El reencuentro entre los príncipes Guillermo (38 años) y Harry (36) fue este sábado uno de los grandes focos de atención para millones de espectadores que siguieron por televisión la celebración del funeral del abuelo de los dos hermanos, el duque de Edimburgo.

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La muerte el pasado día 9 de abril a los 99 años del consorte de la reina Isabel II (94) provocó el regreso al país del hijo menor de Carlos de Inglaterra (72) y la malograda Lady Di, por primera vez tras la emisión de la explosiva entrevista que concedió en Estados Unidos junto a su esposa, Meghan Markle (39).

Los príncipes Guillermo y Harry tras el coche fúnebre de su abuelo, el duque de Edimburgo, en el funeral en Windsor. Gtres

En ese espacio de máxima audiencia, la pareja dejó sorprendentes y controvertidos comentarios en los que la Casa Real británica no quedaba en buen lugar. La última vez que se vio juntos en público a los dos hijos del heredero al trono británico fue hace un año, justo antes de la marcha definitiva al otro lado del Atlántico de los duques de Sussex. Entonces, ambos acudieron con semblante sombrío a un acto de la Commonwealth en la Abadía de Westminster.

Al final del sepelio de este sábado, las cámaras captaron a los hermanos conversando en el camino de vuelta al Castillo de Windsor. El mayor, Guillermo, parecía llevar la voz cantante, mientras Enrique escuchaba cabizbajo, cubierto todavía por una mascarilla.

Ahora, 24 horas después, se ha desvelado el contenido de la conversación que los hermanos mantuvieron de manera pública. Según señala Daily Mail, que ha contratado a un experto lector de labios, el príncipe Harry le dijo a su hermano mayor que el funeral del duque de Edimburgo fue "como él hubiera querido". "Sí, fue genial, ¿no?", respondió Guillermo, a lo que Harry apostilló: "Fue como él quería".

Los príncipes Guillermo y Harry hablando a la salida del sepelio. A su lado, Kate Middleton. Gtres

Al lado de los dos caminaba la duquesa de Cambridge, Kate Middleton (39). Su cuñada Meghan Markle, de cuyas desavenencias se han escrito ríos de tinta, se quedó en Estados Unidos por consejo médico debido a su avanzado estado de gestación.

Según el diario Daily Telegraph, Guillermo ya habló por teléfono con Harry a su llegada al Reino Unido el pasado domingo, si bien hasta este sábado no habrían podido encontrarse en persona, pues Harry tuvo que guardar la obligatoria cuarentena en Frogmore Cottage, su antiguo hogar en Windsor.

Fuentes citadas por ese diario insistían en que ambos dejaron al margen sus diferencias: "Todo el foco está centrado en la reina. No hay excepciones. Una familia unida".

La controvertida entrevista

Pero resulta difícil obviar las revelaciones desprendidas de esa entrevista. En ella, los Sussex relevaron que un miembro de la familia real británica -cuyo nombre sigue siendo una incógnita, aunque quedaron dispensados la reina y el difunto príncipe Felipe-, había especulado con el color de piel que tendría Archie (1), su primer hijo.

Una declaración interpretada como una durísima acusación de racismo contra la institución, y desmentida por Guillermo. Harry también admitió que se sintió defraudado por su padre, quien durante una temporada ni le respondía a sus llamadas y opinó que hermano estaba "atrapado" en los engranajes monárquicos.

Esa comparecencia televisiva supuso un fortísimo golpe en la relación -antaño muy cercana- que mantienen los hermanos.

El mundo mirando a los príncipes

El distanciamiento comenzó cuando los duques de Sussex anunciaron en 2020 que abandonarían sus funciones oficiales como miembros de la realeza para perseguir una vida independiente fuera de este país.

Muchos volvieron a ver esa tensión al observar a los dos príncipes caminar separados durante el cortejo fúnebre tras el Land Rover que transportaba el féretro de su abuelo, el duque de Edimburgo. Entre ambos se colocó, como estipuló el protocolo, su primo Peter Philips (43), hijo de la princesa Ana (70) y del capitán Mike Philips.

Tampoco se sentaron juntos -sino en hileras de butacas opuestas- durante el servicio oficiado en la capilla gótica de San Jorge, adyacente al Castillo de Windsor, en la que apenas estuvieron presentes 30 invitados, los familiares más cercanos y algún allegado, a causa de la pandemia.

El palacio de Buckingham rehusó ofrecer una explicación para justificar el orden dispuesto en el cortejo y un portavoz indicó que simplemente no hacen comentarios "sobre percepciones de dramas". Los medios británicos se preguntan ahora si el reencuentro entre ambos hermanos, generado por un hecho luctuoso como la muerte de su abuelo, podrá derivar finalmente en una reconciliación.

[Más información: Las lágrimas de Isabel II y la tensión entre Guillermo y Harry: así ha sido el funeral del duque de Edimburgo]