- Comensales: 4
Las salsas tienen el poder de cambiar por completo cualquier receta. Un pescado a la plancha, unas verduras asadas o incluso unas simples patatas pueden pasar de ser un plato correcto a convertirse en una auténtica delicia con el acompañamiento adecuado.
Por eso, la cocina mediterránea ha dado tanta importancia históricamente a estas elaboraciones, muchas de ellas transmitidas de generación en generación y capaces de sobrevivir al paso de los siglos.
Entre todas ellas, hay una que destaca por su intensidad, versatilidad y capacidad para realzar prácticamente cualquier ingrediente: la salsa romesco.
Considerado uno de los grandes tesoros gastronómicos de Cataluña, esta receta tradicional sigue conquistando tanto a cocineros profesionales como a quienes disfrutan cocinando en casa gracias a su combinación de sabores.
No es casualidad que grandes figuras de la cocina española continúen reivindicándola. Para Ferrán Adrià, la clave está en respetar la esencia de la receta mientras se potencia su sabor con ingredientes sencillos, pero muy bien escogidos. La mejor receta para hacer la salsa en tu casa de manera fácil y sencilla es la siguiente:
La mejor salsa fría según Ferran Adrià
- 2 tomates maduros
- 2 dientes de ajo
- 1 rebanada de pan
- 25 g de almendras tostadas
- 30 g de avellanas tostadas
- 1 o 2 unidades de ñoras hidratadas
- 200 ml de aceite de oliva virgen extra
- 4 cucharadas de vino de jerez o vinagre
- Pimiento dulce, picante, sal y pimienta
Paso 1
Asa los tomates y los ajos enteros en el horno o fríelos individualmente en una sartén hasta que estén tiernos
Paso 2
Trituralos en la batidora
Paso 3
Dora la rebanada de pan en aceite de oliva
Paso 4
Retírala y añade el pan al vaso triturado junto a los frutos secos tostados
Paso 5
Retira las pepitas de las ñoras previamente hidratadas
Paso 6
Raspa la carne interior e incorpórala junto a la mezcla anterior junto a los condimentos
Paso 7
Añade vino de Jerez para ayudar a diluir la picada inicial
Paso 8
Procesa todo hasta obtener una pasta muy fina y homogénea
Paso 9
Vierte el aceite de oliva mientras bates a velocidad media
Paso 10
Corrige con sal y pimienta al gusto
El origen de esta salsa se sitúa en la provincia de Tarragona, donde los pescadores la preparaban para acompañar el pescado recién capturado. Con el paso del tiempo, la receta se popularizó por toda España hasta convertirse en una de las salsas más versátiles de la cocina mediterránea.
Aunque existen numerosas versiones, Adrià apuesta por una elaboración sencilla pero repleta de sabor.
Un cuenco con salsa romesco.
Si sigues los pasos del chef, conseguirás una salsa de textura cremosa y sabor intenso, donde conviven notas dulces, tostadas y ligeramente ahumadas. Precisamente esa complejidad es la que la ha convertido en una de las favoritas de los grandes cocineros.
Uno de los usos más conocidos del romesco es acompañar los tradicionales calcots, pero sus posibilidades van mucho más allá. Funciona a la perfección con langostinos, pulpo, sepia a la plancha, patatas asadas, verduras al horno o incluso como base para bocadillos y tostadas.
La clave, como suele defender Ferran Adrià, está en trabajar con ingredientes de calidad y respetar el equilibrio entre los sabores. Con apenas un par de tomates maduros, unos frutos secos y ese toque de vino de Jerez, es posible preparar en casa una salsa capaz de elevar cualquier plato a otro nivel.
Como bien afirma el chef catalán, la salsa romesco es "la mejor salsa fría del mundo". Una delicia que nació del intercambio cultural entre pescadores y campesinos.
