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Pocas recetas representan mejor el verano español que una buena tortilla de patatas.
La tortilla es la reina de las comidas en la playa, la protagonista de las neveras rumbo a la piscina y una invitada habitual en excursiones, picnics y reuniones familiares.
Fría, templada o recién hecha, pocas elaboraciones despiertan tanta unanimidad... y, al mismo tiempo, tanta discusión. Porque si hay un debate gastronómico capaz de dividir amistades e incluso familias, ese es si debe llevar o no cebolla.
Una controversia que parece no tener fin y en la que Alberto Chicote tiene una posición muy clara: la cebolla no solo tiene cabida en la receta, sino que es una de las claves para conseguir una tortilla especialmente jugosa.
En numerosas ocasiones, el cocinero madrileño ha compartido su receta para hacer una tortilla cremosa y llena de sabor.
Para una tortilla, las cantidades son muy concretas: 600 gramos de patatas, 400 gramos de cebolla dulce, tres huevos y tres yemas adicionales. Precisamente este último ingrediente constituye uno de los secretos de la receta.
A diferencia de otros trucos populares que circulan por internet, Chicote no recurre a la leche para aportar jugosidad. De hecho, defiende que no es necesaria.
Ingredientes
Ingredientes para 2 tortillas grandes
- 1,2 kilos de patatas
- 800 gramos de cebolla dulce
- 6 huevos enteros
- 6 yemas de huevo extra
- Sal
- Aceite de oliva
Paso 1
Pela las patatas y córtalas en láminas finas
Paso 2
Corta la cebolla en juliana fina
Paso 3
Cocina las patatas y la cebolla en abundante aceite de oliva a fuego medio, más confitadas que fritas, hasta que estén muy tiernas
Paso 4
Escurre bien el exceso de aceite
Paso 5
Bate los 6 huevos y añade las 6 yemas extra
Paso 6
Mezcla huevos, patatas y cebolla. Sala al gusto
Paso 7
Deja reposar la mezcla unos minutos
Paso 8
Cuaja la tortilla en una sartén caliente, dejándola jugosa en el centro si te gusta al estilo de Chicote
En su lugar, el presentador de laSexta apuesta por incorporar yemas extra a la mezcla de huevos. Gracias a ello, la tortilla adquiere una textura más melosa y un interior cremoso sin alterar el sabor tradicional del plato.
La elaboración tampoco tiene grandes misterios, aunque sí exige algo de paciencia, fundamental en los fogones.
Las patatas se cortan en láminas finas y se cocinan junto con la cebolla dulce en abundante aceite de oliva a fuego moderado. Más que freírse, ambos ingredientes deben confitarse lentamente hasta quedar muy tiernos.
Una vez escurridos, se mezclan con los huevos y las yemas batidas antes de pasar a la sartén para el cuajado final.
La presencia de una cantidad tan generosa de cebolla no es casual. Durante la cocción, esta aporta dulzor natural, humedad y una textura suave que ayuda a conseguir el resultado que busca el chef.
Al final, como ocurre con tantas recetas populares, no existe una única forma correcta de preparar una tortilla de patatas. Sin embargo, la versión de Alberto Chicote demuestra que, a veces, los pequeños detalles marcan la diferencia.
En este caso, la combinación de cebolla dulce y yemas extra convierte un clásico de toda la vida en una tortilla especialmente cremosa, perfecta para disfrutar durante los meses de verano.
