Cuando este martes Espejo Público anunciaba que Kiko Rivera (32 años) visitaba el plató del programa para contarles y enseñarles algo, no fueron pocos los espectadores que se mostraron sorprendidos. Minutos después, el programa revelaba la razón: el hijo de Isabel Pantoja (60) presentaba su nuevo single Sano juicio, un reggaeton colombiano que ha conseguido alcanzar el número tres de iTunes.

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Pero, ¿por qué Kiko había elegido a Susanna Griso (47) para presentar su nueva canción y no a Ana Rosa Quintana teniendo en cuenta que durante los últimos años ha sido un rostro habitual? La explicación la encontramos en la intención del joven y de su equipo de ofrecer una imagen más profesional y menos conflictiva.

El objetivo final es poder fomentar su carrera musical teniendo en cuenta que el joven ya ha conseguido colar alguna de sus canciones dentro de las más vendidas de nuestro país y, sobre todo, de cara a poder dar el salto a Latinoamérica o compartir escenario nuevamente con su madre Isabel Pantoja.

De ahí que, además de Espejo Público, Rivera también acudiera un día antes a Corazón, donde fue recibido con honores por la redacción del programa. Asimismo también promocionará su nuevo trabajo en cadenas autonómicas como Canal Sur o Castilla La Mancha TV, pero en ningún caso lo hará en Telecinco.

De cara a ofrecer una imagen más seria, para Rivera es mucho más positivo sentarse en una mesa junto a Emilio Aragón, como así sucedió este martes en Espejo Público, que entrar en una casa junto a rostros como Olvido Hormigos o Belén Esteban como así sucedió con GH VIP.

Pero, además, no hay que olvidar que el hijo de Isabel Pantoja tiene un conflicto legal con la cadena y con alguno de sus colaboradores como Kiko Hernández (40). Asimismo, el joven no quiere que su imagen se ligue a ciertos programas de corazón de la cadena como Sálvame.

De hecho este martes, a Kiko le tocaba defenderse de las acusaciones del programa de Telecinco por haber tirado caramelos al Rey Melchor en una cabalgata. Según el joven, los 'caramelazos' iban destidados a un amigo suyo que iba en la carroza.

Kiko Rivera tirando caramelos en una cabalgata.

Una etapa feliz

A este 'blanqueamiento' ayudará sin ninguna duda también el buen momento personal que vive el joven. Con su madre fuera de prisión y habiendo solucionado sus problemas con su hermana Chabelita, Kiko disfruta de sus primeros meses de casado junto a Irene Rosales.

"Somos una familia unida. Siempre lo hemos sido. Para mí somos una familia perfecta. No la cambiaría por nada del mundo. Todas las familias tienen etapas mejores o peores. Y me atrevo a decir que estamos pasando por una etapa muy bonita", confesaba a Corazón.

Un mensaje positivista en la línea de lo que escribía en su cuenta de Instagram hace unos días para felicitar el año. "Yo no voy a dar ninguna lección de moralidad ni voy a hacer un análisis sobre este 2016. Lo que sí pediría es que el ser humano cada vez tenga menos malos pensamientos. El odio, el rencor, la envidia, la crítica negativa, no son buenos compañeros de viaje".

"Más sinceridad, amor, abrazos, paz, cariño, reconocimientos, enhorabuenas, besos, risas. Por favor mucho más de eso hace falta en el mundo. Intentar crecer personalmente en vez de envidiar al que tienes enfrente, más te quieros sinceros, más olvidar el dolor que te hicieron y, sobre todo, más paz espiritual", añadía.