Seguramente te hayan dicho alguna vez, "inscríbete para donar tu médula, hay mucha gente que la necesita"como son las personas que padecen de leucemia. Hay personas que piensan en que se extraen con una aguja inmensa y sin anestesia, pero no es así, es una intervención indolora, por lo tanto, no debes tener ningún miedo. También es importante que recuerdes, que estamos hablando de médula ósea y no de espinal, no es lo mismo y hay que diferenciar ya que en muchas ocasiones podemos echarnos atrás por pensar exactamente en esto.

La médula ósea, es un lugar de nuestro cuerpo donde se generan las células madre de la sangre, o si las llamamos de forma científica, progenitores hematopoyéticos. Para especificar y que podáis ubicarlo con facilidad, os diré que coloquialmente, a esta zona se le denomina "tuétano".

Información para convertirte en donante de médula

Hay mucha información en internet, pero algunas veces resulta contradictoria ya que podemos encontrar documentos desactualizados. Lo mejor cuando nos hemos decidido es acudir directamente a las fuentes oficiales.

Si quieres informarte de manera online, consulta la web de la Organización Nacional de Trasplantes. En ella obtendrás un dossier que podrás descargar y leer con detenimiento sobre todos los requisitos y procesos que conlleva ser donante. Además, tienes a tu disposición un directorio de los centros de referencia a los que puedes acudir si prefieres que te informen personalmente. También podemos informarnos sobre el plan nacional de donación de médula ósea en el número de teléfono 900 102 688.

Este primer paso es muy importante ya que, aunque la intervención no tenga ningún riesgo para el donante, si que supone un compromiso no solo con los pacientes que tienen alguna enfermedad de la sangre o leucemia, si no también con uno mismo.

La donación es voluntaria y altruista, pero la persona inscrita debe estar disponible para dar sus células madres, a cualquier persona del mundo. Una vez estés totalmente informado puedes inscribirte en la web de la ONT o en los mismos centros de información y te citarán para una muestra de sangre, será aquí cuando tengas que entregar un consentimiento firmado.

Requisitos para ser donante de médula

Desde el año 2018, solo se incluyen en el registro nuevos donantes con edades entre 18 y 40 años. La edad se redujo el año pasado ya que se ha percibido que con los donantes más jóvenes se obtienen mejores resultados clínicos en los pacientes trasplantados.

El requisito más importante es tu salud, no debes padecer ninguna enfermedad que pueda ser transmitida al receptor o que ponga en peligro su vida. Para asegurarse de que goces de buena salud te realizan esa primera analítica y descartan cualquiera de estas contraindicaciones:

- Hipertensión arterial. Ya os indicamos cómo bajar la tensión alta con los diferentes remedios caseros y tratamientos médicos para que esta enfermedad no altere nuestra salud.
- Diabetes.
- Enfermedades cardiovasculares, pulmonares o hematológica.
- Enfermedad tumoral maligna o autoinmune.
- Infección por virus de hepatitis B o C.
- Algún factor de riesgo de SIDA.

Pero también tendrán en cuenta si tienes antecedentes de una enfermedad inflamatoria ocular o fibromialgia, trombosis venosa o embolismo pulmonar o si has estado recibiendo tratamientos con litio. Existen también algunas contraindicaciones temporales que imposibilitan la donación, como el embarazo o tratamientos anticoagulantes. En el caso de tener un bebé no podrás donar de nuevo hasta pasada la lactancia.

Prepárate para salvar vidas

Año tras año, a más de 5000 personas le diagnostican leucemia en nuestro País. Muchas de ellas necesitarán un trasplante para que puedan superar esta enfermedad. Al donar, estamos cediendo nuestras células madre. Estas son capaces de crear células nuevas en la sangre y en el sistema inmunitario, por lo tanto, al cederlas al enfermo, estas sustituyen sus células defectuosas por otras nuevas y sanas.

Suena fácil, pero la realidad es que 3 de cada 4 pacientes no tendrá un familiar compatible. Por este motivo se anima a la sociedad a que participe de manera solidaria en este proceso de donación. ¡Debemos cambiar las estadísticas! Es la única donación que puede hacerse en vida y en la que las células se regeneran totalmente a las semanas, lo que hace posible que un mismo donante pueda salvar a varias personas.

Cómo se obtienen las células madre

Si ya has seguido los pasos anteriores, te habrán confirmado que te has registrado como donante y pueden llamarte en cualquier momento que una persona necesite de tu ayuda.

Existen dos maneras de llevar a cabo la intervención:

  • Con extracción de sangre: se obtienen las células de la sangre periférica. Para acceder fácilmente a ellas, deben inyectar primero unos "factores de crecimiento" que trasladan estas células madre de la médula a la sangre.
  • Directamente de la médula ósea: este método se realiza con anestesia, ya sea general o epidural. Tendremos que permanecer ingresados durante al menos 24h ya que es algo más agresivo que el anterior. La médula se obtiene mediante unas punciones. Este procedimiento únicamente se requiere el 20% de los casos y en pacientes concretos que necesitan este tipo de donación. 

Una vez haya finalizado la donación, pasarán varias semanas hasta que tu médula se haya regenerado por completo. Te reservarán un tiempo por si el paciente que lleva tus células necesitará de otra donación, pero después volverás a la lista hasta que otra persona vuelva a necesitarte.

Con tu generosidad estás ayudando a una persona a superar la enfermedad.