Hay platos que trascienden la receta para convertirse en recuerdos. Para Jordi Cruz, uno de ellos son los espaguetis con ragú de butifarra que preparaba su madre durante su infancia.
Una elaboración sencilla, reconocible y profundamente ligada a la cocina doméstica catalana que el chef recupera con la precisión técnica que caracteriza su cocina.
En esta receta llena de sabor la butifarra catalana, el tomate y las hierbas aromáticas se cocinan lentamente hasta conseguir una salsa melosa, intensa y perfecta para envolver cada espagueti.
espaguetis
Para ello, el chef ha compartido en sus redes sociales cómo elaboraba su madre este delicioso plato paso por paso. Para ello, necesitaremos los siguientes ingredientes para 5 personas.
-800 g de butifarra catalana sin tripa
-Aceite de oliva
-250 g de cebolla morada, picada
-2-3 dientes de ajo, picados
-Un pequeño chorro de aceite de cayena o 1 cayena seca
-Tomillo fresco picado
-Romero fresco, deshojado y picado
-Un chorro de vino rancio
-Una cucharada de pimentón dulce
-50 g de tomate concentrado
-800 g de pulpa de tomate rallado
-500 g de espaguetis
-4 litros de agua
-50 g de sal
-Queso rallado al gusto
-Sal y pimienta
Con todo esto, comenzamos su elaboración. La clave está en la butifarra. Sin la tripa y con muy poco aceite, la carne se incorpora a una sartén de profundidad media y se trabaja con una pala para desmenuzarla. El objetivo es que la propia grasa se funda mientras la carne se dora.
En la misma sartén, baja ligeramente el fuego y añade un chorrito de aceite. Incorpora la cebolla y deja pochar. Añade el ajo cuando esté a medio hacer, junto con un toque sutil de cayena.
Cuando el sofrito esté casi listo, ajusta de sal y pimienta, añade el tomillo y el romero, y desglosa con un chorrito de vino rancio. Incorpora el pimentón dulce, remueve brevemente para que se tueste sin quemarse, añade de nuevo la carne, el tomate y la pulpa.
Baja el fuego al mínimo, añade un poco de agua, tapa y deja cocer 45 minutos a borbotón suave. Cuece la pasta, añade la sal y, cuando esté hecha, pasa la pasta directamente al ragú con un poco de su agua de cocción y mezcla bien para que se integren los sabores.
Coloca queso rallado en el fondo del plato y sirve la pasta encima para que el calor lo funda y perfume el conjunto.
El resultado es mucho más que un plato de pasta. Es una receta de memoria, de esas que condensan una época y devuelven a la cocina de casa con el primer bocado. Porque estos espaguetis son, para Jordi Cruz, mucho más que una receta: son su infancia resumida en un plato de pasta.
