Lisboa

Cuando Salvador Sobral (27 años) ganó el Festival de Eurovisión el pasado sábado en Kiev la euforia provocada por la victoria del joven cantante fue tal que pocos notaron quien le acompañaba en ese momento tan crucial de su vida. Su omnipresente hermana, Luísa –compositora de la canción ganadora, Amar pelos dois–, estaba a su lado, como también otros miembros de su familia y de su equipo de producción, pero menos visible, en una esquina de su cabina, estaba una bellísima pelirroja que no dejaba de dar saltos de alegría

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Aunque pasó desapercibida en ese momento, hoy sabemos que la joven que dio un discreto apretón y soltó un "parabéns" emocionado al cantante tras su victoria es Jenna Thiam (26), una conocida actriz de nacionalidad francesa que ha conquistado a Sobral. Según los medios lusos, Thiam y Sobral llevan juntos varios meses y el cantante está “absolutamente enamorado” de ella.

Jenna Thiam es una actriz de éxito. Redes sociales

Desde que ganó el Festival Eurovisión Sobral ha dominado las portadas de los periódicos de medio mundo, pero hasta el sábado Thiam era la estrella de la pareja, reconocida como una de las grandes, jóvenes promesas de los escenarios franceses. La pelirroja se hizo famosa como protagonista de la exitosa serie dramática Les Revenants, emitida por Canal + en España en 2015, y desde entonces ha actuado en varias películas independientes producidas en el país vecino.

Como Sobral, quien considera que la música tiene que “basarse en emociones, no fuegos artificiales”, Thiam ha apostado por centrar su carrera en proyectos serios y se ha alejado de mega-producciones. Según contó a la edición francesa de la revista Grazia, la actriz rechazó la posibilidad de actuar en la última entrega de Piratas del Caribe junto a Johnny Depp, optando por seguir en Francia y concluir sus estudios de artes dramáticas.

Un apoyo en tiempos difíciles

Fuentes del entorno de Sobral cuentan que Thiam ha sido un apoyo clave para el cantante durante los últimos meses, cuando el lisboeta se ha enfrentado a serios problemas de salud. Después de la elección de Sobral como candidato de Portugal al Festival de Eurovisión, su agente, Ana Paulo, reveló que el joven había sido operado de dos hernias –una en el ombligo y otra en el intestino–, y que sufría dolor a todas horas.

Sobral, vencedor de Eurovisión. Gtres

Citando fuentes de su equipo, varios medios portugueses han publicado artículos alegando que Sobral también tiene graves problemas cardíacos, y que uno de los motivos por los cuales siempre lleva ropa que le queda grande es para ocultar una aparato que le ayuda a controlar el ritmo cardíaco. Las mismas fuentes aseguran que el estado de salud del cantante es tan grave que requiere un trasplante de corazón.

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Aunque no entra en detalles, Sobral dejó entrever que sufre un trastorno serio, asegurando ante la televisión pública portuguesa que su enfermedad era "el único problema que tengo en mi vida". Por su parte, la abuela materna, Luísa Cabral, mostró la preocupación de la familia este lunes cuando declaró a la revista Flash! que consideraba “milagroso” que su nieto había conseguido ir y venir de Ucrania sin sufrir ningún tipo de percance.

“Salvador no está preparado para la atención mediática a la que está expuesto ahora mismo”, dijo Cabral. “Está muy, muy cansado. Necesita descansar. Sólo el hecho que haya ido y venido [de Kiev] es un milagro. Considerando la enfermedad que sufre, es fantástico que lo haya logrado, realmente un milagro”.

Amor a larga distancia

Aunque Thiam voló de Kiev a Lisboa junto a Sobral el domingo, está previsto que vuelva a Francia próximamente, ya que ha comenzado la producción de su próxima película, Ni Dieux ni Maîtres. Por su parte, el cantante luso tiene un verano movido por delante, con conciertos en varias ciudades portuguesas.

Desde el sábado Portugal vive obsesionada con Sobral, y en las 24 horas después de su victoria se agotaron todas las entradas para los conciertos que tiene pendiente durante los próximos meses. El lisboeta ha pedido calma y dice estar a la espera de que el público le olvide, pues sólo desea “vivir una vida tranquila”.

Entretanto, ya asumida la victoria de Sobral, continua la polémica sobre lo que podrá costar el Festival si se produce en Portugal el año que viene. El presidente de la RTP (televisión pública lusa) dice no sentirse "asustado" por el reto de montar el evento y promete que será "elegante, creativo y simple, sin excesos".

Pese a esa promesa, ayer el alcalde de Oporto, Rui Moreira, fue el primero en oficialmente rechazar la posibilidad de acoger el Festival, asegurando que se quedó “estupefacto” al ver que el coste de montar Eurovisión costaría lo equivalente al 15% del presupuesto municipal para 2018. “Si se va a pagar con dinero público y el coste final va a ser de 30 o 40 millones de euros, no lo queremos, gracias”, sentenció el alcalde.

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