La edad no es ni mucho menos sinónimo de sedentarismo y Mariló Montero es consciente. A sus 60 años y, a pesar de su ritmo frenético y ajetreo laboral, la periodista ha encontrado en el deporte y la alimentación dos pilares para afrontar el paso del tiempo.
Lejos de buscar fórmulas milagro, Montero apuesta por la constancia. Una disciplina que comienza muy temprano. "Hago mucho ejercicio, sobre todo aeróbicos. Me levanto a las 4 de la mañana y me pongo tres cuartos de hora con la elíptica. Tengo mucha fuerza de voluntad, es el poder de la mente", explicó en una entrevista para Diez Minutos.
Ese entrenamiento matutino forma parte de una rutina que mantiene desde hace años y que complementa con una alimentación basada en la dieta mediterránea, considerada por numerosos expertos como uno de los modelos nutricionales más saludables del mundo.
"Me cuido mediante una alimentación sana. Llevo una dieta mediterránea y el día que me paso con la comida me machaco más", declaró en el citado medio.
Sin embargo, su relación con el ejercicio también ha evolucionado con el tiempo. Si antes el objetivo podía estar más relacionado con la imagen física, ahora reconoce que entrena por motivos muy distintos.
"Ahora entreno para estar fuerte. Para durar. Para no romperme cuando la vida aprieta. A cierta edad, el gimnasio deja de ser un escaparate para convertirse en un taller de mantenimiento emocional y físico. Aquí no vienes a gustar. Vienes a sostenerte para ser independiente", confesó en sus redes sociales.
Con esa filosofía, la periodista ha incluido nuevos hábitos a su rutina. Ahora se ha aficionado a hacer yoga, una disciplina que ha descubierto en los últimos meses y que le está aportando beneficios tanto físicos como mentales.
"Me está gustando el yoga. Requiere un esfuerzo distinto, más silencioso y mi cuerpo responde de otra manera... como si aprendiera un idioma nuevo. Algún pequeño aviso me ha hecho bajar el ritmo y escuchar mejor. Y ahí he entendido que el yoga no se conquista en un mes. Requiere paciencia".
La práctica se ha convertido en el complemento perfecto a sus sesiones de fuerza en el gimnasio, un tipo de ejercicio que considera imprescindible a partir de cierta edad. "Lo estoy haciendo como complemento a mi gimnasio de fuerza".
Precisamente, los especialistas recuerdan que a partir de los 50 años se produce una pérdida progresiva de músculo si no se trabaja de manera específica. La llamada sarcopenia puede evitarse combinando actividad cardiovascular con ejercicios de fuerza y actividades como el yoga.
Lo principal de todo esto es darnos cuenta que nuestro cuerpo es la casa en la que vivimos y debe estar lo más "limpia" y activa posible.
"No busco perfección. Busco energía para llegar a todo; busco espalda para cargar sin quejarme. Busco piernas para seguir el ritmo de lo que de verdad importa. El cuerpo no es un adorno, es la casa donde pasa la vida y quiero que aguante", declara Mariló Montero en sus redes.
