Los jordanos esperaban ver una boda real multitudinaria en primavera, pero finalmente ni siquiera han podido ser testigos del enlace íntimo celebrado en Inglaterra y en pleno verano de una de sus royals más queridas. La princesa Raiyah, la menor de los cuatro hijos de Husein y Noor de Jordania, se ha casado con el periodista británico Ned Donovan. Este nuevo miembro de la familia real es además nieto del famoso escritor Roald Dahl, creador de Charlie y la fábrica de chocolate, obra que fue llevada al cine de la mano de Tim Burton.

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Precisamente el hecho de que se hayan juntado una princesa y el heredero de un autor de libros de fantasía ha hecho que esta boda se convirtiera en un cuento de hadas. Sin embargo, los novios querían celebrar su amor por todo lo alto y no han podido. Tenían preparada una gran fiesta nupcial con cientos de invitados y con una visibilidad mediática para que los conciudadanos pudieran 'participar' en la celebración. Pero los protocolos tras la pandemia mundial del coronavirus ha propiciado que el 'Sí, quiero' se llevara a cabo a más de 3.000 kilómetros de Jordania, de forma íntima y con un número de invitados muy reducido.

Los cónyuges tras darse el 'Sí, quiero'.

"Con la bendición del rey Abdalá II, la princesa Raiyah bint Al Hussein se ha casado con el señor Fais Ned Donovan en Reino Unido. La reina Noor, el embajador de Jordania en el Reino Unido, Omar Nahar, y la familia Donovan asistieron a la breve ceremonia, realizada de acuerdo con las regulaciones de cierre debido a la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19)". Con estas palabras, el comunicado emitido por la Casa Real árabe anunciaba el enlace con una imagen de los recién convertidos en marido y mujer.

Al tiempo, la propia princesa ha compartido su felicidad en las redes sociales para agradecer las felicitaciones de sus seguidores: "¡Gracias a todos por sus amables mensajes en nuestra boda! Aunque originalmente se planeó para abril en Jordania, la pandemia descarriló esos planes y fue más seguro para la familia de mi esposo celebrarla en el Reino Unido. Si Dios quiere, esperamos celebrarla en Jordania una vez que la situación lo permita".

La tiara de la novia

Para una ocasión tan especial, la reina Noor no quiso dejar a su hija menor 'desprotegida'. Por este motivo, se guió por el lema que acompaña a las novias antes de casarse y le regaló "algo nuevo, algo viejo, algo azul y algo prestado", y lo hizo todo en uno.

La monarca escogió junto a su hija la tiara que lució, que era nueva, pero le cedió una pieza muy especial. La pieza estaba repleta de diamantes, pero en el centro, la piedra que caería sobre la frente de la novia, era un zafiro de su madre.

La novia lució en su tiara un gran zafiro rodeado de diamantes.

Este detalle tan familiar data de principios de los 2000. La reina Noor de Jordania posee en su joyero esta piedra preciosa desde al menos 2005, fecha en la que lo lució para una cena de gala organizada por la Fundación del Rey Hussein, de la que era y aún es presidenta. En ese momento la viuda del Rey decidió que para tal cita en la que se tenía que reunir con miembros poderosos de la política y el mundo empresarial tenía que lucir algo brillante que destacara en su atuendo y añadió a su vestido de terciopelo un broche de diamantes con un gran zafiro engarzado en el centro del escote.

Más de 15 años después es su hija pequeña la que ha lucido tal pieza para llevar consigo a sus dos padres juntos, de alguna forma, hasta el altar.

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