• Nombre: Finca Monteveiga
  • Bodega: Mar de Frades
  • Añada: 2017
  • Tipo de vino: Blanco 
  • Variedad: Albariño
  • Región (D. O.): Rías Baixas
  • Alcohol: 13.3 % Vol
  • Formato: 750 ml 
  • Crianza: Dos años en inox con sus lías y un año en botella
  • Cata: Fresco, elegante y longevo
  • Precio: 33,95 €
  • Punto de venta: www.mardefrades.es

Mar de Frades Finca Monteveiga

Fundada en 1987, Mar de Frades se encuentra en el Valle de Salnés, donde las brisas atlánticas se conjugan con los suelos graníticos para producir las uvas que dan lugar a los vinos más frescos, sabrosos y con aromas minerales y salinos de la bodega. En su apuesta por buscar la máxima expresión del albariño, Finca Monteveiga llega para ofrecer una visión diferente de paisaje interior gallego.

Este nuevo vino nace en el corazón de la Ribera del Río Ulla, un paisaje diferente y diferencial ubicado a escasos kilómetros de la costa gallega, y está elaborado con uvas de la variedad albariño cultivadas en el límite norte de la Denominación de Origen Rías Baixas, en un escenario rodeado de montañas donde apenas se produce el 1,5% de la uva de la región, y en el que el clima continental se da la mano con el Atlántico gracias a la presencia del Ulla.

El hermoso viñedo enclavado entre colinas bajas suavemente onduladas, con pequeños valles y una ligera pendiente, supone el inmejorable escenario para el nacimiento de un vino extraordinariamente complejo en aromas. Un blanco donde la albariño muestra su potencial de longevidad, transmitiendo su origen salino y aromático de una manera diferente gracias a sus 15 meses de crianza sobre lías.

Finca Monteveiga, un albariño gastronómico

Maridajes recomendados para Finca Monteveiga

Abrir una botella de albariño en el aperitivo es siempre una buena idea. El blanco gallego por excelencia resulta sublime con todo tipo de picoteo, ya sea a base de quesos (en especial con brie, camembert o de tetilla), salazones, frituras o incluso jamón ibérico, ya que este tipo de vino equilibra su sensación untuosa en la boca.



Como buen vino atlántico, la salinidad y la frescura de Finca Monteveiga ayuda a potenciar el sabor de la cocina gallega y la extraordinaria calidad de sus mariscos y pescados. Ponlo a prueba con unos mejillones al vapor, un pulpo á feira o unas zamburiñas a la plancha, y si eres más exquisito, atrévete con un buey de mar al vapor, una centolla o un bogavante a la plancha. Pescados como el rodaballo, el bacalao o el atún, sea cual sea su preparación, resultan ideales para maridar con albariño. Y también las carnes blancas, sobre todo aves y corral, aunque su capacidad para «limpiar» el paladar de la grasa hace que sea un buen acompañante de carnes en salsa.

Una paella, un arroz a banda, una fideuá valenciana o incluso un risotto a la italiana también son buenas excusas para descorchar un albariño. Y si quieres probar algo nuevo, armonízalo con sabores exóticos como la comida japonesa (su acidez ayuda a potenciar el sabor del sashimi, el sushi o el tataki), mexicana (carnitas, enchiladas o tacos) o tailandesa (respeta el carácter afrutado de las salsas y potencia las especias).

Recetas para acompañar este albariño