De no tener nada a amasar una fortuna de 12.100 millones de dólares. Esta es la historia de Giorgio Armani, Il Signore, quien perdió la vida el pasado 4 de septiembre a los 91 años, a causa de unas complicaciones derivadas de una infección pulmonar.
Convirtió su apellido en un imperio y fue el segundo diseñador más rico del planeta, dejando una herencia millonaria repartida entre su firma, yates, obras de arte y exclusivas propiedades en todo el mundo: Nueva York, París, St. Moritz, Pantellería o St. Tropez.
Ahora, cuatro meses después de su fallecimiento, su piso privado en la Gran Manzana ha salido a la venta por 9.950.000 de dólares (8.393.322 euros)
Diferentes espacios del piso de Nueva York de Giorgio Armani.
Se trata del 6B de The Giorgio Armani Residences, el apartamento al que el célebre diseñador planeaba mudarse antes de su muerte.
Aquello jamás ocurrió. El piso nunca fue habitado por Giorgio Armani y hoy se ofrece en el mercado inmobiliario como una vivienda de lujo a estrenar.
Al apartamento, de 180 metros cuadrados, se accede mediante un ascensor semiprivado que lleva a los huéspedes a un vestíbulo con galería y suelos de losa de piedra caliza
El piso cuenta con dos dormitorios, dos baños y medio, un amplio salón con vistas a Madison Avenue y una espectacular cocina hecha a medida en Italia por la firma Molteni.
The Giorgio Armani Residences.
Y es que, si bien es uno de los pisos de The Giorgio Armani Residences -proyecto residencial con 10 apartamentos en la 760 Madison Avenue, que el diseñador ideó en colaboración con CookFox Architects-, el 6B, destinado al modista, cuenta con acabados a medida creados exclusivamente para él.
Entre ellos, apliques de Armani Casa, la división de lujo de interiores y mobiliario del imperio italiano, creado en el año 2000.
La suite principal incluye un vestidor de alta costura y un baño tipo spa con doble lavabo, ducha con mampara y toallero calefactado. En el segundo dormitorio tampoco se ha escatimado en lujos. Cuenta con su propio vestidor y un baño completamente revestido de mármol.
El salón, de 46 metros cuadrados, tiene suelo de parqué de roble blanco a media y ventanales de dos metros y medio de altura con cuadros de la firma que decoran sus paredes.
El piso, como el resto de propiedades que forman parte de The Giorgio Armani Residences, está equipado con un sistema de domótica de última generación y un sistema de climatización lineal difuso que garantiza comodidad durante todo el año.
Cabe puntualizar que el futuro propietario del piso privado de Giorgio Armani, también podrá acceder a los servicios que ofrece la comunidad: gimnasio, un sala de tratamientos de spa, salón de té, biblioteca y restaurante.
Giorgio Armani en unos premios en Milán en 2010.
The Giorgio Armani Residences
Se trata de un edificio residencial de lujo, diseñado por la propia firma, con solo 10 viviendas ubicadas sobre su boutique insignia en el 760 de Madison Avenue, en el Upper East Side de Manhattan.
El proyecto combina locales comerciales, restaurantes y apartamentos a medida. Todo bajo la marca Armani.
Se terminó de construir en 2024 y a día de hoy, además del piso privado del famoso diseñador italiano, hay otros dos apartamentos disponibles, sin amueblar y a la venta por 28.000.000 de dólares (23.619.400 de euros).
El precio sería mayor, ya que supera en tamaño al apartamento privado de Giorgio Armani. Uno de ellos cuenta con cinco dormitorios y cuatro baños y medio. El otro es de cuatro dormitorios y cuatro baños y medio.
El testamento de Armani
El diseñador dejó dos testamentos, manuscritos y sellados en un sobre cerrado. Ambos documentos eran secretos y determinaban la división de su patrimonio, estimado en 12.000 millones de euros, así como el futuro de su firma de moda, Giorgio Armani S.p.A., fundada por él hace 50 años.
Los documentos eran muy recientes: el primero está fechado el 15 de marzo de 2025 y el segundo, unos días más tarde, el 5 de abril. Tras su muerte, fueron abiertos por una notaria italiana.
Giorgio Armani en un evento en Nueva York en 2013.
Ambos fueron redactados en secreto, escritos a mano por el propio diseñador y guardados en un sobre sellado. Al no tener descendencia, Armani quiso dejar sus últimas voluntades de puño y letra.
Siguiendo la voluntad del modista, el control de su empresa pasará a manos de su fundación, que ya cuenta con un consejo de administración formado por personas de su círculo más cercano.
La fundación también se hará cargo de todos sus negocios: 650 tiendas en 60 países, hoteles en Dubái y Milán, restaurantes de alta gama, colecciones de mobiliario, perfumes, maquillaje y hasta el club de baloncesto Olimpia Milano.
