Benji Aparicio planea abrir su segundo restaurante en Madrid.

Benji Aparicio planea abrir su segundo restaurante en Madrid. Carmen Suárez

Famosos DUEÑO DE NONAME

Nos colamos en el restaurante del novio de Laura Matamoros: así trabaja Benji

Benji Aparicio: "Para mí, David Muñoz es el mejor" / "Nosotros no somos como Muñoz y Pedroche. No me gusta poner todos los huevos en la misma cesta"/ "Laura entendió desde el principio mi trabajo y por eso la cosa funciona".

Lara Fernández

Suena el despertador y, mientras Laura Matamoros (24 años) termina de desperezarse, Benji Aparicio (28) coge correa y llaves y sale sin rumbo fijo por las calles de Madrid a pasear al perro de ambos, un bulldog inglés blanco y marrón llamado Indo que regaló a su novia hace unos meses por su cumpleaños. Tras desayunar con ella ("es uno de los ratos del día en el que podemos estar juntos"), aterriza en Noname, el restaurante que abrió hace poco más de año y medio en el barrio de Chamberí, muy cerca de su casa, y en el que ofrece platos de cocina fusión producto, en muchos casos, de lo que ha aprendido por el mundo. "Desde pequeño he viajado mucho, más de lo normal, por temas familiares, y siempre he disfrutado de la comida, así que fui cogiendo ideas de lo locales que funcionaban. Intento aprender de cada sitio al que voy, aunque ahora soy más exigente", explica en conversación con EL ESPAÑOL a tan sólo un par de horas de que comience el primer servicio.

Es la hora de recibir a los proveedores y ponerse la chaquetilla para elaborar la mise en place [preparación de ingredientes]. Para ello cuenta con la ayuda de varios de los casi 15 empleados que componen el restaurante, cuyo nombre tiene un curioso origen.

"Cuando empezamos con el proyecto se nos echó el tiempo encima y teníamos que abrir, pero no habíamos decidido nombre para el local. De ahí surge justamente Noname [cuya traducción en inglés es 'sin nombre'], aunque lo pronunciamos tal cual", cuenta divertido mientras adelanta que ya trabajan en un segundo restaurante para el que en estos momentos busca local en el barrio de Salamanca y que estima pondrá en marcha a principios del año que viene. 

Su iniciativa empresarial en Noname surgió tras completar sus estudios de Business and Management en Miami. Allí vivió durante cinco años que le sirvieron para abrirse a probar cosas diferentes y ampliar sus conocimientos culinarios, aún sin tener estudios.

Entonces, ¿quién le ayuda a decidir y desarrollar los platos? "Me apoyo en mis jefes de cocina, pero a la hora de la verdad quienes son mis conejillos de indias, por decirlo de algún modo, son mis amigos y mi familia. Suelen cada semana o cada dos semanas y así aprovecho y les veo aquí. Mis relaciones personales se cuecen en este local". De hecho, fue en este lugar donde, a finales del pasado año, Laura y su padre, el colaborador Kiko Matamoros (60), sellaron su reconciliación pública.

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Con Laura siempre a su lado

La pregunta que uno se hace entonces es qué papel tiene su pareja en todo esto. "Ella me ayuda mucho, absolutamente en todo, me da ese apoyo que necesito y sé que voy a llegar a casa y tengo una persona que me quiere y me entiende. Porque es muy complicado mi trabajo, sobre todo por los horarios. Yo no puedo salir, como una persona normal, a cenar un viernes por la noche o hacer una escapada de fin de semana. Y eso ella lo entendió desde el principio, por eso la cosa funciona", explica.

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Sin embargo, quiere dejar claro que, aunque está encantado de que la hija de Kiko Matamoros acuda al restaurante y le ayude, no quiere que eso le impida realizar sus proyectos laborales. "Que no se dedique a esto, porque lo que no me gustaría es poner todos los huevos en la misma cesta".

Por eso está convencido de que su situación en nada se asemeja a la de su admirado David Muñoz (37). "Para empezar, él tiene tres estrellas Michelín. Para mí es el mejor porque ha conseguido vender cosas aquí que antes no hacía nadie y todo el mundo está loco por ir a su restaurante. Pero él ya era conocido por su trabajo antes de conocer a Cristina Pedroche (28), aunque con ella ahora sale en las revistas. Yo tengo muy claro que la fama no la tengo yo, sino Laura. Yo sólo soy su acompañante. Entiendo que a la que buscan y a la que quieren es a ella. Si me quieren ver a mí es porque estoy a su lado. Comprendo muy bien su trabajo y a la prensa".

Benji Aparicio es consciente del trabajo de los medios de comunicación.

Benji Aparicio es consciente del trabajo de los medios de comunicación. Carmen Suárez

El primer servicio ha terminado. Benji se dispone a ir a su entrenamiento diario. Practica boxeo, entre otras cosas. Después, le toca el turno a hacer algunos recados y a descansar para el segundo servicio. "Las cenas son intensas pero muy divertidas. Y yo aprovecho para quedarme un rato en la sala charlando con los clientes. Lo que intento es recopilar críticas para mejorar cada día". Es casi medianoche, hora de regresar a casa. Ya falta menos para su fin de semana [un día y medio entre el domingo y el lunes], en el que tanto el empresario, gran amante de las motos, como su novia aprovechan para desconectar. "Ese tiempo es para nosotros, para salir a comer o a cenar". Quién sabe, ahora que se ha acabado el verano quizá pueda hacer una breve escapada a la nieve para recuperar una de sus grandes pasiones: el esquí.