La figura de Cristina Cifuentes (53 años) suscita casi las mismas filias que fobias. Para muchos es una presidenta atípica, que se aleja del canon que, generalmente, se le atribuye a sus siglas, el Partido Popular. En su aterrice como presidenta de la Comunidad de Madrid, hubo quien la recibió a cuchillo, con recelo. La sombra de sus antepasados era larga y ella lo sabía. Siendo consecuente con sus ideales, Cristina supo granjearse el apoyo de organismos que, en otro tiempo, estaban en su antípoda. Por ejemplo, con su defensa a las reivindicaciones del colectivo LGBTI quitó bastante polvo y prejuicios. 

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Siempre con su sonrisa a punto, esa Cifuentes que es capaz de llevar por bandera sus convicciones y, a la vez, alzar la voz -sin perder la coherencia- sobre lo que otros directamente obviarían, se sentará este próximo lunes en el sofá de Bertín Osborne (63) en Mi casa es la tuya. Con un vestido azul eléctrico -uno de sus colores preferidos-, el pelo inusualmente al aire -adora la coleta y durante un tiempo fue su 'sino de guerra'-, y sus perennes hoyuelos que se le dibujan cuando sonríe, Cristina colgará el traje de política y se desnudará como nunca. 

Cristina Cifuentes en el congreso. Gtres

Desvelará una vida igual de fascinante que trágica por momentos, y es que detrás de la política se encuentra una mujer con una existencia peculiar y unas costumbres que casi nada casarían, a priori, con el peso de su etiqueta de política del Partido Popular. Como prueba, varios ejemplos: vive de alquier, tiene cinco tatuajes, tuvo un gravísimo accidente de moto, es adicta al café de Starbucks y es republicana. Ahí es nada. Estos datos son solo la punta de su iceberg. 

1- Su grave accidente de tráfico 

Desde que tuvo el accidente que casi le cuesta la vida no ha vuelto a circular en moto. A veces va en bici. Es habitual verla pedaleando por Madrid. Estuvo muy grave, en coma varios días. Aquel accidente fue un punto de inflexión en su vida: "Trece fracturas, una vértebra aplastada, el pulmón derecho machacado y el corazón completamente traumatizado. No podía hablar, ni moverme, ni explicar cómo me encontraba. Sentía cómo pasaban las horas sin distinguir el día de la noche. Fue terrible", aseguró hace un tiempo la presidenta. Una lección de vida. 

2- Vive de alquiler 

Nunca se diría de alguien de su talla que su hogar es de alquiler. A ella, que se le presupone entre lujos. Pero no, vive con su marido y sus hijos en un piso alquilado en el centro de Madrid. Puede que esa 'herencia' le venga de la vida militar que vivió. Su padre era artillero y la familia Cifuentes vivió en las casas militares en la zona de Moncloa. Esa infancia la marcó y nunca ha pretendido vivir demasiado alto. 

Cristina apoyando una campaña animalista.

3- Adora los gatos 

No es un secreto que Cristina Cifuentes adora y protege a los animales. De hecho, aprovecha la proyección de su cargo para estar muy pro animales y ayudar por su bienestar y cuidado. En su casa habitan dos mininos, que se llaman Cleo y Oli.

4- Customiza su ropa 

Una de las ventajas que tiene no oscilar mucho de peso es que puedes combinar ropa de ayer y de hoy. Es su caso, de hecho mantiene la misma talla desde hace varios años. Su fondo de armario lo customiza comprando en Pontejos, una tienda de toda la vida de Madrid a la que no puede faltar nadie aficionado al patronaje. Eso sí, patriótica como ella sola, tira de marcas españolas como ZaraAdolfo Domínguez y Mango. 

5- No soporta cocinar 

La verdad es que nunca le puso empeño porque no tuvo por qué hacerlo. Siempre tuvo la suerte de tener su plato preferido a punto. Ni le gusta cocinar, ni sabe. Entre los ingredientes que más detesta se encuentra la cebolla. Sus platos preferidos son los huevos rotos con jamón y la hamburguesa Whopper. Celebra con vino blanco y cerveza y le gusta camuflarse por las calles e ir de cañas con sus amistades y sus colaboradores.

Uno de los cinco tatuajes de Cristina Cifuentes. Gtres

6- Amante de los tatuajes 

Los momentos más vitales y trascendentes de su vida los lleva impresos en su cuerpo. Le gustan los tatuajes y no lo oculta en absoluto. Cree en su atractivo y los luce siempre que puede. En total son cinco. La letra china bao en la muñeca derecha que significa proteger, una rosa en el hombro, una estrella y un sol en los tobillos y un dibujo tribal en la rabadilla.

7- Republicana, agnóstica y liberal 

Toda la vida ha sabido llevar por bandera y convicción sus ideales, tan afines a los de su partido, pero también se ha atrevido a decir en voz alta lo que la Cristina mujer piensa. Ella, contrariamente a lo que se pueda esgrimir de su cargo, se define como republicana, agnóstica y liberal. No cree en la monarquía y, en general, en nada más allá de los probable. 

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8- Le encanta el cine y la novela negra 

Su gran pasión es el cine. Su película favorita es Blade Runner, de Ridley Scott (80). Pero no solo el cine, también leer. Es una ferviente lectora, sobre todo de novela negra. Entre sus escritores favoritos están Jorge Luis Borges, Paul Auster (70), Andrea Camilleri (90), Mario Vargas Llosa (81), Lorenzo Silva (51) y Henning Mankell.

9- Tiene siete hermanos 

Le gusta el campo y suele pasar las vacaciones en la casa familiar en un pueblo de Segovia donde se suelen reunir los ocho hermanos. Son seis chicas y dos chicos. Durante su infancia y adolescencia, estuvo muy unida a su padre. 

10- Casada y con 2 hijos 

Está casada y tiene dos hijos: una chica (Cristina) y un chico (Javier). Su marido, Francisco Javier Aguilar Viyuela, es arquitecto. Le gusta pasar tiempo con ellos, más del que su cargo le permite, por ello, siempre que puede hacen planes familiares.