Publicada

Si hay un postre estrella que todo el mundo no se resiste a probar, ese es la tarta de queso. La fiebre con este dulce hace que existan de casi todos los sabores que te puedas imaginar y que cada restaurante presuma de tener "la mejor tarta de queso".

Sea una de las mejores o no, lo cierto es que, aunque estés lleno tras una larga comida, siempre queda un pequeño espacio en nuestro estómago para degustarla.

Es una de las recetas más sencillas de elaborar y más ricas. Cremosa, suave y con infinitas versiones, se ha convertido en uno de los grandes fenómenos de la gastronomía.

Gran parte de su éxito reside justo en su elaboración relativamente sencilla. Con pocos ingredientes y sin necesidad de grandes conocimientos de repostería, es posible conseguir resultados espectaculares en casa.

Sin embargo, como ocurre con todas las recetas populares, existen pequeños trucos capaces de marcar la diferencia.

Tarta de queso al horno Shutterstock

Uno de ellos lo comparte Juanma Castaño, cuya receta favorita incorpora un ingrediente poco habitual que sorprende a quienes la prueban por primera vez: el queso azul. Lejos de resultar excesivamente fuerte, aporta profundidad de sabor y un ligero toque salino que contrasta a la perfección con el dulzor del postre.

La elaboración combina 50 gramos de azúcar, 100 mililitros de nata para cocinar, 1 huevo, 250 gramos de queso crema y 25 gramos de queso azul. Con estos ingredientes conseguirás una mezcla mucho más intensa y compleja que la de las tartas tradicionales.

En un bol mezcla huevo, nata, queso crema y azúcar. Tras batirlo, añade el queso azul y viértelo en un recipiente de horno. Caliéntalo a 180º entre 10-15 minutos y ¡listo!

El resultado es una textura extremadamente cremosa y un sabor que permanece en el paladar mucho después de cada bocado.

Precisamente ese contraste entre el dulzor del azúcar y la personalidad del queso azul es lo que ha llamado la atención de numerosos cocineros. La clave está en no pasarse con el queso azul.

Utilizado en su justa medida, no domina la preparación, sino que realza el resto de ingredientes y aporta un matiz diferente que la distingue de cualquier otra tarta de queso convencional.

Por eso, si estás cansado de la receta de siempre y buscas sorprender a tus invitados, esta versión de Juanma Castaño demuestra que no solo basta con añadir queso crema y nata. A veces, el secreto está en atreverse con un ingrediente inesperado.