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- Comensales: 4
El pollo al ajillo es un clásico que nunca pasa de moda, aunque en cada casa se haga de una manera diferente. Porque la buena cocina no siempre tiene que ser innovadora.
Hay platos que funcionan precisamente porque no cambian y el pollo al ajillo es uno de ellos. Forma parte de la memoria de muchas cocinas familiares y sigue teniendo sentido hoy por su sencillez y porque siempre triunfa en la mesa.
Es una receta que no falla. Bastan unos dientes de ajo, vino blanco y un poco de caldo para tener una salsa sabrosa que envuelva al pollo y a la guarnición. O a un buen trozo de pan.
Si se acompaña con patatas, verduras o arroz, podemos tener un plato único que nos resuelva un menú completo, con el equilibrio justo entre proteína e hidratos.
El pollo al ajillo de Dani García
En un vídeo compartido durante el confinamiento, el chef Dani García nos dejó bien claro que cocinar un pollo al ajillo delicioso es algo que cualquiera puede hacer en casa, pues es una receta "de toda la vida" que no requiere ni utensilios ni técnicas complejas.
El cocinero malagueño prepara el plato con un pollo de pequeño tamaño (picantón) que tiene una cocción más breve, pero puede prepararse igualmente con un pollo más grande aumentando los tiempos de cocinado. Solo es cuestión de ir comprobando el punto.
Lo que sí es importante a la hora de cocinar el pollo al ajillo es mantener los huesos al trocear la carne, pues nos van a aportar mucho sabor a la salsa.
Ya metidos en faena, el primer paso clave es dorar bien el pollo en el aceite, primero por el lado de la piel para que suelte su grasa.
Sobre los ajos, mejor incorporarlos con su piel, simplemente aplastados, para que no se quemen y suelten sus aromas sin amargar y, en cuanto al líquido, debe ser la cantidad justa para cubrir el guiso, pues queremos que se forme una salsa, no una sopa.
Pero el verdadero truco de chef para conseguir que el pollo no quede seco es tener en cuenta que las pechugas necesitan un tiempo de cocción menor, por eso Dani García las reserva para añadirlas en el último momento.
Pollo al ajillo de Dani García
Ingredientes
- Pollo pequeño (picantón), 2 ud
- Ajo, 2 cabezas
- Vino blanco, 150 ml
- Caldo de pollo, 300 ml
- Patata, 2 ud
- Champiñones Portobello, 300 g
- Romero, 2 ramas
- Laurel, 1 hoja
- Sal, al gusto
- Pimienta, al gusto
- Aceite de oliva virgen extra, 50 ml
- Agua, cantidad necesaria
Paso 1
Pelamos las patatas y con ayuda de un sacabolas formamos pequeñas esferas. Las escaldamos en agua hirviendo durante aproximadamente 3 minutos y reservamos.
Paso 2
Pelamos los champiñones Portobello y los cortamos en cuartos. Los mezclamos con las patatas escaldadas, sal, pimienta, ajo picado, romero y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Paso 3
Llevamos esta mezcla al horno precalentado a 200 °C durante unos 15-20 minutos, hasta que las patatas estén doradas y los champiñones tiernos. Reservamos como guarnición.
Paso 4
Cortamos el pollo retirando las partes no deseadas (punta trasera, alitas si se desea) y troceamos en cuartos o en trozos más pequeños, pero siempre conservando el hueso.
Paso 5
Salpimentamos el pollo y lo doramos en una sartén amplia con un poco de aceite, comenzando por el lado de la piel.
Paso 6
En la misma sartén, añadimos los dientes de ajo ligeramente aplastados y los sofreímos hasta que estén bien dorados.
Paso 7
Vertemos el vino blanco, subimos el fuego, y dejamos reducir casi por completo.
Paso 8
Incorporamos las piezas de muslo y contramuslo, añadimos el caldo de pollo justo para cubrir y cocinamos durante 5 minutos a fuego medio.
Paso 9
Añadimos los trozos de pechuga y cocinamos durante 1 minuto más, sin excedernos para evitar que se resequen.
Paso 10
Retiramos las piezas de pollo y reducimos la salsa hasta que espese y adquiera textura.
Paso 11
Para servir, emplatamos el pollo salseado acompañado con la guarnición de patatas y champiñones al horno.
Guarniciones ricas para el pollo al ajillo
En esta ocasión Dani García acompaña su receta con una guarnición de patatas y champiñones Portobello cocinados en el horno con algunas hierbas aromáticas. Una propuesta que lleva el plato al siguiente nivel, pero no la única posible. A continuación, te dejamos 4 ideas de acompañamientos muy fáciles de preparar:
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Zanahorias glaseadas con comino. Pelamos zanahorias y las cortamos en bastones. Las cocinamos en una sartén con un poco de mantequilla, sal, comino molido y una cucharada de miel. Añadimos un chorrito de agua y dejamos que se evapore mientras las zanahorias se caramelizan ligeramente.
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Cuscús. Vertemos agua hirviendo con sal y un poco de aceite sobre el cuscús (misma cantidad en volumen), tapamos y dejamos reposar 5 minutos. Luego lo soltamos con un tenedor y añadimos ralladura de limón, menta y perejil picado.
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Coliflor asada con especias. Cortamos coliflor en ramitos, los mezclamos con aceite de oliva, sal, pimentón dulce y ajo en polvo. Asamos en horno a 200 °C durante unos 25 minutos hasta que estén dorados por fuera y tiernos por dentro.
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Espárragos verdes con almendras tostadas. Marcamos los espárragos en una sartén o plancha con un poco de aceite hasta que estén hechos, pero aún crujientes. Añadimos almendras laminadas tostadas justo al final y salamos al gusto.
