El famoso periodista y presentador del tiempo español, Roberto Brasero, atraviesa uno de los capítulos más duros y dolorosos de su vida tras la pérdida de su madre, Felicidad Hidalgo, que ha fallecido a los 94 años en su localidad natal.
Siempre discreta, pero fundamental, Felicidad es recordada entre quienes la conocieron por su carácter alegre y su fortaleza.
Ese recuerdo tiene un peso especial en la vida de sus cuatro hijos: Roberto, Paco, Carlos y Gloria Brasero Hidalgo, con quienes mantenía una relación muy estrecha.
El último adiós a Felicidad
Rodeada del cariño de todos ellos y de numerosos familiares, entre los que se encuentran sus hermanos Emilio, Urbano, Julián, Tomás, así como nietos y bisnietos, Felicidad será despedida con una misa el próximo 11 de febrero en la capilla del Tanatorio Hermanos Aguero, donde también se velarán sus restos.
A pesar de su avanzada edad, Felicidad mantenía una relación muy cercana con todos sus hijos. El vínculo familiar sigue siendo constante y sólido. No obstante, sentía un afecto especial por el menor de ellos, Roberto.
Ella misma lo explicó públicamente en una intervención espontánea durante el programa Y ahora Sonsoles el pasado 22 de mayo, coincidiendo con una visita del presentador.
En directo, definió a su hijo como "su ojito derecho". Aclaró que ese cariño especial se debía a que era el pequeño de la familia. Al mismo tiempo, subrayó que quería por igual a todos sus hijos.
También mencionó a sus nietos y bisnietos. Insistió en que el afecto era compartido por toda la familia.
Durante esa intervención, Felicidad habló con naturalidad del entorno personal de Roberto. Mencionó su vínculo con Talavera y también hizo referencia a sus amigos y a su familia más cercana. Recordó a sus hermanos y sobrinos.
Explicó que, allí donde iba, muchas personas le hablaban de su hijo. Algunas incluso le pedían, en tono distendido, que enviara lluvia.
Sus palabras reflejaban el reconocimiento popular de Roberto y la normalidad con la que ella lo asumía como madre.
