Fue a finales del año pasado cuando el príncipe Andrés (59 años) tomó la decisión de abandonar su función pública tras los escándalos que se desarrollaron a raíz del 'caso Epstein'. Desde que comunicó su determinación de desvincularse por completo de la vida pública como hijo de la reina Isabel II (93), poco o nada se sabía de él. Hasta ahora. Gracias a unas imágenes que ha 'colgado' en su red social la asistente personal de Sarah Ferguson (60), Antonia Marshall, Andrés de York ha vuelto a ocupar protagonismo en los medios de comunicación. 

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Eso sí, en esta ocasión por un motivo completamente alejado del escándalo sexual que lo salpicó. Todo lo contrario; Andrés y su exmujer, Ferguson, se han convertido en noticia por sacar su lado más humano y solidario. El exmatrimonio, que se separó en el año 1992, mantiene una excelente relación y no han dudado en unir sus fuerzas contra la pandemia del coronavirus. Mano a mano, ambos han realizado y entregado paquetes repletos de dulces a los empleados del hospicio Thames de Windsor. Todo un acto de solidaridad el que se puede ver en las imágenes, donde juntos se encargan de la decoración. 

"La familia York es una unidad maravillosa y firme y, a través de esta crisis, están continuamente ayudando a otros. Estamos tan orgullosos de ellos", ha posteado Marshall junto a varias imágenes en las que, además de su gran solidaridad, se pone de relieve la excelente sintonía que existe entre el Duque de York y su exmujer. En este punto, cabe destacar la indumentaria que lucen ambos en las imágenes, muy lejana al carácter regio de los actos públicos. El hijo de la Reina aparece vestido de forma casual e informal, luciendo unos pantalones en tonos oscuros y una camisa granate.

Como toque a su outfit, el príncipe ha optado por dejarse las gafas de ver, complemento del que normalmente prescindía en su pasada vida pública. Por su parte, Ferguson opta por una camisa, remangada, ancha y cómoda de cuadros y una artesanal diadema en tonos amarillos. Sea como fuere, ambos han querido aportar su granito de arena en esta titánica lucha contra el Covid-19. En la publicación se puede ver cómo está etiquetada su primogénita, la princesa Beatriz (31), que espera casarse pronto con Edoardo Mapelli Mozzi (37). También ha sido nombrada su hija menor, la princesa Eugenia (29), casada desde el 12 de octubre de 2018 con Jack Brooksbank; ademas del perfil oficial de Clarence House y The Royal Family. 

El último escándalo del príncipe

El diseñador Peter Nygard, acusado de abuso sexual, en una imagen de archivo. Gtres

A mediados de febrero, y justo cuando parecía que el 'caso Epstein' se había extinguido mediáticamente tras su renuncia, volvía a saltar el escándalo en torno al príncipe de York. De nuevo, este era relacionado como posible autor de un caso de abusos a menores al conocerse que también tuvo una estrecha amistad con el diseñador canadiense Peter Nygard (78), acusado de drogar y abusar de varias adolescentes en su mansión de Bahamas.

Al parecer, el hijo de Isabel II visitó a Nygard en su lujosa finca en el año 2000, cuando el magnate ya había alcanzado acuerdos extrajudiciales con tres empleados que lo acusaron de acoso sexual. Así lo afirmaba entonces el diario Daily Mail, que hacía públicas unas fotografías inéditas en las que se ve al príncipe Andrés junto a su exmujer, y sus hijas, Beatriz y Eugenia, en la residencia de Nygard en Bahamas. Según la publicación, el duque de York y su familia se hospedaron en la lujosa finca del diseñador, denominada Nygard Cay, pese a que en aquel momento el anfitrión ya estaba demandado por abusos sexuales.

Y es que, tal y como consta en una demanda de 99 páginas presentada en contra de Nygard en Nueva York, el empresario reclutaba a adolescentes en centros comerciales y eventos de moda, les prometía acceder al mundo de la moda y las llevaba en su jet privado hasta su mansión. Allí, según el documento, el diseñador les daba vino y drogas para, supuestamente, abusar de ellas mientras estaban inconscientes. Con este nuevo escándalo, el nombre del príncipe Andrés vuelve a estar en entredicho después de que su amistad con Jeffrey Epstein provocara un cisma en Buckingham el pasado año, cuando una de las víctimas señaló directamente al royal como supuesto abusador sexual. Una crisis que la Reina trató de resolver apartando a su hijo de la vida oficial.

[Más información: El príncipe Andrés, relacionado con un nuevo escándalo sexual]