El pasado 27 de enero se publicaron los primeros capítulos de la docuserie de Justin Bieber (25 años), llamada Justin Bieber: Seasons. En ellos, se desvelan temas tan duros para el artista como la depresión, la ansiedad, su problema con las drogas y la bebida o la enfermedad de Lyme, que le fue diagnosticada el año pasado.

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Pero también demuestra sus etapas de luz, como su matrimonio con la influencer Hailey Bieber (23) o el apoyo que recibió por parte de sus seres queridos para poder volver a levantarse y reconducir su vida tras recaer en sus vicios.

Justin Bieber, en una de sus últimas apariciones públicas. Gtres

La adicción a las drogas 

Justin tenía tan solo catorce años cuando Scooter Braun le descubrió en YouTube. Su salto a la fama fue demoledor, convirtiéndose en ese momento en el artista más buscado, querido y odiado. Su voz aniñada y sus pegadizas canciones se volvieron el tema del momento y, poco a poco, el tierno y carismático chico de YouTube se convirtió en polvo. La fama y la presión pudieron con él, convirtiéndole en una persona problemática, arrogante, machista y muy agresiva. Y todo esto no hizo más que empeorar cuando Bieber probó las drogas.

En su docuserie, el cantante cuenta que tenía trece años cuando probó por primera vez la marihuana, a la que se volvió dependiente con el paso de los años. Y eso solo fue el comienzo: "Hubo un momento en el que me tragaba todo tipo de píldoras, bebía, hacía mi propios hongos y Molly (droga)... Fue un escape. Yo era joven, como todas las personas de la industria y el resto de personas del mundo que experimentan mientras van creciendo. Pero mi experiencia fue ante la cámaras y tuve una exposición diferente. Además de que tenía mucho dinero y muchas cosas", explica.

Justin Bieber paseando por Nueva York. Gtres

Hailey Bieber, la balsa en medio de la oscuridad

Su día a día se basaba en drogarse desde por la mañana para poder superar la jornada hasta volver nuevamente a la intimidad de su habitación. No fue hasta que sintió como se moría cuando verdaderamente se dio cuenta de la magnitud de la situación. "Llegó un momento en el que mi equipo de seguridad entraba en mi habitación por la noche para controlar mi pulso. La gente verdaderamente no sabe lo serio que se volvió todo. Fue realmente loco y aterrador. Me levantaba por las mañanas y lo primero que hacía era tomarme algunas pastillas, fumar un porro y después empezar mi día. Todo se volvió aterrador", explica en su documental.

Para ese entonces, Bieber ya estaba interesado en su actual esposa, Hailey, pero ella se negó a acercarse a él hasta que estuviese completamente limpio y sobrio. Esta fue una de las motivaciones que llevo al cantante a cambiar. Y ella se convirtió en su apoyo número uno. Cuando el canadiense le propuso matrimonio, Hailey no tuvo miedo, no le importó que tan solo llevasen unos meses juntos, la realidad es que se conocían desde muchísimos años atrás y no sentía que su novio fuese un desconocido.

Justin Bieber y su mujer, en un evento. Gtres

Ayuda profesional para tratar su depresión

Otro de los puntos que se tratan en los primeros capítulos es el camino que Justin Bieber siguió para poder afrontar su depresión y ansiedad. Cuando finalmente se dejó ayudar y entró en rehabilitación para dejar su adicción a las drogas y la bebida, Bieber también empezó a ser tratado por psicólogos y psiquiatras, especialmente por el Dr. Daniel Amen.

Ahora, el cantante toma una medicación antidepresiva y se somete periódicamente a oxigenoterapia hiperbárica, una práctica que aumenta el oxigeno en sangre, para controlar sus episodios de estrés. De hecho, Bieber tiene una cámara de oxigenoterapia en su casa y otra en el estudio de grabación.

Justin Bieber saliendo de un coche. Gtres

La enfermedad de Lyme no fue la única sorpresa

Pese a que Bieber ya ha hablado públicamente de la enfermedad de Lyme, en la serie se puede ver cómo se enteró de que la padecía así como todo el proceso hasta mantenerla bajo control. Fue en 2019 cuando el cantante empezó a sentirse más débil de lo normal y se sometió a una serie de exhaustivas pruebas para dar con el problema. Fue entonces cuando le diagnosticaron la enfermedad de Lyme, pero también descubrieron que había contraído el virus Epstein-barr, comúnmente relacionado con la mononucleosis.

A lo largo del documental, las cámaras siguen al intérprete en sus visitas y tratamientos médicos, especialmente en cada sesión de Terapia Nad IV, una terapia vitamínica natural que se utiliza en casos de adicción y enfermedades crónicas. "Estoy comprometido a mejorar y comprometido con hacer lo que deba hacer, me guste o no, porque sé que no solo es para mi beneficio", explicó mientras se sometía a uno de los tratamientos.

"Ser mi mejor yo me ayudará a ser mejor esposo, mejor padre y mejor amigo. Y también ser mejor para todas las personas que disfrutan de mi música. Y no puedo hacerlo si no estoy sano, cosa que no he estado durante mucho tiempo", añadió. Un camino largo y complicado que Bieber está recorriendo con energías renovadas.

[Más información: Justin Bieber: "Comencé a consumir drogas y me volví irrespetuoso con las mujeres"]