La actriz sudafricana Charlize Theron (41 años) ha vuelto a demostrarnos que es una chica yoyó, que no yeyé. Para su último papel, se ha visto obligada a renunciar a su envidiada silueta. Como ya hiciese en 2003, cuando se alzó con el Oscar por la película Monster, Theron ha ganado peso de manera rápida y… ¿segura?

Al contrario de lo que pudiésemos pensar, Charlize no se lanza a la comida rápida. Asesorada siempre por un nutricionista, la actriz basa su dieta en alimentos con un alto contenido calórico como son los frutos secos, los vegetales con almidón, las barritas de cereales y todo tipo de cremas como la de cacahuete. ¿Por qué no recurre a la fast food? El motivo es que la comida basura tiene gran cantidad de grasas trans que obstruyen las arterias. Evitando este tipo de alimentos, la salud de la actriz no corre peligro.

La clave está en la ingesta de calorías

Para ganar peso, Charlize ha aumentado la cantidad y calidad de los alimentos. Además, ha realizado los siguientes pasos para que su salud no se vea comprometida:

1.No saltarse ninguna comida y realizar una o dos meriendas entre ellas.

2.Ingerir entre 1 y 1,5 gramos de proteínas por kilo de peso.

3.Utilizar suplementos vitamínicos. En especial para aumentar sus niveles de vitaminas del grupo B, que influyen en el metabolismo celular.

4.No comer ensaladas ni sopas como entrante para no llenarse y poder terminar los platos principales.

5.En vez de consumir alimentos fritos, utilizar el aceite como aliño en casi todos los platos.

6.Nada de productos desnatados. De hecho, en este tipo de dietas se recomienda enriquecer los yogures con miel o frutos secos. La leche siempre entera.

7.Preparar las infusiones con leche en vez de agua.

8.Las carnes blancas son las mejores en estos casos porque son de fácil masticación y permiten comer más cantidad.

9.Comer huevos todos los días ya que aportan grasas y proteínas.

10.Consumir pan con todas las comidas



Renee Zellweger en su papel de la soltera treintañera Bridget Jones.

Quien también tuvo que redibujar su silueta para dar vida a la alocada soltera de Bridget Jones fue Renée Zellweger (47). Sin embargo, la actriz siguió esta nada saludable dieta hipercalórica:

Desayuno: Hamburguesa, patatas fritas, refresco, bollo y un batido.

Comida: Pizza, patatas fritas y mantequilla de cacahuete.

Cena: Pasta con todo tipo de salsas.

De esta manera, Renée engordó 13 kilos en tan solo seis semanas. Un plan alimenticio que no acaba de convencer a ningún nutricionista por sus efectos nocivos para el organismo y la dificultad que entraña, a posteriori, perder el peso ganado. Efectivamente, la actriz norteamericana confesó años más tarde que le costó muchísimo volver a su talla ideal y que se arrepentía de haber hecho una dieta tan extrema.

Más chicos que chicas

Son muy pocas las mujeres que se atreven a engordar para una película. No es así cuando el objetivo es adelgazar. ¿Acaso tienen miedo de perder su esbelta figura para siempre? Sea como fuere, solo Charlize y Renée se han arriesgado a lucir michelín (y de los buenos). No ocurre lo mismo con los hombres, quienes parecen estar encantados con darse a la buena vida y presumir de barriguita. Es el caso de…

…Christian Bale en La gran estafa americana

..O Matt Damon en El Soplón



Lo que está claro es que un cambio de imagen, ya sea para mejor o peor, siempre engorda las cuentas bancarias de sus protagonistas. ¡Bon appétit! (o no).

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