En España, moda de los piercings llegó hace años para quedarse. Sin embargo, también es muy común la infección por no cuidarlo debidamente. De hecho, es una práctica habitual dentro de muchas tribus indígenas. El piercing del pezón es uno de los más populares en la actualidad, y es muy solicitado tanto por hombres como por mujeres.

No obstante, por ser una zona tan delicada, debemos tener mucho cuidado, ya que el riesgo de infección es muy alto y se pueden formar heridas. Para evitarlo, debes curar piercing del pezón según las indicaciones del profesional, y tomar las medidas adecuadas de higiene durante las primeras semanas mientras cicatriza. Te contamos cómo prevenir la infección del piercing del pezón. ¡Toma nota!

Síntomas de un piercing del pezón infectado

Lo primero que debes hacer antes de manipular el piercing es lavarte muy bien las manos. Sin embargo, debes saber que esta zona es tan delicada que es posible que la perforación se infecte de todos modos.

Y es que el piercing del pezón es uno de los que más se infectan, y con mayor facilidad, pues esta zona es especialmente delicada. Además, la perforación en el pezón suele ser tan dolorosa por su sensibilidad, y el dolor podría alargarse 5 o 6 semanas, porque también es uno de los piercings que más tiempo necesita para cicatrizar.

Aunque es cierto que hay trucos para que no se infecte un piercing, como los que te mostramos en este artículo, es bastante habitual que la zona del piercing esté un poco inflamada y sientas dolor o molestias los primeros días.

Por ello, para que sepas diferenciar si tu piercing del pezón evoluciona de forma favorable o está infectado, te mostramos los síntomas que presentará en caso de infección:

Dolor intenso

Picazón y comezón

Inflamación

Enrojecimiento e irritación graves

Supuración de color amarilla o verdosa, según el grado de infección

Presencia de sangre

Fiebre

Olor desagradable

En cualquiera de estos casos, y si los trucos para que no se infecte un piercing no han sido muy efectivos, te mostramos cómo curar piercing del pezón infectado. Además, ante ciertos síntomas como fiebre, sangrado o fuerte hinchazón con enrojecimiento, lo mejor es que consultes con el profesional que te lo realizó o con tu médico de cabecera.

Remedios para curar piercing del pezón infectado

A continuación, te mostramos algunos remedios naturales que pueden reducir las molestias y atenuar la infección si no es muy grave:

Jabón antibacteriano

Si tu piercing del pezón se ha infectado, lo primero que debes hacer es limpiarlo de forma adecuada. Para ello, utiliza jabones antibacterianos suaves, pues contribuirán a la limpieza, cura y desinfección del piercing.

Estos jabones tienen sustancias antisépticas que ayudan a disminuir las bacterias en la piel. Para aplicar el jabón, utiliza hisopos o bastoncillos de algodón para poder acceder a la zona y eliminar aquello que haya generado la infección. No uses el mismo bastoncillo más de una vez.

Solución marina

Para evitar que el piercing del pezón acabe infectado, las soluciones marinas son ideales para limpiar y desinfectar las heridas y piercings. Puedes comprar una preparada, o hacer una solución casera con agua y sal.

Al aplicarlo puede que notes que escuece, pero es normal. Quiere decir que la mezcla de sal está limpiando y curando las heridas, pues sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias son muy potentes.

Introduce la solución salina en un recipiente y deja reposar el pecho dentro unos 5 minutos, pero no más. Después, enjuaga muy bien la zona con abundante agua y sécala muy bien. También puedes empapar en la mezcla un bastoncillo de algodón y pasarlo con cuidado por el piercing del pezón. Deja que actúe unos minutos, enjuaga con un bastoncillo limpio y seca por completo.

Crema antibiótica

Este producto suele recomendarse en estos casos, pues ayuda a curar piercing del pezón eliminando las bacterias que provocan la infección. Aplica la crema antibiótica en el piercing del pezón dos veces al día pero, antes de adquirirla, consulta con tu médico o farmacéutico para que te recete la más indicada en tu caso.

Hielo

El frío calma y reduce la inflamación, por eso es muy recomendable en caso de que se te inflame el piercing del pezón. No apliques el hielo directamente sobre la piel, envuélvelo en un trapo y colócalo en la zona de alrededor del piercing, pero nunca encima de él.

Trucos para que no se infecte un piercing

Lo mejor para evitar que el piercing del pezón se infecte es prevenirlo. Por ello, te ofrecemos algunos trucos para que no se infecte un piercing:

1. Limpia el piercing del pezón a diario, incluso hazlo dos veces al día como mínimo. Tendrás que hacerlo entre 3 y 6 meses, que es lo que tarda en curarse este piercing por completo. Tampoco te excedas con la limpieza, eso podría ser contraproducente, pues acabará irritando la piel de la zona. Hazlo con agua salada o soluciones estériles, evita productos o jabones agresivos y recuerda lavarte las manos antes de manipular el piercing.

2. No lo toques hasta que haya sanado, excepto para la rutina de limpieza, de lo contrario podrías ralentizar la cicatrización o contaminarlo con bacterias y gérmenes.

3. Evita ciertas prácticas sexuales, pues algunos fluidos como la saliva contienen bacterias y podrían ocasionar la aparición de una infección.

4. Para evitar infecciones, irritaciones y molestias, mejor que utilices prendas transpirables, como el algodón. Lava las sábanas una vez a la semana y duerme con camisetas anchas para evitar que el piercing del pezón se enganche. Las mujeres deben usar un sujetador deportivo las primeras semanas y también para dormir. Evita las sustancias fuertes en la zona, como jabones, perfumes, lociones, etc.

5. Por último, mantén el piercing siempre seco. Y para ello, lo mejor es utilizar un algodón o un trozo de papel dando pequeños toques después de limpiarlo o ducharte. No utilices toallas, podrían irritar el pezón o contener bacterias.

En cualquier caso, para prevenir la infección del piercing del pezón consulta con tu médico de cabecera. Es importante que acudas a un profesional si sufres dolor fuerte, hinchazón o pus en la zona.

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