Quizás no te hayas parado a pensar que los cepillos del cabello deben limpiarse a menudo. Un buen mantenimiento asiduo de nuestros objetos de uso cotidiano es fundamental para garantizar su higiene, y un cepillo de pelo no puede ser una excepción.

En realidad, te sorprendería la cantidad de cabello y grasa que puede almacenar tu cepillo tras su uso diario. Por eso, es de vital importancia desinfectar los peines con frecuencia para mantener un pelo sano y bonito. Descubre cómo limpiar y desinfectar un cepillo de púas en este artículo. ¡No te lo pierdas, comenzamos!

Cómo limpiar y desinfectar un cepillo de pelo

  1. En primer lugar, debes retirar el cabello del cepillo o peine, para lo cual te puedes ayudar con algún objeto largo y delgado, como un bolígrafo o el mango de un peine.

  2. Cuando hayas terminado de eliminar todo el cabello, es el momento de lavarlo. Para ello, y con el fin de lograr una limpieza más efectiva, te recomendamos hacerlo con agua tibia y un poco de jabón o champú para que haga espuma.

  3. Deja en remojo el cepillo de púas en esta agua unos tres o cuatro minutos y después enjuágalo. Si es necesario, puedes frotarlo ligeramente con un cepillo de dientes limpio entre las cerdas para eliminar mejor los restos de suciedad.

  4. Por último, sécalo con un paño limpio y seco que no deje restos y agítalo encima del lavabo para quitar las sobras de agua que hayan podido quedar.

Cómo limpiar un cepillo de pelo de madera

Dependiendo del material del que esté hecho el cepillo de púas, deberás darle mucha importancia a su secado. Esto es fundamental sobre todo en el caso de los cepillos de madera, ya que dejar un poco de agua al lavarlos puede hacer que lleguen a pudrirse con el tiempo.

Por ello, además de los pasos anteriores, para conseguir una correcta limpieza de un peine de madera debes seguir los siguientes consejos:

  • Utiliza la menor cantidad de agua posible, de lo contrario tu cepillo podría llegar a pudrirse o hincharse. Además, con el tiempo se echará a perder y puede incluso dañar tu cabello.

  • Una vez hayas eliminado todo el cabello del cepillo, limítate a retirar con muy poca agua y un poco de jabón los residuos y aceites que hayan podido quedar atrapados en él con un lavado y secado rápido. Al ser de madera, cuanto menos tardes en limpiarlo, mejores resultados obtendrás.

  • No olvides que, junto a la limpieza habitual, es fundamental desinfectar el cepillo de púas de madera de forma regular para retirar bacterias o residuos que hayan quedado en él.

Cómo desinfectar un cepillo de pelo

Lavar el cepillo de pelo no será suficiente para desinfectarlo, por ello es necesario utilizar productos exclusivos para ello como por ejemplo el amoniaco y el vinagre. Aunque suene extraño, puedes utilizar amoniaco para desinfectar un cepillo de púas, que además es una de las maneras más usadas.

1. Amoniaco

Debes elaborar una solución con 1/4 de taza de amoniaco y una taza de agua. Esto es seguro para tu cepillo, pero te recomendamos utilizar guantes para no dañar la piel de tus manos. Una vez hayas remojado el cepillo, enjuaga con agua tibia y déjalo secar por completo.

2. Agua y vinagre

En este caso, mezcla 1/2 taza de vinagre blanco con 1/2 taza de agua tibia y deja tu peine en remojo en esta mezcla unos 30 minutos, pero no más para evitar dañar las cerdas o el mango.

Cómo limpiar un cepillo de cerdas naturales

Un cepillo de cerdas naturales cuenta con muchas ventajas frente a los elaborados con materiales sintéticos. Además, los hay para el pelo, para el cuerpo o incluso para cepillar la ropa. Este tipo de cepillos requiere de unos cuidados específicos para mantener las cerdas en óptimas condiciones, así que presta atención a los detalles sobre cómo limpiar un cepillo de cerdas naturales.

  1. Un cepillo de cerdas naturales puede acumular grasa, pelo, restos de piel muerta, polvo…, que deberán retirarse con frecuencia para evitar que esta suciedad se trasfiera a tu cabello. Por este motivo, la limpieza de las cerdas resulta indispensable para mantenerlo como nuevo el mayor tiempo posible.

  2. Cada vez que te cepilles deberás retirar los pelos que hayan quedado atrapados entre las cerdas. Puedes hacerlo con la mano o ayudarte de un pequeño peine o cepillo de púas.

  3. Además, debes lavar las cerdas naturales de tu cepillo para que permanezcan siempre limpias. Para ello, lo mejor es usar un jabón neutro para evitar que estas puedan deteriorarse sin impregnarlo con aromas exagerados.

  4. Aplica un poco de jabón sobre las cerdas y sumérgelas en agua. Si el mango de tu cepillo es de madera, que es lo más probable, debes evitar mojarlo en exceso, podría rajarse o incluso pudrirse.

  5. Puedes ayudarte de un cepillo de dientes viejo para llegar a los rincones más inaccesibles de tu cepillo de cerdas naturales.

  6. A continuación, enjuágalo muy bien con agua tibia para eliminar los restos de jabón y conseguir quitar por completo la suciedad acumulada. Como te dijimos antes, presta atención al mango en caso de que sea de madera, pues no podrás mojarlo demasiado.

  7. Para finalizar, deja secar el cepillo de púas naturales boca abajo sobre una toalla o papel de cocina para que vaya cayendo toda el agua hasta que se seque por completo. Es vital que el cepillo no retenga agua o se pudrirá y proliferarán gérmenes de forma inevitable.

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