Saber qué tipo de piel tenemos es fundamental para encontrar los mejores productos para cuidarla y potenciar así tanto su salud como su belleza. Una de las pieles más comunes entre mujeres y hombres es la mixta: una piel que combina partes más grasas, con partes más secas.

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Sus características suponen todo un reto a la hora de cuidarla. De la mano de Rocío Escalante, farmacéutica titular de Arbosana Farmacia, descubrimos las claves para reconocer la piel mixta y cuidarla.

Cómo identificarla

En las pieles mixtas, las imperfecciones se localizan, sobre todo, en la parte media de la cara: frente, nariz y mentón, que comúnmente se conocen como la zona T. Esta piel suele presentar los poros dilatados, con aspecto graso y brillos. Hay un exceso de sebo, lo que trae consigo los síntomas que tanto conocemos como puntos negros o granos.

Hay que utilizar productos específicos para las pieles mixtas.

Principales problemas

Las pieles mixtas trae consigo una serie de problemas muy habituales: lesiones inflamatorias; puntos negros (comedón abierto) y punto blanco (comedón cerrado); quistes (lesiones de gran tamaño); manchas hiperpigmentadas secundarias a la inflamación y el resto del rostro suele ser más seca.

Los mejores cosméticos

Este tipo de pieles conllevan también la necesidad de recurrir a cosméticos específicos, para evitar engrasar las partes con más cebo y resecar las más deshidratas. Estos productos deben contener salicílico, gluconato de zinc, alfahidroxiacidos, própolis, azelaico, retinoides, ácido cítrico, y el uso de activos calmantes.

Con los primeros se consigue tratar las imperfecciones, regular el exceso de sebo, y limpiar bien los poros para evitar que se formen los puntos negros.

El ritual de belleza

La limpieza es fundamental en el cuidado de las pieles mixtas.

Ante todo, la limpieza es uno de los pasos más necesarios. Es importante limpiar la piel para retirar el exceso de grasa y evitar que las bacterias proliferen, ya que el sebo es un caldo de cultivo ideal para ciertas bacterias, en particular el propionibacterium acnes. La limpieza debe ser con un producto adecuado que no sea agresivo, porque si retiramos demasiada grasa, nuestra piel responde de manera contraria.

Si la piel presenta granos inflamatorios deben evitarse los exfoliantes con gránulo y optar por químicos o enzimáticos.

Por la noche, la doble limpieza es fundamental, sobre todo, si te maquillas. Para ello se aconseja usar un aceite desmaquillante que también es recomendable para las pieles mixtas. El aceite contribuye a disolver la grasa, un detalle importante a tener en cuenta ya que existe la creencia popular de que los aceites pueden producir más grasa y lo cierto es con estos productos la sensación de limpieza es mucho mayor.

La hidratación es, como en todas las pieles, muy importante. Hay que elegir cremas adaptadas a este tipo de piel, oil free y no comedogénicas, con texturas ligeras.

Además, es fundamental la protección solar, para evitar que queden marcas y manchas por las lesiones que puede presentar este tipo de piel.

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