- Comensales: 8-10
Los buñuelos de calabaza son uno de los bocados más entrañables del recetario dulce español, con especial arraigo en la tradición valenciana ligada a las Fallas, los días fríos y las meriendas con chocolate caliente.
En su forma más tradicional se elaboran con una masa hidratada y pegajosa, hecha a base de pulpa de calabaza cocida o asada, harina, levadura, agua y una pizca de sal.
La particularidad valenciana está en su forma: piezas irregulares, esponjosas, con un agujero en el centro, fruto de moldear la masa con la mano enharinada o ligeramente mojada antes de sumergirla en el aceite caliente.
El resultado ideal es un bocado muy aireado, crujiente por fuera y tierno por dentro, con un dulzor suave donde la calabaza aporta humedad, aroma y color.
Los buñuelos de calabaza son, al final, un símbolo de cocina de cercanía: permiten aprovechar una hortaliza de temporada, económica y versátil, transformándola en un dulce que alimenta tanto como reúne.
Buñuelos de calabaza caseros: receta de abuela
El creador de contenido @gerardo.gap ha compartido en TikTok la receta casera de buñuelos de calabaza de su abuela valenciana Pilar, ya que siempre que ha publicado algún vídeo cocinando con ella este dulce ha tenido mucho éxito.
Este 19 de marzo se queman las fallas de Valencia, así que, ¿qué mejor momento para decir adiós un año más a los ninots con una receta tradicional de la terreta? Todos los detalles de este plato, a continuación.
Ingredientes
- Harina, 500 g
- Calabaza, 500 g
- Agua templada, 500 ml
- Levadura, 50 g
- Sal, una pizca
Paso 1
En un recipiente, pon la harina y la levadura y mézclalas poco a poco con la calabaza asada o hervida. Usa tus propias manos para ello.
Paso 2
Una vez esté bien mezclado, incorpora el agua templada con cuidado, en tandas (no de golpe ni toda de una), mientras sigues mezclando con la manos la masa, integrando bien todos los ingredientes.
Paso 3
Una vez hayas agregado toda el agua, espera a que la levadura haga su papel y la masa doble su medida. Deja que repose unos 30 minutos con el recipiente cubierto con un trapo.
Paso 4
Pasada esa media hora, ve moldeando la masa con la forma de los buñuelos y colócalos uno a uno en una sartén grande con aceite caliente abundante.
Paso 5
Espera a que se doren correctamente por todos lados y ¡listo!
Aunque la versión más reconocible es la valenciana, hoy es habitual encontrar adaptaciones domésticas que incorporan huevo, azúcar en mayor proporción, ralladura de cítricos, canela o incluso manteca para ganar sabor y jugosidad.
También varía la proporción de calabaza frente a la harina: hay recetas en las que la calabaza prácticamente dobla a la harina, buscando una miga muy húmeda, y otras que se acercan a ratios más equilibrados para lograr buñuelos más consistentes.
En cuanto a la calabaza, se puede usar asada, que concentra más el sabor y reduce el agua, o hervida, que aporta una textura algo más ligera, pero exige controlar bien la hidratación de la masa.
En la mesa, se sirven a menudo recién hechos, rebozados en azúcar, y en muchos hogares se reservan para momentos señalados del calendario festivo.
Su mejor compañero sigue siendo una taza de chocolate caliente, aunque también funcionan con café con leche o incluso solos, como merienda improvisada que perfuma la casa a aceite limpio, calabaza y masa dulce frita.
