. Su número de seguidores de Instagram se ha multiplicado hasta lograr los 35.000 -y subiendo-. De ser una profesora de bailes de salón en Mallorca ha dado el salto al panorama nacional y a aparecer en todos los medios de comunicación junto al cantante de San Vicente de la Barquera más famoso del país y un infinito club de fans. Su nueva faceta de fama se nota en sus redes sociales, mucho más cuidadas que antes de darse a conocer y permanece activa en sus InstaStories con mensajes poéticos y filosóficos para no dar excesivos detalles a su masiva audiencia. Ya es consciente de que es famosa.

Pero su reconocimiento público actualmente es negativo. "En estos momentos Yana es reclamo para un photocall únicamente por ser la 'tercera persona' entre un dúo tan famoso como el de Bustamante y Paula Echevarría", cuenta un experto consultado por JALEOS. "La bailarina es el punto de fricción y genera el interés catalogado como 'malo', por parte de los medios, por si dice algo o por si no lo dice...".

"Los personajes que mejor imagen generan son aquellos que son reconocidos por su esfuerzo profesional. Y Yana es conocida por ser novia de Bustamante. Y si así pretende coger 'el papel' de alguien con relativamente tanta buena imagen como Paula Echevarría, no se puede esperar tanto...", indican a este medio.

A pesar de que ella en sí destaca por tener valores positivos -es deportista, correcta, risueña-, el hecho de "ser conocida como la novia de Bustamante solo puede ser malo", cuentan.

La bailarina es un personaje "de perfil bajo", pues "aún su notoriedad es mínima". "Si de repente la ficharan para ser jurado de un programa de baile, quizá en cuatro años podría llegar a conocerla el 40-50 por ciento de la población, pero ahora mismo no es un rostro conocido", explican a este medio.

Aunque precisamente ese bajo perfil para algunas marcas puede tratarse de la persona ideal para su publicidad. No llama excesivamente la atención como otros famosos o como el propio Bustamante, pero al mismo tiempo tiene una historia mediática y un reconocimiento de suficiente peso como para ser protagonista de un evento, sobre todo para el periodismo del Corazón.

Su caché como celebrity es "humilde", pero teniendo en cuenta que hace solo cuatro meses el hecho de acudir como reclamo a un photocall era inexistente, este se trata de un paso que confirma que su imagen ha dado un vuelco al alza en solo 120 días.

Otro de los puntos que refleja el nuevo status vip de Yana es que 'publicita' productos en sus redes sociales. Una marca de zapatos de baile ha escogido a la rusa como su imagen para vender sus productos.

Parece que la joven poco a poco quiere hacerse un hueco en mundo del famoseo, pero expertos advierten: "Siempre ha sido complejísimo ser conocido, y hoy más todavía, porque antes había menos medios y con que te sacaran tres o cuatro ya te veían millones de personas y así era más sencillo llegar a ser famoso. Hoy es más difícil, y ser supuesta novia de Bustamante no le va a aportar un valor aspiracional de cara al consumidor, solo lo hará de cara a la prensa rosa que le interese este tipo de personajes, pero únicamente por las polémicas que pueda generar".