La institución sin ánimo de lucro Aspen Institute ha anunciado que el príncipe Harry (36 años) trabajará con ellos durante seis meses para combatir la desinformación, algo que se conoce tras saberse que el nieto de la reina Isabel II (94) se unirá a una startup que promociona la salud mental. En su puesto en Aspen Institute, el duque Sussex trabajará en la Comisión de Trastorno de Información para luchar contra el fenómeno de desinformación que se ha visto a nivel global en los últimos años.

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Junto con la periodista Katie Couric (64), el antiguo director de la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructuras Christopher Krebs y el presidente de Color of Change, Rashad Robinson, el príncipe "emitirá recomendaciones de cómo el país puede responder a esta crisis de fe actual en instituciones clave".

En un comunicado remitido a la cadena CNN, Harry asegura que considera que el fenómeno de desinformación es un "asunto humanitario" que "afecta a nuestra habilidad como individuos y como sociedad a la hora de pensar con claridad y, realmente, entender el mundo en el que vivimos". 

Harry durante un acto del Día de la Salud Mental del año 2019.

"Creo que este es un asunto humanitario y como tal requiere de una respuesta por parte de varios actores, desde defensores de derechos, miembros de los medios de comunicación, investigadores académicos y líderes tanto del gobierno como de la sociedad civil", agrega en la explicación que ofrece para justificar por qué ha aceptado este puesto.

Compromiso con la salud mental

Se trata del segundo trabajo que se sabe que ocupará el príncipe hijo del príncipe Carlos (72) después de haberse distanciado de la familia real británica, pues el pasado martes, 23 de marzo, se anunció que iniciará su andadura en el mercado laboral trabajando en la empresa emergente tecnológica BetterUp, que se centra en el asesoramiento y la salud mental de empleados. Allí, el marido de Meghan Markle (39) ocupará el puesto de director de impacto, una posición que no se ve muy a menudo en el sector corporativo y que suele estar reservada a instituciones sin ánimo de lucro.

"Muchas veces por barreras sociales, dificultades financieras o estigma, demasiadas personas no pueden enfocarse en su salud mental hasta que tienen que hacerlo. Quiero que nos alejemos de esa idea de que tienes que sentirte roto antes de pedir ayuda", dijo el propio príncipe sobre esa nueva tarea que va a desempeñar en declaraciones a The Wall Street Journal.

Harry y Meghan Markle durante la entrevista con Oprah Winfrey.

Una dolencia, la mental, que ha experimentado muy de cerca. Primero, con las depresiones que padeció su madre y que, tal y como ella misma explicó en una entrevista concedida a la BBC en noviembre de 1995, le llevó a tratar de quitarse la vida. Y, en segundo lugar, por problemas de similar índole padecidos por su esposa. Esta reveló en la charla televisiva ofrecida a Oprah Winfrey (67) y emitida hace un par de semanas, que la presión tras convertirse en miembro de la familia real, también le hizo tener pensamientos suicidas. Un punto muy comentado por el paralelismo establecido con quien hubiera sido su suegra.

[Más información: El príncipe Harry ficha como directivo de una empresa estadounidense de salud mental]