Las setas es uno de los alimentos más versátiles que podemos encontrar dentro de la gastronomía española. Con la llegada del otoño, se convierte en uno de los principales ingredientes de cualquier cocina. Tanto es así que se pueden preparar solas o servir de acompañamiento en otros platos.

Las setas se pueden servir como primer plato, en revueltos, formando parte de guisos o cremas, o incluso como postre. Un producto que ya es todo un clásico en la alta cocina y que ofrece infinidad de sabores. Además, los beneficios de las setas son también muy variados e interesantes.

Tipos de setas en España

España es uno de los países más ricos y variados desde el punto de vista micológico. No en vano, se estima que existen alrededor de 1.500 especies de setas catalogadas. No es de extrañar que cada vez sean más las personas que se lancen al campo o a la montaña a recoger setas con la llegada del otoño.

No obstante, antes de iniciar la temporada de setas en España es necesario hacer acopio de información sobre cuáles son las setas comestibles y cuáles son tóxicas. De entre la enorme variedad de setas que hay en nuestro país, las más habituales para preparar en la cocina son:

  • El champiñón silvestre (presenta un sombrero de color blanco, que tiende hacia el grisáceo o el rosado, y suele aparecer desde el inicio de la primavera hasta el final del otoño).



  • La oronja (sombrero de color anaranjado y/o amarillento que se encuentra a principios de otoño en bosques de encinas, alcornoques, castaños y robles).



  • El boleto comestible (de tono blanquecino cuando es joven y pardo o marrón cuando envejece, aparece a finales de verano y principios del otoño).



  • El níscalo (sombrero quebradizo y carnoso de color anaranjado y rojizo que aparece en otoño o a principios del invierno).



  • El rebozuelo (sombrero en forma de embudo y de color amarillento, aparece en otoño en los bosques de robles, hayas y pinos).



  • La trufa negra (de color marrón y/o negro, crece en invierno en bosques de encinas, quejigos y avellanos).

La preparación de los 6 tipos de setas comestibles en España

Los 6 tipos de setas comestibles más habituales en España se pueden preparar de diversas formas. He aquí algunas de las más clásicas y sencillas.

1. El champiñón silvestre

El champiñón silvestre

Conocido también como agaricus campester, el champiñón silvestre se prepara de forma muy sencilla. Primero hay que pelar las setas y lavarlas, aunque hay quienes las dejan enteras para aprovechar todas las propiedades de las setas.

Luego se pone un poco de aceite a calentar y se colocan las setas dentro de la sartén con una pizca de sal. Si se quedan secas, se añade agua. Cuando las setas se vuelvan negras, estarán listas para servir.

2. La oronja o amanita caesarea

La oronja o amanita caesarea

La oronja es de las pocas setas que se puede consumir sin cocinar. Lo que se aprovecha de ella es su sombrero, que se corta en láminas muy finas con un cuchillo bien afilado. Antes de ello, hay que limpiar bien las setas hasta que no quede ningún resto de tierra.

La oronja se puede preparar con un poco de queso parmesano, aceite de oliva virgen extra y sal. Las setas se aliñan con el aceite y la sal y se les agrega el queso parmesano cortado también en finas láminas.

3. El boleto comestible

El boleto comestible

El boleto comestible o boletus edulis es una seta que se puede preparar en revueltos, a la plancha o con una gran variedad de recetas. No en vano, es perfecta para utilizar en risottos, salteados, cremas, guisos y guarniciones.

Si se preparan a la plancha, solo hay que cortar las setas en láminas muy finas. Luego se saltean en una sartén con aceite bien caliente hasta que adquieran un color amarillento. Una vez así, se apaga el fuego y se sirven al gusto.

4. El níscalo

El níscalo

Al igual que sucede con el boletus, el níscalo es una de las setas que admite una gran variedad de formas de elaboración. Sin embargo, quizás la más extendida y habitual en España sea guisado con un poco de vino y a fuego lento.

Este guiso se acompaña con un poco de cebolla, tomillo, romero o cualquier otra especia y ajo para que el níscalo quede blandito. Es un guiso muy sencillo y que se lleva a cabo de forma rápida y con el que deberás utilizar vino blanco.

5. El rebozuelo

El rebozuelo

El rebozuelo o cantharellus cibarius es una seta muy versátil que se puede cocinar tanto para guisos complejos como para platos de pasta, revueltos o salteados e incluso como postre.

Si se limpian bien y se saltean en aceite con 3-4 ajos cortados en láminas y a fuego lento, nos quedará un excelente salteado. A esta receta se le puede agregar un poco de romero fresco al gusto.

6. La trufa negra

La trufa negra

La trufa negra es una seta que no debe cocerse ni someter a temperaturas superiores a los 40 grados centígrados, ya que anulará buena parte de las propiedades de las setas.

Una opción muy sencilla de preparar es laminando la trufa negra en un plato y vertiendo sobre ella un poco de aceite de oliva virgen. Luego se deja macerar un par de horas y se sirve más tarde sobre rebanadas de pan.

Tal y como podemos ver, las setas son un plato que se puede elaborar de mil maneras diferentes. Todo queda, por supuesto, a gusto de los comensales.

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