El distanciamiento del príncipe Harry (35 años) y Meghan Markle (38) del resto de la Familia Real británica es cada día más evidente. Tras los desplantes protagonizados por la pareja en los últimos meses, este martes se ha conocido que los duques de Sussex no pasarán la navidad con la reina Isabel II (93) en el palacio de Sandringham, como es tradición en la familia Windsor-Mountbatten. 

Noticias relacionadas

Se sabía que la pareja tenía planeado tomarse seis semanas de descanso y viajar a visitar a Dorian, la madre de Meghan, en Los Ángeles. Este martes, sin embargo, fuentes de palacio han informado a The Sun y a Daily Mail que estas 'vacaciones' se alargarán y finalmente no pasarán las primeras navidades de su hijo Archie (de seis meses) con la Familia Real Británica en la finca de Norfolk. 

Meghan Markle y el príncipe Harry no van a pasar las navidades con la Familia Real británica.

Estas mismas fuentes han explicado que aunque estaban indecisos sobre dónde celebrar estas fiestas tan importantes, han optado por estar alejados de la familia de Harry porque "necesitan recargar sus baterías" y "decidir sus planes para el próximo año".

La única ocasión en la que el nieto de Isabel II no ha pasado las navidades en la finca de Norfolk fue en 2012, cuando estuvo destinado en Afganistán. Excepto ese año, siempre ha cumplido con la tradición y, en los últimos años, lo ha hecho acompañado de Meghan. 

Los expertos en la Familia Real Británica temen que esta medida pueda empeorar las tensiones ya existentes entre la pareja y el resto. Una situación ya de por sí complicada, sobre todo tras el reciente comentario de Harry, en el que aseguraba que él y su hermano estaban "en diferentes caminos en este momento".

Phil Dampier, autor del libro Royally Suited: Harry and Meghan In They Own Words (Realmente adecuado: Harry y Meghan en sus propias palabras), ha asegurado a Daily Mail que "si tenían algo más organizado, como una gran navidad familiar con su familia y se suponía que era su turno, era entendible que se fueran, al igual que William (37) y Kate (37) a veces pasan el día con los Middleton". 

El príncipe Harry, Meghan Markle y el pequeño Archie durante su viaje oficial a África.

"Pero, por supuesto, Meghan está separada de todos en su familia, aparte de su madre, a quien probablemente verán durante sus seis semanas de descanso. Entonces, si simplemente no quieren estar con la Reina y el resto de la realeza, es muy revelador y preocupante", ha añadido el experto en la pareja. 

"Tal vez tengan tiempo para reflexionar sobre sus problemas en las próximas semanas y, con suerte, se darán cuenta de que pensar en sí mismos como víctimas y extraños no está ayudando a nadie", ha explicado, "todas las familias tienen sus tensiones en navidad, por supuesto, pero esta se está desarrollando bajo la atenta mirada de todo el mundo".

Una idea que parece compartir otra experta en la Familia Real, la biógrafa Ingrid Seward, quien le ha dicho a The Sun: "La navidad en Sandringham puede ser bastante estresante, por lo que tal vez no quieran ir con Archie a una edad tan temprana". 

Los duques de Cambridge y de Sussex, de izquierda a derecha: William, Kate, Meghan y Harry.

"Dicho esto, Sandringham ha acogido a muchos niños a través de las edades y está bien preparado para ellos", ha afirmado, "Creo que es triste que no quieran ser parte de la reunión familiar, particularmente ahora que la Reina y el duque de Edimburgo tienen una edad avanzada". 

En este sentido, ha explicado que la decisión de los duques de Sussex pueden haber dolido a la Reina, "pero es demasiado amable para mostrarlo o para que se haga conocido".

[Más información: Los duques de Sussex se retiran de la vida pública para alejarse de la presión mediática]