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El príncipe Harry (42 años) ha roto su silencio sobre los problemas con su padre, Carlos III (77), y su hermano, Guillermo (44), en una inusual entrevista. El hijo pequeño de Diana de Gales asegura que desea "solucionar" el conflicto familiar y deja entrever que no todos en su entorno comparten esa voluntad.

"Con todo lo que pasa en el mundo, lo más importante es reconciliarse. Esa es la clave", ha declarado el duque de Sussex en la revista GQ.

Aunque no cita nombres, las palabras de Harry han sido interpretadas como un mensaje directo a la Familia Real con la que quiere firmar la paz. "Yo quiero solucionarlo, pero hay quienes no quieren. Claro que quiero…", afirmó el duque de Sussex.

También reconoció que las cicatrices permanecen, pero defendió que cambiar la percepción del pasado y soltarlo es esencial para avanzar. "Las cicatrices son para siempre, pero dejar ir es algo a lo que animaría a todo el mundo".

La conversación forma parte de la serie One More Question, conducida por el editor Zach Baron, y fue grabada a finales de septiembre en Nueva York, durante la visita del príncipe a la ciudad. En ella, Harry aborda su regreso a Inglaterra, el duelo por su madre y su relación actual con su familia.

El príncipe Harry también ha hablado de su nueva etapa en Reino Unido, adonde regresó en agosto junto a Meghan Markle (45) y sus dos hijos, Archie y Lilibet. Según explicó, su actitud hacia el país ha cambiado tras haber podido hablar abiertamente de lo vivido y concienciar sobre ello.

"Nuestra actitud ha cambiado. Se han librado algunas batallas que eran necesarias y, con suerte, podremos poner punto final. Hay partes del pasado que estoy seguro de que a todos -yo, mi familia y parte de la familia británica- nos gustaría pasar página", declaró.

Recuerdo a Diana

La entrevista dedica un espacio especialmente emotivo a la pérdida de su madre, fallecida en París en 1997, cuando Harry tenía 12 años. El Príncipe admitió que de joven intentaba "suprimir la tristeza" saliendo con sus amigos, un comportamiento que, reconoce, alimentaba el interés de la prensa.

"Claro que ya no voy ebrio a las discotecas, ¿es eso lo que se espera de mí? Eso era entretenimiento para muchos, sobre todo para la prensa… ¿Trataba a veces de suprimir la tristeza de haber perdido a mi madre? Sí. ¿Era siempre consciente de ello? Claro que no", confesó.

Hoy, asegura haber transformado ese dolor en una fuerza. "Me encanta saber que ahora soy capaz de llevar el recuerdo de mi madre conmigo y con mi trabajo, más que sea algo que me agarre o me hunda en la pena", explicó.

Diana sigue estando muy presente en su vida cotidiana. "Pienso todos los días en mi madre. Es un pensamiento rápido, un: 'Te echo de menos'. Me pregunto: ¿y si siguiese en el mundo? ¿Cómo sería? ¿Y mi familia?".

Además, afirmó que mantiene una conexión espiritual con ella: "Hay otras preguntas que las planteo para ella, en busca de alguna respuesta y, a veces, me responde. Aún mantengo una conexión con ella y sigo sintiendo su energía en determinados momentos y en ciertas etapas de mi vida".

La publicación de la entrevista ha coincidido con la visita del sultán de Omán a Reino Unido. Carlos III, la reina Camilla (79) y los príncipes de Gales ofrecerán una cena de gala esta noche en el Castillo de Windsor, una velada empañada ahora por las declaraciones de Harry.