Alessandra Ambrosio (36 años) se despide de las famosas alas que le han acompañado desde el año 2004. La brasileña era la segunda modelo más veterana de la lista de fieles ángeles de Victoria's Secret, donde sigue a la cabeza su paisana Adriana Lima (36). Con solo cuatro años Alessandra ya supo que quería ser modelo nada más ver la portada de una revista y diez años más tarde ganó un concurso de modelaje. Este 2017, tras un largo recorrido sobrevolado junto a sus alas y sus conjuntos lenceros, aterriza en suelo firme para decir adiós a su etapa como ángel.

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Cuando aún era adolescente ya protagonizó la portada de la revista ELLE y esa primera plana le trajo grandes éxitos en las pasarelas donde desfiló para Christian Dior, Dolce & Gabbana, Oscar de la Renta, Chanel, Moschino, Giorgio Armani o Ralph Lauren. Y también se convirtió en 'chica Pirelli' posando para el conocido calendario de la marca de neumáticos.

Pero, sin duda, una de las grandes cimas de su trayectoria la consiguió gracias a Victoria's Secret. La firma lencera apostó por ella a principios de los años 2000 y desde entonces no ha fallado ningún año salvo en los que dio a luz a sus hijos, Anja Louise y Noah Phoenix.

En 2007, tras pisar varias veces la pasarela de los ángeles lenceros que logró multiplicar sus apariciones en sesiones publicitarias, se coronó como una de las modelos mejor pagadas del mundo, con unos ingresos de cinco millones de euros. Pero el valor de su imagen siguió en ascenso y hoy es considerada una de las grandes top models de la triunfal 'cosecha' de los años 90.

Aunque su año más colosal fue en 2009, cuando fue ella la que abrió el desfile de Victoria's Secret. Además, dos años después, fue el primer ángel que vistió el Fantasy Bra, el sujetador de cristales Swarovski valorado en cerca de tres millones de euros. Una oportunidad que le hizo brillar aún más. Pero lo que más ha gustado de ella siempre, no son solo su 1'76 metros de altura y sus 86-58-86 en pecho, cintura y caderas, sino su eterna sonrisa, su química con el público y su 'salero' brasileño.