Desde el pasado 21 de mayo, el uso de la mascarilla es obligatorio en España para las personas mayores de seis años en todos los espacios públicos cerrados. Además, siempre y cuando no se pueda garantizar la distancia de seguridad de dos metros con la nueva normalidad, la mascarilla también será obligatoria en espacios abiertos.

Es evidente, pues, que debemos llevar la mascarilla con nosotros a cualquier parte. Sin embargo, cuando llegamos a algún lugar, ya sea un bar, un restaurante o la playa, y nos la tenemos que quitar, ¿qué debemos hacer para guardar mascarillas?, ¿la podemos guardar en cualquier parte?

Opciones para guardar las mascarillas

Guardar la mascarilla no es algo que debamos hacer sin prestar atención. Si no se guarda bien o la hacemos en un espacio sucio o lleno de gérmenes, no nos podrá servir. Es fundamental, por tanto, quitarse la mascarilla correctamente (retirando por las gomas de sujeción) y guardarla en espacios seguros.

La idea es no dejar la mascarilla encima de la mesa del bar o del restaurante si estamos fuera de casa, ya que es un lugar donde se podría ensuciar fácilmente. Las mejores opciones son las que exponemos a continuación.

Una bolsa de papel o un sobre

Una excelente solución para guardar mascarillas es hacerlo en una bolsa de papel o un sobre. El papel es un material transpirable, por lo que al meter la mascarilla ahí la humedad se acaba evaporando y no se acumula. Esto es lo que diferencia al papel del plástico, ya que en este material la humedad sí se queda. Es por eso que mejor utilizar bolsas de papel y no de plástico.

El Consejo General de Enfermería de España, sin ir más lejos, recomienda guardar las mascarillas en una bolsa independiente transpirable (evitar las de plástico) y siempre en la misma posición para volver a usarla

Una vez que guardemos la mascarilla en la bolsa de papel o el sobre, la podemos meter en el bolso o la mochila sin problemas. Hay muchos establecimientos que, desde el comienzo de la nueva normalidad, ya venden bolsas de papel y sobres especiales para guardar mascarillas.

Cajas para guardar mascarillas

Precisamente, en estas últimas semanas están saliendo al mercado algunos accesorios para guardar mascarillas y llevarlas a cualquier parte. Hay, por ejemplo, unas pequeñas cajas para mascarillas que se pueden usar tanto para guardarlas en la calle como para tenerlas en casa.

Caja para guardar mascarillas

No obstante, hay que prestar especial atención si estas cajas son de plástico o no, ya que se trata de un material no transpirable y puede acumular bacterias. Por eso, si compramos una de estas cajas debemos observar que sean libres de humedad.

¿Llevarla colgada en la boca, el pecho o la frente?

Es probable que hayas visto muchas personas por la calle que llevan la mascarilla colgada de la boca (se retiran una de las tiras de sujeción), sobre la frente o incluso en el pecho. Esto no es nada recomendable, ya que se puede ensuciar y contaminar. Así en vez de ser un elemento de seguridad y protección se convertirá en todo lo contrario.

¿Bolsillo, bolsa de plástico o mochila?

Por la misma razón anterior, no debemos guardar la mascarilla directamente en el bolsillo, una bolsa de plástico o en la mochila. Cualquiera de estos tres lugares puede estar lleno de gérmenes y bacterias que se adherirán a la mascarilla. Cuando nos la volvemos a poner, lo que haremos será respirar esas bacterias.

¿Dónde van las mascarillas desechables?

Si estamos en la calle y la mascarilla es desechable de un solo uso, debemos depositarla en el contenedor de restos (color gris). Hay quienes lo hacen en el contenedor amarillo, pero ese no es el lugar correcto.

Los consejos de los expertos sanitarios

Para los sanitarios, el uso de las mascarillas no es algo nuevo. Desde siempre, en su trabajo han tenido que usar este elemento para protegerse de posibles gérmenes y bacterias. Es por eso que están acostumbrados a manipular mascarillas y saben qué hacer con ellas en todo momento.

Precisamente, desde este sector nos dan algunos consejos para guardar mascarillas y manipularlas cuando estamos fuera de casa:

  • Antes y después de retirar la mascarilla, en casa y fuera de ella, hay que lavarse las manos (llevar encima un gel hidroalcohólico es la mejor solución).

  • No guardar nunca la mascarilla directamente en el bolso o el bolsillo.

  • No guardar la mascarilla en una bolsa de plástico cerrada, ya que la humedad puede favorecer la presencia de bacterias y gérmenes.

  • No colgar la mascarilla al cuello ni colocar sobre la frente como si fueran unas gafas o un collar (la mascarilla es un elemento de protección, no un accesorio de moda).

  • Guardar la mascarilla en una bolsa transpirable (bolsa de papel o sobre).

  • No tocar nunca la parte externa de la mascarilla.

  • Si necesitamos quitarnos la mascarilla un momento, se puede retirar por las gomas laterales y aguantarla con la mano para evitar que entre en contacto con otras superficies contaminadas.

En definitiva, guardar bien una mascarilla es un hábito que también debemos seguir de forma correcta. A medida que vayamos realizando estas acciones, pronto dejará de ser algo inhabitual. De lo contrario, la mascarilla dejará de ser un elemento de protección y seguridad para convertirse en un vector de gérmenes y bacterias. Si la guardamos en el lugar correcto, no habrá ningún problema.

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